IR CORRIENDO

La expresión IR CORRIENDO tiene dos significados:

  1. Ir, desplazarse [hacia el lugar sobreentendido o referido] con celeridad (gran rapidez) y apremio (prisa).
  2. Ir, desplazarse [hacia otro sitio para realizar lo expresado por un verbo en infinitivo usado a continuación] con celeridad (gran rapidez) y apremio (prisa).

Ejemplos de uso:

IR CORRIENDO   1

Ir, desplazarse [hacia el lugar sobreentendido o referido] con celeridad (gran rapidez) y apremio (prisa).

  1. A juzgar por lo que llevo visto en mi vida, a los españoles no nos gusta el atosigamiento. A mí, tampoco. Y por eso he usado mucho esta palabra, para rechazar determinados comportamientos ajenos. No tengo problema si soy yo quien se atosiga a sí mismo (y de hecho el autoatosigamiento constante forma parte en estos momentos de mi estilo de vida), pero no soporto que me atosiguen, y no conozco a nadie que no le dé eso por saco. Quizá de ese conocimiento derive el temor de la gente en general a atosigar a los demás. No es cosa que esté muy bien vista. Puede incluso llegar a considerarse una falta de educación, me parece a mí. Por eso, porque soy un experto en ella, me voy a permitir poner un ejemplo del uso de esta palabra. Lo voy a poner en este diálogo ficticio entre una mujer y su hijo (el hijo está terminando de hacer un trabajo, que requiere mucha concentración, en su habitación): –Ve al banco, que nos hemos quedado sin dinero. –Ya voy. Cuando termine de hacer esto. –Ya lo terminarás luego. Ve al banco, que están a punto de cerrar. –Ya voy. Un momento. Ya estoy terminando. –Un momento, no. Ve al banco ya, que cierran. –No me atosigues. Tengo que terminar esto ahora. –No te atosigo. Sólo te digo que vayas al banco. –¡Joder! ¡Voy al banco! Supongo que podré vestirme. ¿O tampoco me puedo vestir? –Vístete en un minuto y ve al banco. Que te quedas sin cenar hoy. –Ah, ¡entonces voy corriendo!
  2. Recuerdo el momento de su salida [el momento de la publicación de la novela <<La familia de Pascual Duarte>>] con estupor. El libro salió en diciembre del año 42.. Y entonces yo fui corriendo a..la librería de <<Espasa>>, en la [calle] Gran Vía, a ver si estaba, y estaba allí en un montoncito de libros de <<Novedades>>. Había varios libros y La familia de Pascual Duarte. Ocho o diez ejemplares. Y [mi novela] no la cogía nadie. Y yo esperé. Y de repente llegó un señor, la hojeó, se conoce que no le gustó, y la dejó. Bueno, mala suerte. Siguió andando, y se compró La guerra de las Galias, de Julio César. Volvió sobre sus pasos, volvió a hojear La familia de Pascual Duarte, y la compró también. Era la primera persona que yo sabía que había comprado un libro mío.  RTVE. Lo que dijo en TVE [el escritor Camilo José] Cela (libro de 1989).
  3. [Con referencia a Julio Anguita, ex dirigente del partido comunista español Izquierda Unida:]  [Julio] Anguita admira a [el terrorista saudí] Ben Laden. No sabemos si también sus obras, pero sí su pensamiento, esa idea de reconstruir el imperio árabe.. Por eso hay que ir corriendo a la manifestación contra [el presidente de Estados Unidos George W.] Bush. Porque sólo faltaba que el yanqui acabara con Ben Laden   José Antonio Vera. La Razón,13-10-2001.

IR CORRIENDO   2

Ir, desplazarse [hacia otro sitio para realizar lo expresado por un verbo en infinitivo usado a continuación] con celeridad (gran rapidez) y apremio (prisa).

  1. Suena el teléfono. Vas corriendo a descolgarlo. Conversación de un minuto.  Rafa Marí. Las Provincias,3-2-1995.  
  2. [En entrevista de Sol Alameda al productor de cine Elías Querejeta:]  -[Sol Alameda]..¿Se ha arruinado más de una vez? -[Elías Querejeta] Vivo en la ruina continua.[..] Pero si actúo así es porque no sé hacerlo de otro modo. Mis hermanos, siendo niños, quisieron nombrarme el cabezón de Hernani. Yo busqué, y en la frutería encontré a un niño con la cabeza más grande que yo. Y fui corriendo a informar.  El País Semanal,2-2-2003.
  3. [Resumen del texto precedente: En un andén vacío del metro, un botarate le hizo a una fumadora apagar su cigarrillo, haciéndole saber que <<Aquí no se puede fumar>>]. Dice la <<seño>>* que hay que cumplir la legalidad vigente. Vale, pero entonces, ¿por qué nadie regaña en cambio a los botarates que aparcan en prohibido, a los que conducen por encima del límite de velocidad, a los que no desconectan su móvil ni siquiera en la iglesia? ¿Por qué nadie le echa la bronca a los botarates que llevan sueltos a los perros, a los que se saltan un semáforo en rojo o a los que siempre suben en los aviones equipaje de mano de mayor tamaño de lo autorizado? Dicen los botarates, con ademán teatral, que el humo ajeno les perjudica a ellos. Como si el de los tubos de escape en cambio resultara muy saludable para los que no conducen o el que circula a velocidad excesiva no pusiera en peligro la vida de los peatones. Sin embargo, los demás no se sienten obligados a lanzarse contra el que se salta una norma ni van corriendo a chivarse [¿a la autoridad competente? (de igual modo que los niños iban a chivarse a la seño)]  Rafael Reig. La Razón,3-8-2003.     [* Antiguamente (en la época en que el autor del texto era niño) a las maestras los alumnos la llamaban <<la señorita>>, que abreviadamente queda <<la seño>>. Si a algún niño le pegaban los otros, por ejemplo, podía ir a chivarse a la seño, contándole que le habían pegado, o diciendo mientras señala acusatoriamente con el dedo: <<ése me ha pegao>>].
Campo con matas verdes y amapolas junto al cementerio de La Roda de Albacete en imagen usada para ilustrar la expresión ir corriendo.
Va corriendo, desplazándose deprisa con el uso de las piernas, que es lo que significa aquí la frase ir corriendo. 

La chica que se ve al fondo va corriendo. Pero en un sentido literal, no en cualquiera de los dos sentidos figurados que tiene la frase ir corriendo, que no tienen nada que ver con la práctica del deporte ni, sobre todo (ése es el componente principal de ambos sentidos figurados) con la prisa o el apremio, ya que también el sentido figurado se puede aplicar a alguien que vaya corriendo literalmente, que vaya desplazándose corriendo, pero siempre y cuando ese desplazamiento rápido responda a prisa o apremio. En esta foto, al fondo se divisa un pequeño pinar, junto a cuyo extremo derecho pasará, unos 150 metros más adelante, esta chica (si se fija uno, puede verse la copa del último pino tras el extremo superior de un par de cardos que se internan en el azul del cielo). Esta es una de las escasas y siempre pequeñas zonas arboladas de la llanura manchega en el término municipal de La Roda.

Matas de flores amarillas y pinar junto a cruce de caminos tras el cementerio de La Roda de Albacete en imagen usada para ilustrar la expresión ir corriendo.
Olor de pinos hacia el que se puede ir corriendo tanto por prisa como, en sentido material, haciendo deporte.

Aquí está el último pino del pequeño pinar, el pino que hace esquina en el mismo en uno de sus extremos. El olor que dan estos árboles es muy agradable, y sirve de aliciente para meterse por este camino a pasear o a correr. Quienes entran en él para lo segundo, que los hay –y, sobre todo, las hay–, podrán ir corriendo, pero no irán corriendo en ninguno de los sentidos de los que se tratan en esta entrada a menos que de golpe se den cuenta de que al salir de casa se han dejado una sartén de aceite al fuego y no lo han apagado o a menos de que reciban una llamada de teléfono en la que se les comunique que ha sucedido tal o cual cosa grave y que se vuelvan corriendo, en cuyo caso irán corriendo para allá ahora sí, ahora en el doble sentido de ir corriendo sin más y en el sentido de dirigirse velozmente hacia un sitio urgido por la prisa o el apremio (el primer significado aquí tratado).

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