METERSE EN CAMISA DE ONCE VARAS

Significado y ejemplos de la expresión METERSE EN CAMISA DE ONCE VARAS 

La frase METERSE EN CAMISA DE ONCE VARAS tiene dos significados, que difieren poco entre sí (el significado segundo, de hecho, cabe dentro del primero):

  1. Ponerse a hacer algo demasiado complicado o difícil para uno (que excede la capacidad que se tiene para ello), o en general poco recomendable en el propio caso por el motivo que sea.
  2. Opinar o hablar de algo sobre lo que no se sabe lo suficiente o que es delicado, aventurado o de una complejidad que hace poco recomendable para uno ponerse a opinar o hablar sobre ello.
  • METERSE EN CAMISA + adjetivo + DE ONCE VARAS:  Es una variante del significado 2:  Opinar o hablar de algo en el terreno indicado por el adjetivo sobre lo que no se sabe lo suficiente o que es delicado, etcétera.

Ejemplos de uso:

1  Ponerse a hacer algo demasiado complicado o difícil para uno.

[En entrevista de Maurilio de Miguel a Ketama (grupo de flamenco fusionado):]  -[M de M] Cine, televisión, anuncios… ¿Os han propuesto actividades paralelas a la música aprovechando vuestra popularidad? -[JM] La gente sabe que pasamos de meternos en camisa de once varas y que no nos enredamos con aquellas cosas que no sabemos hacer bien.  MAN, octubre 1999.

¿Se metió quien esto escribe en camisa de once varas al dar comienzo al proyecto diccionarial que motivan estas palabras? Ya se verá.

[En entrevista de Fernando Sánchez Dragó, el escritor Javier Traité hace este comentario sobre la lista canónica por él realizada en su libro <<Historia torcida de la literatura (los grandes clásicos)>>:]  Yo no me quería meter en camisa de once varas.., en la literatura de análisis y tal.  Telemadrid,14-3-2011.

No era esa su intención, pero sí su castigo por meterse en camisa de once varas.  Antonio Gala. El Mundo,18-2-2012.

[En una crítica a la película venezolana <<La mujer en la playa>> se da esta opinión:]  Cine venezolano metido en camisa de once varas con esta pobre incursión en el cine negro.  Teleprograma nº1492.

[Crítica al filme de 1970, calificado como malo, <<¡Se armó el belén!>>, dirigida por José Luis Sáenz de Heredia y protagonizada por el cómico Paco Martínez Soria:Sáenz de Heredia..no lo hizo mejor que otros directores de Paco Martínez Soria, pero encima se metió en camisa de once varas para dar un mensaje aún más explícito, dándole el papel de cura muy tradicionalista destinado a una barriada de los suburbios donde choca con sus feligreses y ve espantado que se le propone como ejemplo a otro párroco moderno./ El propio Sáenz de Heredia confesó que las películas que hizo por esos años no eran buenas y que las realizó o bien como favor a sus amigos o como meros encargos y que, de todas maneras, <<el enfrentamiento entre el cura antiguo y el posconciliar no está planteado muy en serio>>. Aún peor es como broma.  Francisco Marinero. El Mundo,20-12-2003.

2  Opinar o hablar de algo sobre lo que no se sabe lo suficiente o que es delicado, aventurado, etcétera.

Así están las cosas [entre los citados famosos de las revistas del corazón]: al rojo vivo azuzado por declaraciones candentes de [la cantante Rocío] Jurado en Buenos Aires. Es destructiva: <<Antonio David fue nefasto para mi hija>>, asegura metiéndose en camisa de once varas.  Jesús Mariñas. La Razón,1-10-2000.

<<Los aldeanos críticos>>, de don Xavier María de Munibe,..es un pequeño libro..que cuenta [con intención satírica] el juicio que merecía, a los aldeanos de Tierra de Campos del siglo XVIII, la reciente revolución científica de los Kepler, Newton, Galileo Galilei o Gassendi.[..] Y un poco más tarde serían incluso una inmensa muchedumbre, porque en el mundo moderno..todos somos inducidos a hablar de cualquier cosa..sin necesidad de saber nada./ Así que podríamos preguntarnos, ciertamente, a cuento de qué los aldeanos de Tierra de Campos..se metieron en camisa de once varas, que no eran para ellos, a opinar sobre Kepler, Galileo, Copérnico o Colón; pero no podemos hacernos la misma pregunta acerca de nuestra propensión a opinar, porque, como decía, hemos decidido que..opinar es un derecho soberano.. José Jiménez Lozano. La Razón,9-11-2008.

[En entrevista de Pedro Simón a Lydia Lozano (periodista especializada en el mundo rosa):]  -[PS]..¿Se había metido usted alguna vez en camisa de 11 varas? -[LL] Muchas. Soy muy vehemente. Me meto en muchos líos. Pero es porque no soy periodista de televisión de salón. Me mojo mucho.  El Mundo,3-8-2005.

[En transmisión de campeonato europeo de saltos de trampolín, señala el comentarista que no es grande el riesgo de golpearse contra la tabla en particular o de sufrir otros accidentes en la práctica de este deporte en general, aunque cierto riesgo, sí hay. Pero en cualquier casoañade no mayor que el que existe en otros deportes, como el fútbol, el ciclismo, etcétera, y que el que no quiera lesionarse, que juegue al ajedrez. Al decir esto último repara en que algún aficionado al ajedrez podría sentirse ofendido, por lo que dice que se trata de un comentario hecho sin intención de desmerecer a los ajedrecistas, que se dedican a un deporte más tranquilo, es cierto, pero que desgasta mentalmente. Finalmente, viendo que cuanto más habla de ello, mayor dificultad encuentra para zanjar el tema airosamente, lo zanja diciendo lo siguiente:]  Estoy metiéndome en camisa de once varas, posiblemente.  Marco Robledo. Eurosport [TV],6-8-2006.

Metiéndome en camisas de once varas, le doy de balde..a García Candau lo que pudiera ser la parrilla de aquí a que no haya más remedio que reconocer, con el Rey delante,..que el que ha jurado como presidente es Aznar.  Antonio Burgos. El Mundo,30-4-1996.

[Comienzo de artículo de tono irónico:]  Los intelectuales son incorregibles. No se conforman con el honor de ser invitados a los festines..del poder. No se calman con chismes valiosos que ellos convierten, con sus piruetas verbales, en verdades del pensamiento del que suelen carecer. No se sacian con aplausos ni honores, sino que se sublevan.. Fernando Savater, por ejemplo, ¿por qué esa manía tan acendrada de meterse en camisa de once varas, quién lo llama a andar tan por libre que ni siquiera puede contársele un chisme sin importancia porque lo traduce inmediatamente en noticia, dónde se hizo de la costumbre tan peligrosa como arriesgada de pensar, hablar, decir y escribir por sí mismo sin que nadie lo meta en vereda?  J. J. Armas Marcelo. ABC,30-5-2005.

METERSE EN CAMISA + adjetivo + DE ONCE VARAS

Opinar o hablar de algo en el terreno indicado por el adjetivo sobre lo que no se sabe lo suficiente o que es delicado, etcétera.

A mí, esta discusión entre filósofos, teólogos, profesores y jesuitas [sobre si existe o no el infierno], en medio de lo que está cayendo sobre el mundo de los vivos, me parece que es hablar del sexo de los ángeles mientras los turcos escalan las murallas de Bizancio. Ya sabemos que los ángeles son espíritus puros y por lo tanto no tienen sexo físico. Pero ¿habrá un espíritu masculino y otro espíritu femenino? No intento meterme en camisa teológica de once varas, pero no estaría mal eso. Yo creo que sería un aliciente de la Gloria.  Jaime Campmany. ABC,31-8-1999.

Cables farroviarios paralelos a una vía de tren en una imagen usada para ilustrar la expresión meterse en camisa de once varas.
Meterse uno a trajinar en estos cables, pongamos que para arreglar una avería o un desperfecto, sin saber siquiera qué son esos cables sería claramente meterse en camisa de once varas.

EXPRESIÓN RELACIONADA:

LIARSE LA MANTA A LA CABEZA