Significado y ejemplos de la expresión CUATRO GATOS
La frase CUATRO GATOS significa lo siguiente: Poquísima gente.
Ejemplos de uso:
Ese idioma sólo lo estudian cuatro gatos.
[Diálogo en transmisión de etapa ciclista:] -[Antonio Alix] Nos estamos quedando con cuatro gatos en el grupo de cabeza.[..] -[Pello Ruiz Cabestani] Con muy pocos corredores, es lo que significa la expresión. Eurosport [TV],1-9-2005.
[A la cantante Cesaria Evora] Parece traerle al fresco [= no importarle en absoluto] que haya dos mil personas viéndola [en sus actuaciones], como en este caso, que cantar para cuatro gatos. Carlos Galilea. El País,23-6-1995.
Con treinta y tantos grados a la sombra, los cuatro gatos que quedamos en Madrid nos solemos reunir en el Retiro a refrescar e bigote en el estanque, en las fuentes, en los aguaduchos.
Francisco Umbral. Amar en Madrid (libro de 1972).
Acabo de ver un costoso folleto internacional sobre la filosofía, cuya coincidencia con la realidad es puramente azarosa. Esto no es muy grave, si la filosofía es una ocupación que ejercitan <<cuatro gatos metidos en un rincón>>, según mi fórmula favorita, y por supuesto sin ninguna importancia social. Mientras esos cuatro gatos existan, movidos por una vocación irrefrenable, las cosas estarán bien.. Julián Marías. ABC,27-8-1997.
[El filósofo Julián Marías, en entrevista de Paka Díaz:] La filosofía no tiene importancia social alguna, los filósofos son cuatro gatos metidos en un rincón, pero hacen falta. En el mundo son necesarias personas que se dediquen a pensar, a reflexionar. El Semanal,25-8-2002.
Eran cuatro gatos los que [en España] practicaban esquí en 1972, cuando Francisco Fernández Ochoa sorprendió al público español con la medalla de oro en el eslalon olímpico de Sapporo (Japón). Manuel Frías/José Carlos Carabias. ABC,25-3-2003.
Hace unos días se celebró en Madrid una manifestación. Era una de esas marchas que no salen en las noticias de la televisión, a veces ni siquiera en la prensa. Éramos cuatro gatos, me escribe Azucena. Alfredo Urdaci. Osaca,15-11-2009.
[Palabras sobre un viaje a España hecho en 1849 por el pintor sueco Egren Lundgren y que posteriormente relató en un libro:] De Valencia pasó a Málaga, tocando brevemente en Alicante, Cartagena y Almería, de las que no dice nada interesante. Sólo al hablar del escaso movimiento que notó en Alicante, aprovecha la ocasión para dar a conocer, estropeado, un modismo español, pues dice que no había <<más que cuatro gatas>>, en vez de cuatro gatos. Ángel Ganivet. Cartas finlandesas (libro de 1898).
[Palabras de actriz de teatro y cine:] Como el cine, el teatro también tiene su aspecto cruel porque inviertes muchísimo en él. Puedes pasar un año dedicándote a una obra, y cuando sales a actuar no hay más que cuatro gatos en el patio de butacas y eso es un palo. El Semanal,27-11-1994.
[José María Carrascal (presentador de telediarios de madrugada) en entrevista de Pablo de la Calle:] A veces, cuando terminas el programa y te sientes satisfecho del trabajo realizado, llegas a preguntarte si merece la pena invertir tanto tiempo e imaginación para que te vean cuatro gatos. El Mundo,24-9-1995.
Es esta una de las muchas razones que hacen que a RNE [= Radio Nacional de España] y sus funcionarios les escuchen cuatro gatos despistados. Las Provincias,8-5-1995.
[Con ese tipo de programa televisivo] pasa como con los documentales de La 2 [TVE-2]: muchos dicen que los ven pero en realidad los siguen cuatro gatos. Un dato objetivo es que son un fracaso comercial. Digamos que son espacios <<subvencionados>>, que se pueden permitir el lujo de seguir en el aire con audiencias insignificantes.. Marcos Morales. La Razón,1-6-2007.
Los que no alcanzan a tocar el éxito creen –o fingen creer– que el éxito es una prueba de mediocridad, y hay escritores que escriben para los cuatro gatos de su pandilla y piensan que están escribiendo para la posteridad. Jaime Campmany. ABC,11-5-1997.
Georges Perec, el gran Perec, escribió en uno de sus libros: «Je me souviens de quelques footballeurs: Ben Barek, Marche et Jonquet et, plus tard, Just Fontaine». ¿Quién se acuerda hoy de Roger Marche, el jabalí de las Ardenas? Cuatro gatos.[..] Perec se acordaba de Ben Barek y de Just Fontaine.., pero nadie que haya visto (es decir, todo el mundo) el partido del pasado domingo [día 9] entre las selecciones de Italia y Francia [en la final de la Copa del Mundo] se olvidará de Zinédine Zidane. La imagen de Zizou golpeando con la cabeza el pecho de Materazzi se ha convertido en la imagen del Mundial 2006. Es una imagen que (gracias a la televisión) pertenece ya a la Historia. Joan de Sagarra. La Vanguardia,16-7-2006.

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