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Significado de la frase DEJAR EN PAZ (o DEJAR VIVIR EN PAZ)
La expresión DEJAR EN PAZ (o, usada con mucha menor frecuencia, DEJAR VIVIR EN PAZ) tiene dos significados:
- No irritar ni molestar, particularmente diciendo algo que disgusta y en general de cualquier manera posible.
- Dejar de ocuparse [de alguien o algo], sobre todo hablando y en especial de forma improcedente o inoportuna.
Ejemplos de uso de la expresión <<dejar en paz>> y su sinónima <<dejar vivir en paz>>:
Con el significado 1
(No irritar ni molestar, particularmente diciendo algo que disgusta y en general de cualquier manera posible).
DEJAR EN PAZ
¿Me quieres dejar en paz? Telecinco,10-8-2007 [Serie <<Yo soy Bea>>].
Una mujer madrileña vive desde hace cuatro años un doble calvario: tras haber sido secuestrada y maltratada por unos delincuentes, ha asistido, impotente, a una sucesión de hechos derivados de aquel suceso..sin que se vislumbre el final del túnel en que se ha convertido su vida. Harta de su situación, sólo quiere que la dejen en paz y olvidar todo, aunque se ve obligada a seguir adelante. C. Serrano y P. S. de Cos. ABC,12-11-1995.
[En entrevista de Jesús Amilibia a María Luisa Ferrerós (psicóloga infantil autora de un libro titulado <<Enséñale a ver la tele>>):] -[JA] ¿Con ellos [con los niños (deberían los padres ver la televisión)]? Pero si los padres emplean la tele como canguro, para tener a los niños quietos en el sofá. -[MLF] Sí, muchas veces es así: ponen la tele para que se callen y les dejen en paz. -[JA] No hay disciplina. -[MLF] No la hay porque la mayoría de los padres tienen miedo a decir no. Se sienten culpables por no estar el tiempo que debieran con sus hijos, y ese sentimiento de culpa les hace demasiado permisivos. -[JA] No quieren que los niños se enfaden. -[MLF] Claro, se les consulta todo, y no, los padres deben decidir. Les cuesta ponerse duros. Hemos pasado de la excesiva dureza a la excesiva permisividad. Insisto: es el complejo de culpa. La Razón,28-3-2005.
..podemos toparnos..con algún perro suelto que no albergue buenas intenciones. ¿Qué hacer en estas ocasiones? Menos correr, cualquier cosa, porque el animal irá a cazarnos y nos morderá con toda seguridad. Lo más prudente es quedarse quietos y tranquilos, en la medida de lo posible, para que el animal no huela el miedo y esperar a que nos deje en paz. Después hay que alejarse despacio.. Aurora Siguero. El País Semanal,13-9-1992.
[José <<el Francés>> (cantaor de moda), en entrevista de Maurilio de Miguel:] La gente no me deja en paz.. Incluso conocidos a los que he subido a mi coche, estando de fiesta, me han terminado robando algún que otro compact [= CD (disco compacto)], obligándome a mirar para otro lado..para no pillarles y dejarles cortaos [= cortados]). A raíz de ello, me ando con ciertos cuidados. MAN, noviembre 2000.
..según él [el pastor] afirma,..los ciervos que discurren por estos montes se han dado de ojo para no dejarlo en paz, siendo lo más gracioso del caso que en más de una ocasión los ha sorprendido concertando entre sí las burlas que han de hacerle, y después que estas burlas se han llevado a término ha oído las ruidosas carcajadas con que las celebran. Gustavo Adolfo Bécquer. Rimas y Leyendas* (libro de 1864). [* Leyenda La cruz].
Don Elesbaán..preferiría no ahondar en los arcanos..de los ciclos*./ –¡Quite, quite! A mí, que me dejen en paz, que eso de los ciclos es algo que ni me va ni me viene. Camilo José Cela. Nuevas escenas matritenses (libro de 1965). [* Por ejemplo, el del nitrógeno, que pasa de la atmósfera a los seres vivos y de los seres vivos a la atmósfera].
Las luces,..la necesidad azucarada de las mismas cancioncillas infumables de cada año; los escaparates atiborrados..; todos los inequívocos signos de las más vomitivas semanas del año.[..] Nada tengo que oponer a que los cristianos celebren el nacimiento del hijo de una virgen que además es dios y encima hombre, mortal y eterno. Cosas más fantásticas se han producido en religión. En nada me molesta que su pudibundez los inhiba tanto que precisen de mediadores trascendentes para hacer un trivial regalo a sus retoños. Es problema suyo. ¿Es demasiado pedir que nos dejen en paz al resto de los mortales? Gabriel Albiac. El Mundo, 15-12-1996.
La Plaza del Tossal [en Valencia]..se ha convertido en una especie de carrousel de pedigüeños, desfaenados y demás que no dejan en paz a las personas que se sientan en alguna terraza con ánimo de tomarse algo. cuando no piden tabaco..piden unas moneditas para comerse un bocadillo. Un desfile permanente que agobia y hace que la gente se vaya. Las Provincias,9-11-1994.
Al final habrá que dar la razón al chico de I.P.: hay que dejar a las familias en paz, por más que estos dos términos parezcan contradictorios. Cuando los <<realities>>, ese azote protagonizado por zotes, llegaron a la pequeña pantalla, la ansiedad provocada por la vida después del encierro se resolvía por la vía endogámica: los aspirantes a mosca de la tele se aferraban a su metro cuadrado de plató recurriendo a interacciones (al despelleje) con otros de su especie. Fernando Pérez. ABC,19-8-2004.
DEJAR VIVIR EN PAZ
Me dice usted que es funcionaria y que no le dejan vivir en paz un par de mediocres del lugar donde usted trabaja. Manuel Ángel Conejero. Las Provincias,26-4-1996.
Con el significado 2
(Dejar de ocuparse [de alguien o algo], sobre todo hablando y en especial de forma improcedente o inoportuna).
DEJAR EN PAZ
[El atleta español Roberto Parra nació en Socuéllamos, pueblo de la provincia –limítrofe con la provincia de Toledo– de Ciudad Real. Parra, de 19 años, ganó recientemente, con gran facilidad, la final de 800 metros en los Campeonatos de Europa de Atletismo. Su popularidad le crea problemas en Socuéllamos, donde, según se colige de sus palabras siguientes (en un reportaje de Jenaro Iritia), la gente le agobia:] Me estoy escondiendo en Toledo porque cada vez que voy al pueblo no me dejan en paz. Tiempo,25-3-1996.
Un día Ramiro llamó a su cuñada y le dijo: –He sorprendido tu secreto, Gertrudis. –¿Qué secreto? –Las relaciones que llevaban con Ricardo, mi primo. –Pues bien, sí, es cierto; se empeñó, me hostigó, no me dejaba en paz, y acabó por darme lástima. Miguel de Unamuno. La tía Tula (novela de 1921).
[Situación: Época feudal]. [El noble Teobaldo, hijo primogénito de una condesa,] Ahorcaba a sus pecheros,..perseguía a las doncellas, daba de palos a los monjes, y, en sus blasfemias y juramentos, ni dejaba santo en paz ni [había] cosa sagrada que no maldijese. Gustavo Adolfo Bécquer. Rimas y Leyendas* (libro de 1864). [* Leyenda Creed en Dios].
¡Váyase y déjeme en paz! Ramón J. Sender. El bandido adolescente (novela de 1980).
Una antigua marquesa que iba a participar en un acto benéfico en favor de los niños pobres cortó una conversación, para ir a ese acto, de esta forma: <<Ahora déjeme en paz, que los pobres me esperan y estoy todavía sin vestir>> (las palabras entrecomilladas son del escritor Francisco Umbral en una de sus obras).
[Situación: Habla don Valeriano al cura. Le da su opinión de que a Paco realmente se le debería encontrar y matar, por ser uno de los lugareños a quienes más se ha acusado de intentar perturbar el estatus quo; además, otros lugareños menos involucrados que él en el afán de cambio, han sido matados./ Estas son sus palabras y la contestación del cura:] –Yo no quiero el mal de nadie, como quien dice, pero, ¿no es Paco uno de los que más se han señalado? Es lo que yo digo, señor cura: por menos han caído otros./ Mosén Millán decía: –Déjelo en paz. ¿Para qué derramar más sangre?/ Y le gustaba, sin embargo, dar a entender que sabía dónde estaba escondido. De ese modo mostraba al alcalde [a don Valeriano] que era capaz de nobleza y lealtad [al no delatar a Paco (que es amigo suyo)]. Ramón J. Sender. Réquiem por un campesino español (novela de 1960).
[En entrevista de Alberto Fernández-Salido y Carlos Serrano Barrie a Alejandro Echevarría (presidente de Telecinco):] -[AF] ¿Le ha pedido la prensa alguna vez al poder que le deje en paz, que se olvide de ella? -[AE]..es como intentar que tenga un diálogo un nigeriano con un comanche. Es inútil, es un diálogo imposible porque no entienden la profesión periodística y lo único que quieren es controlarla, intentar manipularla, etc. La Razón,19-10-2003.
En El Cairo también acudió la policía e interrogó a Matilde. Ella se negó a contestar sin la presencia de su abogado. Eso dijo. La dejaron en paz al darse cuenta de que el avión iba a salir para el Sahara. Ramón J. Sender. Novelas ejemplares de Cibola (obra de 1961).
[Resumen del texto precedente: Esta entrevista que sigue se la hago a la actriz Victoria Abril en un chiringuito de playa donde la tratan como a una parroquiana más]. Cuando [tras saludar a varios de los presentes] al fin se sienta..señala el ventanuco del cuarto de baño, que da a la calle. <<De ahí tuvo que sacar el dueño a uno que estaba haciéndome fotos, gritándole que me dejara en paz, que sólo era una madre con sus hijos, bañándose en la playa. El otro le espetó que era su trabajo..>> Paka Díaz. El Semanal, 25-11-2001.
[El movimiento hippy] Fue un fenómeno muy interesante, sobre todo para los sociólogos. Los hippies estaban entre Robinson Crusoe y San Francisco de Asís. Detestaban la sociedad de consumo, amaban la naturaleza y se vestían en el mismo sastre que Tarzán. Sólo aspiraban a que los dejasen en paz, despreciaban a los ejecutivos apresurados que intentan que el nudo de sus corbatas se asemeje lo más posible a una pastilla Juanola y se propusieron algo sin duda hermoso: vivir a su aire. Lástima que en su mayoría necesitaran todos los meses el giro [el envío de dinero por giro postal] de papá.] Por desgracia, no se puede subsistir sin dinero. Manuel Alcántara. Las Provincias,28-3-2002.
–No hay Dios que os entienda. –¡Deja en paz a Dios! [..] Perdona.[..] Además, no me gusta que la gente use el nombre de Dios alegremente. Cristóbal Zaragoza. Y Dios en la última playa (novela de 1981).
[Texto con diálogo inicial entre una mujer y un vendedor de botijos apodado Chato:] –Pero, bueno, vamos a ver; usted, ¿vende botijos o no vende botijos? –Sí, señora,.. Lo que pasa es que éstos no se los recomiendo porque no son muy seguros, para mí que salió mal la hornada./ Las señoras..no ponen cara de quedar muy convencidas pero, por si acaso, suelen dejar en paz a Chato..y marcharse sin el botijo. Camilo José Cela. Nuevas escenas matritenses (libro de 1965).

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