EL MUERTO AL HOYO Y EL VIVO AL BOLLO

Significado de la frase EL MUERTO, AL HOYO, Y EL VIVO, AL BOLLO

La expresión EL MUERTO, AL HOYO, Y EL VIVO, AL BOLLO tiene dos usos:

  1. Se usa para expresar la opinión de que tras la muerte de un ser querido, es necesario sobreponerse a la pena y continuar la vida con la mayor normalidad posible, sobre todo por la razón de que hay que atender a las necesidades de la propia supervivencia.
  2. Censura la gran rapidez con la que se produce el olvido de un muerto por parte de sus conocidos en general y de sus allegados en particular, en especial si acudan con llamativa y condenable presteza a frivolidades que desentonan con la pena que se supone que sienten a pesar de su aflicción en apariencia inexistente.
  • Se suele escribir también sin comas, o no con todas ellas.
  • La frase se presta a manipulaciones formales personales y arbitrarias, como la de prolongarla para hacer una enumeración más larga bajo el formato EL MUERTO, AL HOYO; EL VIVO, AL BOLLO; Y..

Ejemplos de uso:

Con el significado  1

..acérrimos partidarios del refrán que dice el muerto al hoyo y el vivo al bollo.  Javier Lorenzo. El Mundo,1-12-2002.

Con el significado  2

Aquí sigue siendo cierto aquello del muerto, al hoyo, y el vivo, al bollo.  Camilo José Cela. Nuevas Escenas Matritenses (novela de 1988).

[Resumen del texto precedente: El (en su día exitosísimo) escritor George Bernard Shaw está bastante olvidado]. El cruel “el muerto al hoyo y el vivo al bollo” sigue siendo un tema permanente, una ley a la que no se sustraen ni los muertos que, como G. B. S., ataron al perro de la vida con la ristra de longanizas de la fama, del éxito y de la popularidad* [= ganaron en su vida muchísimo dinero gracias a su éxito y su popularidad]./ Quizá Shaw, si aún pudiera sorprenderse de algo, fuera el primer sorprendido al ver lo que con su recuerdo está pasando.  Camilo José Cela. La rueda de los ocios (libro de 1957).     [* Juego de palabras basado en la expresión “atar los perros con longanizas”].

Albert Camus ponía en boca del condenado Mersault al final de El extranjero: <<Para que todo sea consumado, para que me sienta menos solo, lo único que deseo es que el día de mi ejecución haya mucha gente y que me reciban con gritos de odio>>. Qué nihilismo tan raro. Necesitar como desesperado acto de afirmación, y sabiendo que no te espera ni el cielo ni el infierno, que el personal te despida de este mundo con sus maldiciones. No conformarse con esa sentencia tan cínica, grosera, lúcida e incontestable de <<el muerto al hoyo y el vivo al bollo>>.  Carlos Boyero. El Mundo,8-4-2005.

EXPRESIONES RELACIONADAS:

LA VIDA SIGUE