REQUERIR DE AMORES

Significado de la frase REQUERIR DE AMORES (o HABLAR DE AMORES):  Decirle a una persona del otro sexo que uno está enamorado de él o ella y que quiere mantener una relación seria cuya finalidad es ser correspondido y formar una pareja estable.

Ejemplos de uso:

REQUERIR DE AMORES:

  1. [Situación: Siglo XVI. Un joven es metido en un calabozo en su primer día de trabajo como criado en una posada. En la posada había una superintendente de mediana edad que había formado propósito de conquistarle. La mujer, llamada Argüello, mientras el joven está en la cárcel, le lleva comida. Se consigue su libertad mediante un pago, pero no quiere volver a la posada, en la que un amigo suyo tomó con él trabajo y alojamiento]. salió de la cárcel, pero no quiso volver a estar con su compañero, dándole por disculpa que, en los días que había estado preso, le había visitado la Argüello y requirióle [= le requirió] de amores, cosa para él de tanta molestia y enfado, que antes se dejara [= se dejaría] ahorcar que corresponder con el deseo de tan mala hembra   Miguel de Cervantes. La ilustre fregona (novela de 1613).
  2. Esta frase fue usada por Jaime Campmany en el ABC del 28-2-1997.

HABLAR DE AMORES:

  1. El grupo musical La Dinastía de Tuzantla (del estado mejicano de Michoacán) tiene una canción titulada <<Qué chulos ojos>>, en la que un hombre interesado amorosamente en una mujer quiere convencerla para que le dé su amor. Y a ese esfuerzo para convencerla se refiere como <<hablarle de amores>>, como se ven en la siguiente transcripción de la letra de esta chulada de ranchera:

Qué chulos ojos los que tiene esa linda joven que estoy mirando.

Qué chulos ojos los que tiene esa linda joven que estoy mirando. Qué miradita esa que me está matando. Yo la voy a convencer. Es tan bonita. Su hermosura me ha deslumbrado, con sus encantos. Es tan bonita que le voy a hablar de amores. Qué chulada de mujer. Qué cuerpo, qué cara, qué ojitos bonitos: ojitos que provocan el juego del amor. Qué cuerpo, qué cara, qué ojitos chiquitos: ojitos que provocan el juego del amor.

(¡Y tócale bonito, mi Dinastía de Tuzantla! ¡Esto es puro Michoacán!)

Qué chulos ojos. Son luceros que alumbran mi alma cuando me miran. Cuando me miran parece que estoy soñando; y no quiero amanecer. Qué cuerpo, qué cara, qué ojitos bonitos: ojitos que provocan el juego del amor. Qué cuerpo, qué cara, qué ojitos chiquitos: ojitos que provocan el juego del amor.

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