Significado de la expresión DE LA ABUNDANCIA DEL CORAZÓN HABLA LA BOCA
La frase DE LA ABUNDANCIA DEL CORAZÓN HABLA LA BOCA significa lo siguiente: Suele suceder que aquello que tiene una fuerte presencia en la mente y en los sentimientos del ser humano, se manifiesta inevitablemente en lo que dice. (Dicho de otra forma: Con frecuencia los fuertes sentimientos, así como lo que ocupa un gran lugar en la mente de uno suele manifestarse en lo que dice uno).
- Es la versión en español de la frase latina <<ex abundantia cordis os loquitur>>.
- También se dice, con menor frecuencia, DE LO QUE SIENTE EL CORAZÓN HABLA LA BOCA y LO QUE ESTÁ EN EL CORAZÓN DICE LA BOCA.
Ejemplos de uso
[Final de artículo de crítica política:] De la abundancia del corazón, creo, habla la boca. También de su escasez, supongo. Manuel Martín Ferrand. ABC,31-8-2008.
[Fragmento de artículo en el que se habla de <<las ilusiones revanchistas de los resentidos>:] No tengo en gran estima la poesía de Marcos Ana y tampoco me gusta Marcos Ana.. Marcos Ana..se ha prestado durante los últimos años a servir de mascarón de proa de una infame política de amenazas y hostigamiento a media España [la no socialista, cabe entender]. Es más, cabe interpretar sus palabras arriba citadas [la <<memoria de los vencedores>>], sin cambiar una tilde, como la expresión del deseo de que de los vencedores de la guerra civil [española de 1936-1939] no quede ni la memoria. De la abundancia del corazón habla la boca.. Jon Juaristi. ABC,27-6-2010.
[En entrevista de Pepe Gozálvez al profesor de filología César Simón:] -[PG] Los gauchos tienen doscientas palabras distintas para nombrar la hierba, los esquimales llaman a la nieve de cien formas diferentes y los españoles conocemos setenta sinónimos para la palabra borrachera. ¿Qué lectura filológica daría usted [de estos hechos]? -[CS] Que de lo que siente el corazón habla la boca. Es normal el interés de los gauchos por la hierba y de los esquimales por la nieve, lo que no sé si es tan natural es el nuestro por el vino.[..] Los latinos somos un pueblo de muchos siglos en contacto con el vino y debemos tener un gran vocabulario al respecto*. Las Provincias, 6-11-1994. [* El vinicultor Carlos Falcó y Fernández de Córdoba, marqués de Griñón, escribió un libro titulado <<Entender de vino>>, publicado en el año 2009 por Ediciones Planeta, en el que se hace un recorrido por la historia milenaria del vino (una suerte de gran síntesis de esa parte de su completísimo libro destinado a los interesados en la enología la hace Benjamín Lana en la revista XL Semanal del 2 de noviembre de 2020, en un breve artículo titulado <<vino y arte>>)].
En el ABC del 10 de noviembre de 1998 escribía J. A. que al club de fútbol Atlético de Madrid le hacía falta un delantero centro, cuya contratación estaba intentando. Dice al respecto: <<El italiano [el entrenador del Atlético, el italiano Sacchi] suspira por la contratación del checo del Lazio Pavel Nevdev, un zurdo potente, técnico, sacrificado, bregador y con mucha llegada>>. Lo que está en el corazón dice la boca: mientras el italiano Sacchi suspiraba desde el Atlético por el checo del Lazio Pavel Nevdev (¡la de goles que podría marcar para el Atlético!), otros pasaban las noches enteras suspirando por el amor de poseedoras de ojos negros que al parecer a quienes querían mirar era a otros y no a tipos capaces de suspirar sin parar, por muy bien que canten en los descansos. El suspirador en cuestión no es otro que el protagonista de la canción titulada <<Yo vendo unos ojos negros>>, interpretada, entre otros muchos, por el legendario cantante chileno Lucho Gatica. Y ya tenemos un ejemplo de uso de la frase que nos ocupa en una de sus variantes, que es de lo que se trataba al contar lo anterior, por aquello de cada loco con su tema.
[Comentario radiofónico hecho con ironía tras la reproducción de unas polémicas palabras dichas por un personaje del mundo teatral de Cataluña llamado Rubianes:] Bueno, pues con ese lenguaje<<elegante>>, <<dialogante>>, <<de [buen] talante>>… No les decimos más, porque es que realmente se comenta por sí mismo lo que es el señor Rubianes.[..] de la abundancia del corazón habla la boca. La verdad es que escuchando al señor Rubianes, no quiere uno pensar lo que puede tener en el corazón. César Vidal. Radio COPE,26-1-2006.

EXPRESIÓN RELACIONADA: