¿Qué se entiende por fraseología?
Expresiones, frases, frases hechas, dichos, giros, modismos, locuciones, etcétera, además, naturalmente, de refranes a determinado tipo de ellas, es como comúnmente se denomina a tan diversas como numerosas, y a veces también muy variables, unidades lingüísticas formadas por varias palabras que presentan la característica común de que se componen de dos o más vocablos manejados de una forma más o menos fija y de que su significado no suele deducirse del de sus partes componentes. Tales unidades lingüísticas, denominadas con mayor precisión unidades fraseológicas, reciben en su conjunto el nombre de fraseología.
Así, por ejemplo, el siguiente texto entrecomillado se compone de una concatenación de seis de estas unidades («en cuanto», «llevarle la contraria a alguien», «lo más mínimo», «ponerse de los nervios», «por no decir» y «subirse por las paredes»): <<En cuanto le llevas la contraria lo más mínimo se pone de los nervios, por no decir que se sube por las paredes>>. Imaginemos, asimismo, el siguiente diálogo: -<<¡¿Y eso?!>> (mostrando sorpresa) -<<¡Cosas que pasan!>> [= cosas sorprendentes pasan en la vida y esta no es sino una más de ellas]. Diálogo el anterior completamente idiomático, porque nada en él tiene significado literal (de hecho, la respuesta ni siquiera podría tenerlo en ningún otro contexto; o sea, que podríamos decir que, aunque pueda no parecerlo demasiado, se trata de una expresión con todas las de la ley o, por usar otra frase hecha, de una expresión pura y dura, como las frases similares <<¡las cosas de la vida!>>, <<¡las cosas que tiene la vida!>>, etcétera).
Este blog trata, como su propio nombre indica, sobre dicha parte de la lengua española: la de sus unidades fraseológicas o expresiones. En él se ofrece tanto al curioso lector como a aquellos interesados en aprender español –o, en su caso, pulirlo–, un buen número, que deseablemente será cada vez mayor, si bien hasta cierto límite, de ellas.
¿Qué es un diccionario de autoridades?
Se denomina así a los diccionarios que dan prueba de lo que dicen mediante citas de textos en los que se puede comprobar la veracidad de lo dicho. Se da por descontado que si no en importante medida, sí al menos en parte, esas citas usadas como garantía de veracidad, en primer lugar, pero también como ayuda para la mejor compresión de significados y usos, sean de escritos de autores de reconocido prestigio o en cualquier caso suficientemente fiables en lo referente al correcto uso de la lengua.
Este concreto diccionario
Si se entiende por diccionario estrictamente una lista de términos ordenados alfabéticamente, esta página web lo es. Y es de autoridades porque todo lo que se asegura en él está probado mediante los ejemplos de uso aportados, que son en el 97 o 98 por ciento de los casos, probablemente, citas, principalmente de la prensa española de las décadas de 1990 y 2000 (y de libros en mucha menor medida), siendo en el dos o tres por ciento aproximadamente restante textos tomados de fuentes diversas, así como también de propia cosecha del autor.
El diccionario es ciertamente incompleto, porque no están en él, ni de lejos, todas las frases existentes, sino sólo una pequeña muestra de ellas. Sí es completa, en cambio, la información dada sobre significado y uso real de cada una de las frases incluidas, y lo es a veces hasta extremos como por ejemplo el de la entrada dedicada a la expresión IR DE DE MARCHA o SALIR DE MARCHA, en la que se recogen todas sus muchas frases sinónimas, así como todas las variantes y construcciones de las mismas, con cientos de ejemplos de uso real.
En la fecha 21 de abril de 2023 van incluidas aquí 1000 expresiones. La idea inicial es llegar a poner alrededor de 2000.
Excelente nivel lingüístico de la prensa usada
La prensa utilizada para la búsqueda de material utilizable ha sido de papel y por ende forzosamente española, al ser este un trabajo hecho en España, y es de destacar que en ella se daba cita gran parte de la flor y nata de los escritores y demás buenos dominadores de la lengua.
Las entradas
Cada una de las entradas componentes de este blog se ocupa de una expresión y lo hace en formato de diccionario: explicación del significado, o de su función, y a continuación varios ejemplos de uso tomados de la vida real: citas de libros y, sobre todo, de medios de comunicación escritos y audiovisuales verificables (si bien en el segundo caso de problemática verificación). En muchos casos los ejemplos no son citas pero están basados, casi siempre, en material escrito ajeno real, así como en anotaciones hechas de lenguaje oral escuchado; en este sentido, son raros los ejemplos de uso plenamente, por así decirlo, «artificiales», es decir, inventados ex profeso.
Tratamiento de las citas
Las citas usadas como ejemplos, esto es, como textos ilustrativos del uso real de las frases están contextualizadas y explicadas si así conviene para que todos los ejemplos de uso sean plenamente inteligibles y útiles. Es, en efecto, de destacar que, a fin de que las citas no vean mermada su utilidad al sacarlas de sus respectivos textos y, consecuentemente, contextos, están, cuando proceda en términos de inteligibilidad, situadas, mediante una añadidura textual ad hoc lo más breve posible, en sus respectivos contextos, y llevan, cuando sea conveniente para darles claridad, las sucintas explicaciones y aclaraciones que resulten oportunas. Así, por ejemplo, si en una cita se habla del Betis, se añade entre corchestes lo que es eso: el [equipo sevillano de fútbol] Betis; o si en una cita aparece una sigla, no se deja tal cual, sino que se explica lo que significa (así: PIB [= Producto Interior Bruto]).
Asimismo, las diferentes citas lejos de estar colocadas al azar, están ordenadas con el máximo cuidado, atendiendo a una combinación de varios criterios aplicados con cierta flexibilidad (así, una cita corta pero difícil de entender no tendrá prioridad sobre otra larga diáfana y verdaderamente útil, como lo sería también otra más larga pero en la cual se vea mejor el significado). Esos criterios son, entre otros, el de que las citas más cortas están colocadas antes que las más largas, las más interesantes antes que las menos interesantes, las que mejor ilustran el significado antes que las que menos claramente lo ilustran y, por último pero no únicamente, las citas que presentan semejanzas, por ejemplo en la construcción gramatical o sintáctica en la que se enmarcan, están juntas y no separadas. Por ejemplo, en la entrada dedicada a la frase NO NOS ENGAÑEMOS están juntos todos los ejemplos de uso en que va precedida de <<pero>> (en este caso la palabra <<pero>> se resalta en negrita, como se resaltan otras semejanzas en arma de doble filo, pero en otros casos estos detalles de ordenación no están destacados ni señalados de ninguna manera y pueden pasar desapercibidos (un buen ejemplo de ello es la expresión EN FUNCIÓN DE)).
Hay más detalles sobre la presentación de las citas, así como una lista de las fuentes usadas para obtenerlas (periodísticas y librescas principalmente), aquí.
Uso masivo de citas
Por otro lado, estos ejemplos de uso se dan en no pocos casos de forma masiva (si bien no siempre –en realidad muy raramente– todos los disponibles). Dicho tratamiento masivo está hecho en casos en que ello sea conveniente para una mejor aprehensión del significado y/o diversidad de usos de la frase de que se trate, así como, en segundo y secundario lugar, desde el convencimiento por parte de quien esto escribe de que el muy conveniente y deseable dominio mayor posible de una lengua como mejor se consigue es mediante el sencillo, si bien arduo y pesado, procedimiento de la exposición tan grande como sea posible a los innumerables elementos que la componen, por lo que parece razonable pensar que la lectura que pueda hacerse en los textos incluidos en la presente colección fraseológica muy bien podría ayudar no sólo en el aprendizaje del español, sino también en la consolidación y afianzamiento de lo ya sabido.
Crecimiento constante de esta lista de expresiones españolas en uso real
Los contenidos que vayan siendo publicados en las sucesivas entradas de esta página web serán un work in progress diccionarial, concretamente un diccionario parcial en sucesivas fases de elaboración, de menos a más completo según se vayan añadiendo frases, y en su momento pasarán a formar parte, en todo o en parte y Dios mediante, del gran diccionario general de fraseología española cuya elaboración tiene su autor entre manos. Esta lista de fraseología española está en principio, pues, en continuo crecimiento, por más que puedan haber en él interrupciones temporales.
Sobre el ritmo de publicación de entradas y sus consultas
Sobre el autor
En cuanto al autor del blog, que es el de estas líneas, me llamo Marcelino Valero Alcaraz y, en lo que atañe a esta web, hago riguroso trabajo lexicográfico en el terreno de la fraseología española, con vistas a la elaboración de un diccionario lo más completo posible.
Llevo invertidas en el mencionado proyecto diccionarial, y como atestiguan los agujeros que –por el desgaste al que alude el refrán «la gotera cava la piedra»– he dejado hechos en la tecla «a» de varios teclados, la friolera de muchísimas más de cien mil horas de arduo trabajo, en un alto porcentaje dedicadas a la inicial e inevitable recopilación de citas (unas 500.000 en primera instancia), labor recopilatoria que, me permitiré decir, es la parte primera y más importante si se quiere disponer de una base documental suficiente para hacer un lexicón con propósitos de completitud y que brinde en todos y cada uno de los casos certezas sólidas y fiables sobre significados y usos.
No obstante la nada desdeñable cantidad de tiempo ya invertida, en el año de gracia de 2020, no vislumbro todavía el momento de la culminación del empeño, que a estas alturas, tras llevar lidiando a brazo partido con ello treinta años, cobra por momentos tintes de desesperación. Supongo que habré de esperar al respecto tener el santo de cara, de forma que finalmente consiga hacer la antedicha obra completa.
Y mientras se despeja esa incógnita, aquí está en todo caso este sitio web, el cual espero resulte útil, y deseablemente ameno, a los interesados en la lengua en general, y en la fraseología en particular, que me honren con su visita, a quienes aprovecho para agradecerles su atención.

Unas palabras sobre el casillero <<Buscar>> de esta página
Quizá no esté de más recordar la utilidad de los buscadores internos de las páginas web, que en el caso de ésta en concreto podría ser especialmente interesante no sólo a efectos de interés lingüístico sino de satisfacción de curiosidades diversas. Pongamos por caso que uno es un periodista o escritor en español, no necesariamente interesado en la fraseología española, y quizá no ya desinteresado en todo lo que tenga que ver con expresiones españolas, sino de todo lo que tenga que ver con la lengua. Pero que sí siente, en cambio, gran interés por si su paso por este mundo es o no ignorado, porque no quiere que pase desapercibido, o no al menos completamente desapercibido, le entristecería que tal cosa sucediese, por lo que le intriga si lo inmortalizarán o no sacando su nombre en un diccionario, aunque sea de expresiones españolas, que a falta de pan buenas son tortas. Pues inmediatamente podrá comprobar si está citado en este blog por el sencillo procedimiento de escribir su nombre y apellidos en el buscador (en la casilla «Buscar» de la esquina superior derecha). Si hay resultados en esa búsqueda es que figura citado (en lo que se muestra como resultado de la misma).
En cuanto a las búsquedas lingüísticas, para buscar en este sitio web una expresión de la que forme parte una palabra determinada (por ejemplo <<bote>>), o de la que forme parte una combinación de palabras determinada (por ejemplo <<a bote>>), basta con escribir en la casilla «Buscar» cualquier palabra o palabras seguidas e inmediatamente aparecerá en pantalla, si hay contenido en este sitio donde figure lo buscado, todo lo que en él contenga esa palabra o serie de palabras: en primer lugar, aquello que la o las contenga en el título, y a continuación el resto. Por ejemplo: si se escribe <<bote>> aparecerán en primer lugar, como resultado de esa búsqueda, todos los títulos de entrada donde figure <<bote>>: A BOTE PRONTO, CHUPAR DEL BOTE y todas las demás expresiones (títulos de sendas entradas), si las hay, que contengan el vocablo <<bote>>, seguido todo ello de otros títulos de entrada donde no figure la palabra <<bote>> (en este caso MATAR EL TIEMPO) pero en cuyos textos informativos sí figure ese término (en la entrada titulada MATAR EL TIEMPO aparece usado en el párrafo o cita dentro de ella nº 27).
