DESPUÉS DE MÍ EL DILUVIO

La frase DESPUÉS DE MÍ EL DILUVIO, que en su forma original francesa es <<aprés moi, le déluge>>, y atribuida al rey de Francia Luis XV (que lo fue entre los años 1715 y 1774), tiene dos significados, correspondientes a los dos sentidos (no excluyentes entre sí, por lo que puede usarse con ambos al mismo tiempo) con que la frase del monarca se interpreta:

  1. Yo me desentiendo del asunto [de la cosa referida o sobreentendida (por ejemplo: de lo que pase en el futuro)], por muy malo que pueda ser, porque a mí no me causa ningún perjuicio ni me afecta negativamente en ningún sentido.
  2. [Soy tan importante e imprescindible que] Mi ausencia será desoladora, una gran desgracia para la sociedad, hasta el punto de que, exagerando un poco, podría compararse a la llegada de un diluvio.

DESPUÉS DE MÍ, EL DILUVIO   1

Yo me desentiendo del asunto [de la cosa referida o sobreentendida (por ejemplo: de lo que pase en el futuro)], por muy malo que pueda ser, porque a mí no me causa ningún perjuicio ni me afecta negativamente en ningún sentido.

Ejemplos de uso:

  1. [Comentario 917, de alguien (uno de los lectores de la noticia) que firma como Dipor, en noticia dada por Marisol Hernández bajo el titular de <<El Gobierno exhumará a Franco antes de “final de año” y dará a la familia 15 días para decidir el destino de los restos>>:]  ¿El PSOE [= Partido Socialista español] unir? Jo, jo, jo, jo [= qué risa me da oír eso].[..] Hombres contra mujeres o mujeres contra hombres, izquierdas contra derechas, independentistas contra españoles [que no lo son]. ¿Unir dice [usted]? Jo, jo, jo. Sólo saben un mantra: después de mí el diluvio.  El Mundo.es,24-8-2018.
  2. [Resumen del texto precedente: La infanta Cristina se ha enamorado de un jugador de balonmano llamado Iñaki]. Si la infanta es libre para casarse con quien le dé la gana, como nosotros (los plebeyos), ¿por qué nosotros no somos también libres de elegir a infantes o príncipes? Lo digo sólo por enredar, claro. Yo hubiera hecho como ella: enamorarme de Iñaki. Y después de mí, el diluvio. O la república.  Fernando Savater. El País Semanal,29-6-1997.
  3. DESPUÉS EL DILUVIO  (Infrecuente):  [En entrevista de Francisco Mora a Paloma Segrelles (presidenta del Club –de debates– Siglo XXI):]  -[Francisco Mora] Oye Paloma, el príncipe Felipe ya ha estado en el Siglo XXI, ¿qué darías porque viniera el Rey? -[Paloma Segrelles] Eso sería una maravilla que no me atrevo ni a soñar./ Pues propónselo, porque a liberal y a aperturista a nuestro Rey no le gana nadie, ¿a que no? No estaría nada mal que Don Juan Carlos disertara en la tribuna del Club sobre los deportes olímpicos de más futuro en España. Jo, tío, qué idea. Conseguir eso y después el diluvio, ¿no? Pues sí, Paloma. Propónselo. El no ya lo tienes.  Interviú,1-8-1889.

DESPUÉS DE MÍ, EL DILUVIO   2

[Soy tan importante e imprescindible que] Mi ausencia será desoladora, una gran desgracia para la sociedad, hasta el punto de que, exagerando un poco, podría compararse a la llegada de un diluvio.

Ejemplos de uso:

  1. [El joven escritor Alberto Olmos, en entrevista de Nuria Azancot:]  Sí, me gusta mucho [el escritor Enrique Vila-Matas].[..] Me parece fascinante que..un tipo de 60 años sepa escribir para gente de 30, 40 o de su misma edad, y eso lo ha conseguido porque es una persona curiosa, que no teme apadrinar a jóvenes autores como Elvira Navarro. No es como Javier Marías, que está en su nube. Y es muy curioso, porque Marías, que tiene un acreditado historial anti-Cela [contra el Nobel de literatura Camilo José Cela (al que no le interesaban los escritores jóvenes)], en el fondo representa la misma idea de Cela: “después de mí, el diluvio, la nada”.  El Mundo,14-10-2011 [El Cultural].
  2. Para muchos historiadores fue Luis XV, Rey de Francia, el responsable de la frase Après moi, le déluge: “Después de mí, el diluvio”. La explicación que han dado a esta expresión está ligada a la personalidad ególatra y enferma de poder del monarca francés. Para algunos, el Rey estaba afirmando: “Sin mí no queda nada o peor aún: sin mí, no son nada”.[..] Las pasadas elecciones en México no arrojaron nada nuevo. Ganó quien obtuvo el mayor número de votos:19 millones, la cifra más alta de todos los tiempos. Aún así, las impugnaciones aparecen y la falta de reconocimiento de los resultados también lo que tampoco tiene nada de nuevo. Este comportamiento ha provocado que muchos nos preguntemos ¿Qué es lo que realmente mueve al candidato de las izquierdas?. Y es que aunque las hipótesis son varias.., lo cierto es que hoy seguimos atrapados en los caprichos, dogmas y obsesiones de una sola persona.[..] La frase “Después de mí, el diluvio”, es un reflejo de una persona que se siente parte de una misión conferida con un fin superior. Yo estoy seguro que no habrá tal diluvio y que para la verdadera izquierda mexicana y quienes militan y simpatizan con ella, puede suceder lo que afirmaba el poeta ruso Aleksandr Pushkin: “Más vale quedarse aquí y esperar, a lo mejor se calma la tormenta y se despeja el cielo, y entonces podremos encontrar el camino por las estrellas”.  Marcos Durán Flores. Vanguardia.com.mx,9-7-2012.

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