MOSCA COJONERA

La frase MOSCA COJONERA tiene dos significados:

  1. Persona que resulta muy molesta para algunos por su carácter muy proclive a la crítica social en general y política en particular, que le suele empujar a emitir opiniones que los demás procuran evitar para no crearse enemigos.
  2. Persona o cosa que incordia mucho y resulta verdaderamente molesta.

MOSCA COJONERA   1

Persona que resulta muy molesta para algunos por su carácter muy proclive a la crítica social en general y política en particular, que le suele empujar a emitir opiniones que los demás procuran evitar para no crearse enemigos.

Ejemplos de uso:

  1. Luis Ignacio Parada da esta información en el periódico ABC del 11 de mayo de 2005: “En el verano de 2001, el Comité de Ética del Parlamento israelí elaboró una detallada lista con los insultos y expresiones no parlamentarias que a partir de aquel momento no podían ser pronunciadas por sus señorías. Al curioso lector le divertirá saber que adjetivos como <<mentiroso>>, <<fascista>>, <<nazi>>, <<traidor>>, <<ignorante>>, <<cerdo>>, <<mosca cojonera>>, <<descerebrado>>, <<gilipollas>> o <<granuja>> están contenidos en la Guía completa de palabras cuyo uso está prohibido en la Kneset [el parlamento israelí]. Su empleo es castigado con acciones disciplinarias. Estimulado por el ejemplo, el Parlamento Europeo ha pretendido elaborar, sin éxito, un código de buena conducta para los representantes en las instituciones comunitarias que les obligue a ser correctos y corteses”.
  2. Juan Manuel de Prada escribe en la revista XL Semanal del 15 de agosto de 2010 sobre el cardenal húngaro József Mindszenty (1892-1975). Dice que defendió a los judíos ante los nazis en 1944, osadía por la que fue encarcelado hasta 1945. Entonces opuso fuerte resistencia al comunismo, por lo que fue condenado a cadena perpetua por el régimen húngaro. Liberado por patriotas rebeldes en la Revolución Húngara de 1956, pronunció un discurso en defensa de la democracia y la propiedad privada y tuvo que refugiarse en la embajada de Estados Unidos, donde permaneció quince años a pesar del empeño del régimen en que se exiliase. Información a la que añade literalmente Juan Manuel de Prada: <<Desde Roma tampoco cesaban de llegar a Mindszenty las súplicas del Papa, que ofrecía al cardenal un puesto en la curia vaticana a cambio de ceder en su posición. Pero Mindszenty, fiel a la vocación de..‘signo de contradicción’ (hoy diríamos ‘mosca cojonera)..se resistió con uñas y dientes, provocando graves conflictos diplomáticos>>.
  3. Jorge Berlanga escribe en el periódico La Razón del 4 de noviembre de 2003: <<La imagen de [el recién fallecido escritor Fernando] Vizcaíno [Casas] como recalcitrante defensor del franquismo [el régimen (dictatorial) de Francisco Franco, terminado en 1975], que él mismo cultivó y le proporcionó una importante popularidad como novelista, no dejaba de ser una muestra de su afición para empatar al pensamiento dominante.. Disfrutaba con el papel de mosca cojonera, clavándole banderillas rojigualdas en el morrillo a la sensibilidad fácilmente irritable de una amartillada progresía doliente en símbolos, pero no dejaba de ser un librepensador forjado en la amistad y la escuela de humoristas como Jardiel, Mihura, Meville o Mingote>>.
  4. Carlos Boyero comentó en su día el hecho del que en el periódico ABC del 19 de octubre de 2005 se informó así: <<El escritor Juan Marsé ha dimitido como jurado del premio Planeta al no ser atendidas algunas de sus sugerencias sobre posibles cambios en la selección de las obras finalistas, según ha informado en un comunicado. Marsé mantuvo una tensa conversación con la ganadora del premio, Maria de la Pau Janer, en la rueda de prensa posterior al fallo>>. Escribió sobre esto Carlos Boyero en el periódico El Mundo del 17 de octubre de 2005: ‘Marsé demuestra coraje y honradez al declarar que <<la calidad de los finalistas del [premio literario] Planeta es baja, cuando no subterránea>>. El año pasado también se sintió en la inevitable obligación de actuar como implacable mosca cojonera ante los galardones. Debería largarse de esa movida si su opinión no sirve para dejar en blanco ese Planeta tan goloso como poco respetable. Admito que a la empresa convocante le mola tener a un escritor tan potente y legitimador como juez en el previsible trapicheo, pero para guardar las formas y disfrazar la farsa deberían otorgar poder real a sus decisiones./ La dama premiada y airada [una guapa joven] califica desdeñosamente al setentón Marsé de “enfant terrible”. Él responde: <<Ya no tengo edad para eso. No se confunda. Estoy hablando de literatura, no de la vida literaria>>. Pues eso, que el Pijoaparte [Marsé (el Pijoaparte es un famoso personaje novelesco de Marsé)] siga haciendo gran literatura y que deje <<la vida literaria>> para los profesionales de las relaciones públicas con sonrojante carné de escritores’.
  5. Albert Boadella es director teatral catalán, muy crítico con el nacionalismo de la región española donde él nació (Cataluña), entrevistado por Antonio Astorga en el periódico ABC del 4 de agosto de 2006. Le pregunta Antonio Astorga: “¿Sigue creyendo que <<los nacionalistas catalanes son unos estafadores especializados en falsificaciones sentimentales>>?”. Y responde Boadella: “Son gente que practica la política de los sentimientos constantemente.[..] Porque se ha practicado lo que yo llamo la técnica del bombero pirómano. Es decir,..iba alimentando el fuego del nacionalismo, del antiespañolismo, etc… y cuando desde el resto de España se daba la voz de alerta, rápidamente se colocaban el disfraz de bombero y todos ahí apagando. Entonces esa técnica se ha practicado para conseguir lo que se ha conseguido, ¿no? Es decir, unas generaciones que odian a España. Eso sí que me parece muy alarmante, muy lamentable”. Poco después, pregunta Antonio Astorga: “Ahora, Boadella, ¿qué es? ¿Un estado de ánimo?, ¿un poeta del gol?, ¿un juglar coñón…?”. Y responde Boadella: “Soy una vieja mosca cojonera”. Unas palabras estas últimas corroboradas por estas otras palabras suyas anexas a la entrevista: <<[El presidente catalán Jordi] Pujol se encargó constantemente de avivar el fuego del resentimiento con los españoles. Los nacionalistas están enfermos. Hay enfermos que se creen Napoleón y otros que de la noche a la mañana crean una nación. La democracia y el nacionalismo son incompatibles en Cataluña>>.
  6. Raúl Piña escribe en el periódico El Mundo del 23 de febrero de 2008: <<Los políticos españoles han descubierto [durante esta campaña electoral] una nueva especie. Se trata de, con perdón, la mosca cojonera política, cuyo nombre científico es [el showman televisivo] Jordi Évole. Habita en los mítines, actos de campaña y ruedas de prensa de los líderes de los partidos. Espera agazapado y con un movimiento rápido posa su aguijón (entiéndase micrófono) ante las barbas del personaje [elegido para su programa]. El veneno de ironía y humor que inyecta provoca reacciones inesperadas, tales como que [el presidente del gobierno] José Luis Rodríguez Zapatero y [el líder de la oposición] Mariano Rajoy se pongan de acuerdo en algo>>.

MOSCA COJONERA   2

Persona o cosa que incordia mucho y resulta verdaderamente molesta.

Ejemplos de uso:

  1. Javier Sábada es filósofo entrevistado por Jesús Amilibia en el periódico La Razón del 20 de mayo de 2002, donde al comentario de Amilibia de que <<la política parece lo contrario de la filosofía>> responde Sábada: <<Y cuando han ido juntos [en una misma persona], no ha funcionado bien la cosa. La política es poder, y la filosofía es cuestionamiento del poder. La filosofía es siempre mosca cojonera>>.
  2. Julián García Candau escribe en el periódico La Razón del 11 de diciembre del 2000 sobre la final de la Copa Davis entre España y Australia: «Juan Carlos Ferrero <<el mosquito>> fue para [Lleyton] Hewitt una mosca cojonera. Su golpe de derecha acabó imponiéndose al juego de un individuo que posee una serie de recursos psicológicos para romper el ritmo del adversario».
  3. Luis María Anson escribe en el periódico La Razón del 8 de octubre de 2002: <<Argelia es una mosca cojonera para Marruecos. Acosa comercialmente sus finanzas, pone en evidencia sus fallos políticos, eriza sus fronteras, protege a los polisarios, zarandea al Sahara. Ciertamente los enemigos de nuestros amigos no deben ser nuestros enemigos pero los acuerdos de España con Argelia ahondarán los espacios que nos separan de Marruecos>>.
  4. Javier G. Sánchez escribe en el periódico El Mundo del 1 de julio de 2005 sobre el ciclista estadounidense Lance Armstrong, quien, tras ganas el Tour de Francia seis veces consecutivas, vuelve a participar este año en la gran carrera por etapas francesa,  cuya nueva edición empieza mañana: <<Acabo de enterarme de que hace escasos días tuvo una caída mientras entrenaba en un puerto de los Alpes. Al parecer una avispa le incordió. Él iba a 30 kilómetros por hora. Leñe, ya puestos podía haberle achuchado un águila real bajando a 90 por hora. Y quien era su auténtica mosca cojonera, Vinokourov, sí se esmorró de verdad>>.

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