Significado de la expresión DIJO LA SARTÉN AL CAZO: APÁRTATE, QUE ME TIZNAS
DIJO LA SARTÉN AL CAZO es frase sarcástica con la que se critica un caso concreto de afeamiento hecho por alguien que no sólo no está en condiciones de hacer tal cosa, sino que él mismo adolece de aquello que afea (la cosa afeada la posee en sí mismo también el afeador).
- Así, si por ejemplo alguien bastante vago critica a otro llamándolo vago, una tercera persona puede comentar sarcásticamente al verlo: <<dijo la sartén al cazo: apártate, que me tiznas>>.
- Las formas más usadas de esta frase en la actualidad son (el <<le>> inicial entre corchetes es opcional): <<[le] dijo la sartén al cazo (o a la caldera): apártate (o quítate, o quítate allá), que me tiznas>>. También se usa la forma abreviada <<[le] dijo la sartén al cazo>>.
- La frase admite diversas variantes «con toque personal», como por ejemplo la de Jon Juaristi en ABC el 12 de junio de 2005: <<Dice la sartén al cazo: quita de ahí, cochinazo>> (el señor Juaristi explica ahí el significado de la frase: <<El sentido de este refrán es que uno debe guardarse de censurar en el prójimo los defectos propios, sobre todo si éstos son más que evidentes. Tiene una estrecha relación con aquel otro que desaconseja apedrear el tejado del vecino cuando el de uno es de cristal y con el rapapolvo evangélico contra los que ven la paja en el ojo ajeno sin sacarse la viga del suyo>>).
Ejemplos de uso de la frase <<[le] dijo la sartén al cazo>>
En unas palabras suyas reproducidas en el programa radiofónico presentado por Federico Jiménez Losantos, el profesor de economía José Raga habla de cierta admonición hecha por alguien que en su opinión se podría hacer esa admonición a sí mismo, hecho que le mueve a realizar este comentario irónico: <<dijo la sartén al cazo: apártate, que me tiznas>>.
Le dijeron los cardos a las amapolas: “¡apartad, que nos pincháis!”. ¡Habráse visto! ¡Unos cardos diciéndoles a unas amapolas, a unas amapolas nada menos, que se aparten porque les pinchan (ellas a ellos)! No te joroba. Le dijo la sartén al cazo: apártate, que me tiznas. Nada, que no hay manera, siempre con las mismas puñetas por en medio, hasta por los campos y en el reino vegetal ya y todo. ¡Como para ponerse a arreglar el mundo! ¡Menudos trabajitos de Hércules!
Dijéronle unos cardos a unas amapolas: apartad, que nos pincháis. Toma ya. Porque, en primer lugar, se les notaba en la cara colorada que no eran bordes; y, en segundo lugar, porque ¿dónde se ha visto que quien no tiene con qué pinchar pinche? Y, por si fuera poco, ¡son ellos los que sí que representan un peligro, con sus púas enormes, no ya para las amapolas sino para cualquiera que pase por su lado! Otra vez lo de siempre: le dijo la sartén al cazo: apártate, que me tiznas. Cómo podrá gustar eso tanto. Estos son los cardos y las amapolas de marras:

EXPRESIÓN RELACIONADA: