TENER EL CUAJO DE + infinitivo

Significado y ejemplos de la expresión TENER EL CUAJO DE + infinitivo

TENER EL CUAJO DE + infinitivo significa tener el descarado atrevimiento de [perpetrar la acción de índole negativa expresada por el infinitivo]; ser lo suficientemente desvergonzado como para [perpetrar la negativa acción expresada por el infinitivo].

Ejemplos de uso:

  1. Ahora bien, si todos los que han pasado por allí [por la residencia oficial del presidente del gobierno español] cayeron en la monomanía narcisista y acabaron convertidos en los reyes del mambo, ninguno había tenido el cuajo de utilizar en público el plural maestático./ <<No estamos tan mal>>, afirmó el presidente durante los..fastos del décimo aniversario de su ascensión a los altares del socialismo hispano [de su elección como secretario general del Partido Socialista].  Tomás Cuesta. ABC,24-7-2010.
  2. El final del sistema esclavista más grande que el mundo ha conocido [a el presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero] le ha inspirado una de sus más rocambolescas comparaciones: la caída del Muro [de Berlín hace ahora veinte años (9-11-1989)] fue semejante a la muerte de [el autócrata español Francisco] Franco. Es decir,..que la caída del Muro fue un acontecimiento <<pacífico>>. Un adjetivo que nunca se le cae de la boca a Zapatero y nunca habrá tenido mejor ocasión de guardárselo donde le quepa. Porque encima tuvo el cuajo de hacer ese discursito de mamarracho en Polonia, el país que sufrió durante toda una década la brutal dictadura del general Jaruzelski, el toque de queda, los jóvenes tiroteados en las calles, la represión brutal, las palizas, las cárceles, la amenaza de los tanques rusos.  David Torres. El Mundo,13-11-2009.
  3. [Resumen del texto precedente: Voy al bar a tomar un café. Hace sólo dos horas los terorristas del separatismo vasco han asesinado a un joven guardia civil]. Enciendo un cigarrillo. Junto a mí, en la barra, están cinco albañiles de las obras cercanas; son unos tipos duros, de manos rudas, manchados de cemento y yeso. Fuman y beben cubatas y carajillos de Magno mientras comentan lo del picoleto muerto, a su estilo: nada que ver con las tertulias políticamente correctas que uno escucha en el arradio [en la radio] ni con los circunloquios del Pepé [el PP (Partido Popular, ahora en el gobierno)] y el Pesoe [PSOE]. Por lo menos, comenta uno de ellos, un etarrata [= un miembro de la separatista organización terrorista vasca ETA] se llevó lo suyo. Y lástima, añade el otro, que no le dieran un palmo más arriba, al hijoputa. En los sesos.[..] Otro cuenta cómo el segundo guardia, herido en el brazo derecho, aún tuvo el cuajo de seguir disparando con la izquierda. Y el del paraguas, añade otro. Ése que pasaba de paisano y corrió a ayudarlos con el paraguas de su mujer como arma. Compañerismo, opina un tercero. Y huevos, apunta otro.  Arturo Pérez-Reverte. El Semanal,12-1-2003.
Nacimiento del Niño Jesús hecho con tres cacahuetes
Quién pudo tener el cuajo de comerse este nacimiento del Niño Jesús.