NO DOLERLE PRENDAS

Significado de la expresión NO DOLERLE PRENDAS [A alguien [EN (o DE)] + infinitivo]

La frase NO DOLERLE PRENDAS algo a alguien significa no importarle, o no lo suficiente para no hacer o pensar algo (la cosa de que se trate); no tener ningún reparo, desde el punto de vista del orgullo y la dignidad propias [en hacer o pensar lo que se dice a continuación, o algo consabido, generalmente algo negativo sobre uno (por ejemplo referirse a un defecto propio) o algo positivo sobre otro (por ejemplo reconocerle una virtud, o una buena acción, o su superioridad sobre uno, etcétera)].

  • El infinitivo que tras la frase <<no dolerle prendas>> indica la acción de que se trata puede ir directamente tras la frase o puede ir precedido de <<en>> (no dolerle prendas en + infinitivo) o, menos frecuentemente, de <<de>> (no dolerle prendas de + infinitivo).
  • En cualquiera de los casos anteriores, si la acción se sitúa en un contexto que favorece el posicionamiento en favor o en contra de la misma, se suele usar tras la expresión <<no dolerle prendas>> la expresión <<a la hora de>>. En este caso lo que sigue es directamente el infinitivo (como en el primero de los ejemplos que siguen (en estos momentos sólo hay uno de fuente real, al que serán añadidos otros de diversas fuentes periodísticas)).

Ejemplo de uso real de la expresión <<no dolerle prendas algo a alguien>>

El candidato del PSOE [= Partido Socialista Obrero Español] a la Presidencia del Gobierno [español], Alfredo Pérez Rubalcaba, ha insistido en que no le van a “doler prendas” a la hora de reconocer las propuestas que le gusten de otros candidatos a las próximas elecciones generales del 20 de noviembre. En declaraciones a los medios tras reunirse con las asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico,..Rubalcaba aseguró que es “tan irracional como absurdo” pensar que una idea es mala sólo porque la dice una persona, ya que “no todo lo que sale de un sitio es malo”.  ABC.es,30-7-2011.

Ejemplos suplementarios del uso de <<no dolerle prendas>>

Ejemplo 1º

(PRIMER TEXTO PARA EL USO MÁS INTENSIVO POSIBLE DE LA FRASE <<NO DOLERLE PRENDAS>>).

Ni el veneno ni la mentira son incompatibles con la calidad prosística, y de ahí que puedan no doler prendas echar mano de todo tipo de escritos, sean sus autores quienes fueren y digan lo que dijeren, a la hora de hacer una recopilación de citas con la cual hacer un diccionario de autoridades, como el diccionario sobre el que informa esta página web sin ir más lejos, la cual es a su vez también diccionario de citas o de autoridades en su condición de parte de aquél.

En el canal Público TV de Youtube hay una entrevista hecha por el político Pablo Iglesias Turrión , en el programa «Otra vuelta de tuerca», al veterano periodista Luis María Anson. Uno de los visionadores de este vídeo, en línea con quienes consideran al impertérrito adulador de Borbones un lameculos reales y un lacayo de la más innoble y traidora política actual, se refiere a él como <<una serpiente fascinante>>.

En este sentido, es, por ejemplo, antológico su lanzamiento de cabeza, con el que inicia su primera respuesta en la referida entrevista, en las aguas de la corrección política más campeona al referirse al régimen franquista como esa <<dictadura atroz>>, para poco después afianzarse aún más pulcramente si cabe en la perversa corriente de lo sistémico refiriéndose a un Borbón, supuestamente puteado por dicho régimen, como <<pobrecito>>: <<Franco sintió un odio africano por don Juan. No se me olvidará nunca un día que me llamó el pobrecito.. [para decirle que había quedado tercero en una regata]>>. ¡Espectacular!

Sólo su canallesca antiespañolía posteriormente exhibida de forma tan despreciable como sutil, por ejemplo en la forma tan frecuente entre los juntaletras españoles de alabar lo francés y lo inglés y despreciar en cambio, implícitamente o no, lo español, logra superar tamaña exhibición de corrección política, por no decir de la villanía manipuladora contra España y los españoles por la que a este siniestro personaje del periodismo (uno más entre tantos de la misma calaña) hay quien le llama, en minúsculos ámbitos disidentes naturalmente, en vez de Luis María Ansón, Luis María Masón.

El periodismo español está lleno de gente así, diríase que si no fueran así no encontrarían trabajo en el cotarro periodístico, no al menos en el sistémico y mayoritario, y ahí está por ejemplo este sujeto afrancesado, anticatólico, negrolegendario hasta la médula y dedicado a volcar sin descanso mierda sobre la –hay que decirlo– gloriosa y tal vez incomparable historia de España, tirando de bochornosos tópicos propios de papanatas cuando no lo sean de sabandijas traidoras, que responde al nombre de Arturo Pérez-Reverte, a quien, dicho sea de paso, diríase que, “curiosamente”, le abre las puertas del éxito, y hasta las de la RAE, hacer esta clase de cosas tan feas en un español bien nacido, ciscarse en la memoria de los ancestros de los españoles al tiempo que desprecia las deficiencias de los actuales sin señalar nunca –qué curioso, sabiendo tanto como dice saber– las causas de las mismas (pregunta retórica: ¿de origen francés por un casual?). Y diría uno que le abre las puertas del éxito porque, además de gozar de una publicidad mediática que ya quisiera para sí el mediáticamente inexistente don Marcelino Menéndez Pelayo, también ha sido hecho, ojo al parche, miembro de la Real Academia de la Lengua, institución a no confundir con la Real Academia de Ratas Cipayas, institución esta segunda en la que sólo tienen cabida los farsantes sin vergüenza ni escrúpulos y dóciles a la voluntad de su amo, sea el que sea, a cambio de vil metal: distinguidos tontos útiles al servicio de la destrucción mayor posible de los cimientos sobre los que se sustenta el porvenir de España.

Pero las antipatías o los sentimientos de repugnancia a los que se pudieren hacer acreedores y merecer, o que pudieren suscitar, las por el periodista madrileño César Vidal llamadas <<furcias mediáticas>> no obstan, es decir, esas posibles razones para el asco de los voceros y papagayos mediáticos no obstan, como es lógico, para que no duelan prendas a la hora de usar textos periodísticos tanto de la susodicha <<serpiente>>, o del recién mentado opositor activo de la buena fama española, como de cualesquiera otros individuos semejantes (César Vidal sin ir más lejos), sea su catadura moral la que fuere, como fuentes de las que sacar citas útiles a efectos ilustrativos del uso real de la lengua, siempre y cuando, naturalmente, su prosa sea correcta, como es el caso del mencionado miembro de la Docta Casa (la RAE), que escribe frases sencillas y sintácticamente correctas, como muy acertadamente se señala en este comentario: <<Anson escribe bien, pero es un PASTELERO>>, un comentario que aquí invertiremos para que quede así: <<Anson es un PASTELERO, pero escribe bien>> (palabras de un lector en el periódico Alerta Digital, en un artículo titulado <<¿Chochea el monárquico Luis María Anson?>> (titulado así con motivo de un elogio suyo hecho a cierto líder político (un antiespañol de la variante separatista para más señas))). No dolerle prendas a uno en usar textos escritos o cosas dichas por este alabador de lo que no pocos consideran lo peor que le ha sucedido a España en su historia, los Borbones, podría considerarse algo repugnante, pero desgraciadamente la recopilación de citas para todas las frases y variantes de un diccionario como el mencionado al principio es tan dificultosa que no es factible hacerla, al menos para una única persona, si se rechaza todo aquello que no guste por cuestiones ajenas a la lengua, no quedando más remedio para conseguirla que aplicarse a sí mismo aquello de <<«todo es bueno para el convento», y llevaba una furcia al hombro>>. Y nunca mejor dicho, hablando de las por César Vidal llamada <<furcias mediáticas>> por una indecencia de la que, como es natural, él se excluye a sí mismo a pesar de –¡otro que tal baila!– su antipatriota (¿y traidorzuelo?) apostolado anticatólico y su afán difusor de la leyenda negra (la antiespañola, por supuesto).

Ni que decir tiene que, por lo mismo que es de aplicación en periodismo el famoso consejo de <<no dejes que la realidad (o la verdad) te estropee una buena noticia>>, tampoco puede dejar de carecer totalmente de importancia, a efectos de ilustración de usos lingüísticos, el grado de verdad o de mentira en un texto de prensa citado, sobre todo si se es de esta opinión expresada por un lector en el medio digital antes mencionado y en su artículo de fecha 2-5-2014 titulado <<Diez gestos para salvarnos de la dominación mediática del sistema>>: <<A mí me sirven todos los medios de comunicación, ya que para estar al corriente de la verdad me limito a pensar lo contrario de lo que dicen>>.

Ambas cosas referidas, el grado de verosimilitud y el grado de moralidad, con frecuencia, y por decirlo suavemente, manifiestamente mejorables (no en vano en los tiempos que corren a los medios se los llama a menudo, entre otros denuestos, medios de desinformación y manipulación de masas), no son per se impedimentos para un buen dominio del vocabulario y la sintaxis, y por lo tanto, al ser esto último lo que interesa en un trabajo de índole lingüística, se ha obrado en todo momento, en lo relativo a la recopilación de citas para el diccionario fraseológico objeto de estas líneas, con total indiferencia a todo lo que no sean los aspectos relacionados con el objeto de dicho trabajo.

Ejemplo 2º

(SEGUNDO TEXTO PARA EL USO MÁS INTENSIVO POSIBLE DE LA FRASE <<NO DOLERLE PRENDAS>>).

Hola amigos de izquierdas. Me llamo Socialisto y tengo a gala decir que soy socialista de toda la vida. Creo que hasta antes de nacer ya lo era, y suelo bromear que por eso me pedí, cuando me preguntaron en el mundo anterior qué quería ser de mayor (al nacer a este mundo), que socialista, me pedí que lo que quería ser de mayor, o sea, al nacer, era socialista, que no lo podía tener más claro yo eso siendo un nascituros o como se diga eso. Ah, no, un nasciturus.

Pero aunque eso sea lo más importante de mi persona, además de ser socialista me gustan algunas cosillas dignas de mención, o más bien susceptibles de ser dichas cuando a uno le preguntan qué cosas le gustan y toca rascase la cabeza y pensar a ver qué dices porque tampoco vas a decir que te gusta comer y follar y tener un buen carro, eso se da por descontado, ¿no? Y yo, pues lo que más me gusta de todo es ser socialista pero alguna otra cosilla hay por ahí que también me gusta, si bien considerablemente menos, claro. Son cosas que me gustan, cómo diría yo, pues porque tampoco vas a estar siempre con el rollo sociata, ¿no?, ahí con que lo que hay que hacer es darle a la gente más derechos y menos caspa reaccionaria, porque si no sales nunca de ese rollo al final hasta tú te aburres de tanta matraca. Por eso a veces, pues por ejemplo cojo y me disfrazo de facha (concretamente, de falangista) y hasta digo “¡Viva España!” y todo (eso sí, bajito, para que no se escandalicen los vecinos). Cuando me aburra tendré que aprenderme el “cara al sol” y cantarlo con el brazo en alto; de momento aguanto copiándoles el grito este de «¡viva España!» a quienes lo profieran en serio, si es que queda alguno, que me imagino que alguno quedará por ahí por el monte. Cada uno tiene sus gustos. Otros se vestirán de ellas o elles o ellus, que como dicen ahora que hay muchos sexos, pues ahí queda eso; y mientras otros se visten de drag queen y esas cosas, pues yo de facha, toma ya. Igual algún día me da por probar lo de vestirme de lo del orgullo gay o algo así, o más bien desvestirme, ahora que lo pienso, pero de momento estoy en el papel de enemigo.

Y, por poner otro ejemplo, y aunque pueda sorprender, una cosa muy curiosa de entre las que me gustan es usar la frase <<no dolerle prendas>> siempre que puedo. Es que soy muy de decir frases, muy refranero y tal. Entonces, pues esta que digo me gusta para decir cosas como esta, por ejemplo, y no necesito decir que esto lo digo en broma: <<Pues yo soy socialista y me dan asco los de derechas, pero qué quieres, no por eso voy a negar que España se acabó de ir a la mierda cuando los socialistas nos cargamos la industria y todo lo demás para que nos admitieran en la Unión Europea, donde ya nos han dado la puntilla. Es muy duro admitirlo, pero no me duelen prendas reconocerlo>>. ¿A que mola lo bien que queda usar esta expresión tan chula, eh? Voy a ver si encuentro algún otro sitio de internet donde colarme a meter un poco de bulla, por ejemplo diciéndole a alguno, a algún comentarista o al mismísimo responsable del sitio, que no se entera, que es lo que suelo decir, y no porque me parezca que es lo que más debe de tocar los huevos, que no soy para nada un tocahuevos, sino porque es que hay cada despistado por ahí que no veas, y que te obligan a decirles: “no te enteras, chaval”. Voy a ver si encuentro un foro que tenga vidilla y puedo aprovechar para usarla ahí, para usar ahí la frase <<no dolerle prendas>>.

Ha habido suerte y he encontrado un sitio propicio rápidamente. Se trata de un canal de Youtube, el del marxista Santiago Armesilla, un doctor en economía con mucha labia y que si te descuidas te gana para el marxismo en un visto y no visto, de lo cojonudo que encuentras el invento este del Marx o de quien le mandara poner negro sobre blanco la ideología esta, que igual la escribió por encargo, vete tú a saber. He visto ahí, en el canal del tal Santiago Armesilla, un vídeo que parece hecho ex profeso para tocarme las narices a mí, y ya sólo por eso no pienso quitarme del cristianismo, primero porque no soy cristiano y por lo tanto no puedo y segundo porque no me da la gana, para pasarme al marxismo, que le den al Marx. Me refiero al vídeo titulado <<Así destruyó el PSOE la industria española>>. Eh, alto ahí, señor mío; menos culpabilizarnos a los socialistas, ¿eh?; que aquí gusta mucho echarle las culpas a los demás, y si es socialista mejor, claro, evidentemente, cómo no. Joder, qué pesados se ponen con lo de que el PSOE de Felipe González fue el que demolió la economía española, es una cosa insoportable, podían acordarse de la demolición de la unidad nacional que hizo Adolfo Suárez, pero no, para lo único que hay memoria aquí es para lo que a uno le gusta tenerla.

Vamos a ver qué le respondo yo a eso, a esa infundamentada acusación del marxista de marras a los socialistas. A ver qué se me ocurre como respuesta. Usando en ella la frase de marras, claro, la frase <<no dolerle prendas>>. A ver qué se me ocurre, sin pensar demasiado, que sería humillarme el hacer gasto de neuronas para rebatirle a este youtuber tan amigo del sectarismo como de la mentira. Mira que decir que los socialistas nos cargamos la industria española, con lo importante que es la industria. Pero cómo vamos a hacer eso nosotros, hombre, por Dios, que precisamente en lo que pensamos nosotros es en el trabajador. Es una acusación muy grave.

Puedo dejar en su canal este comentario, por ejemplo, que me parece adecuado:

<<¿Dices que el PSOE desindustrializó España? Mentira cochina eso. Un disparate sectario como una catedral. En todo caso habría sido la derecha quien lo hizo. Pero ni la derecha tampoco la hizo, esa desindustrialización de la que hablas, porque en mi pueblo hay industria de conservas de melocotón, o sea, que de qué hablas, Santiago; a ver si te informas antes de ponerte a largar sin saber. En lo que sí que te podría dar la razón es en que, aunque tampoco se cargara ella la industria, que no me duelen prendas decirlo, hay que rezar para que no llegue al poder la derecha; pero claro, como eres marxista y no rezas… Mira, en eso te alabo el gusto, algo bueno tenías que tener. Bueno, en serio: que menos mal que mientes como un bellaco, porque iría España apañada si alguien se cargara su industria; ya se sabe lo que son hoy en día los países sin industria: un cero a la izquierda, ¿no? Supongo que lo sabrás eso, siendo doctor en economía como eres. Bueno, diré lo que había pensado antes de refrenarme: lo que son los países sin industria no es un cero a la izquierda, que además es una expresión que no me gusta porque nos criminaliza, sino una puta mierda. Así, tal cual. Un saludo, Santiago, y a ver si estudiamos un poquito más y nos preparamos mejor los temas, majo. Y si uno no tiene ni puta idea y le da igual no tenerla pues debería tener al menos la honestidad de decir: «No tengo ni puta idea, que lo sepáis; y no me duelen prendas decirlo públicamente; que para huevos, los míos. Pero os voy a soltar una lección magistral sobre lo malo malísimo que es el PSOE que os vais a cagar»>>.

Así que para allá que me voy, a dejarle al Armesilla de los cojones este el comentario con la frasecita de mis amores: <<no dolerle prendas>>. Adiós, muy buenas. Y recuerden: ¡Viva España! (Jo, qué fuerte; estoy que me salgo. Me voy a tener que poner la ropa de falangista a ver si me calmo).

Imagen del disco de Megadeth “The system has failed” usada para ilustrar la expresión “no dolerle prendas”.
Parece George W. Bush el de la izquierda, ¿no? No dolerle prendas, o mejor dicho prendas es lo que no le duele a uno, aunque le den arcadas, saberse tal nombre de cowboys frustrados amantes de todos los innumerables vicios y depravaciones de la derecha, pero todo sea por la democracia y la libertad. Socialista, por supuesto (es que no hay otra libertad; se siente en el alma, amigos míos).

Ejemplo 3º

(TERCER TEXTO, en este caso basado en la foto sobre estas líneas, PARA EL USO DE LA FRASE <<NO DOLERLE PRENDAS>>).

En democracia el que no corre vuela y hay que aprovechar todas las ocasiones para darle leña al adversario. O al enemigo mejor dicho. Hay que estar siempre dando la batalla democrática, porque en democracia nadie regala nada. Ahí siempre en la lucha por la libertad, siempre en guerra civil, podríamos decir. Porque si no, pasa lo que pasa: que se te sube a la derecha, digo se te sube a la chepa la derecha, como en esta imagen del Bush culpable de invadir Afganistán e Irak mientras el socialista Bill y la socialista Hillary, que aquí le miran con una educada sonrisa de aceptación del juego democrático, se ven obligados a ceder el testigo a semejante energúmeno, un personaje derechoso de buena familia pero inculto y cafre a más no poder y que, como no podía ser de otra manera, no tardó en obligar a algunos a pensar lo que se dice en el título de este disco de thrash metal de los californianos Megadeth: ¡el sistema se ha venido abajo! Que uno es socialista, pero no dolerle prendas… Perdón, a ver si consigo decirlo: pero no van por eso a dolerle prendas a uno aquí apreciar que el fachilla este que dirige el grupo metalero Megadeth, Dave Mustaine me parece que se llama, y que la verdad es que no sé lo que dice porque canta en yanqui, lleva razón en lo que dice en el título de ese álbum. Ya digo que no sé lo que dice, lo único que le entiendo es lo del New World Order, que lo dice mucho, cagándose en él parece; pero tampoco es del todo necesario entenderle para saber de qué va con sus composiciones, porque echándole un poco de imaginación se puede saber más o menos, al menos a mí no me parece difícil de imaginar, y tengo que decir que en lo que me imagino que dice lleva razón, y en lo del título en cuestión concretamente, lleva más razón que un santo, porque siempre que gobierna la derecha no es ya el sistema, es todo: ¡todo se hunde!, ¡todo se viene abajo! No falla. Y ya sé que eso es exactamente lo que dicen ellos, los fachas, de nosotros, los socialistas, pero a ver qué van a hacer si tienen menos imaginación que una medusa y no tienen más remedio que copiarnos a nosotros para suplir sus carencias y su incapacidad congénita para gobernar democráticamente. Así que no hay más remedio, amiguitas y amiguitos, que gritar conmigo: ¡Viva el PSOE! No nos equivoquemos y vayamos a decir «¡viva España!», ¿eh?, que ahora ya estoy hablando en serio. Ah, amiguitas y amiguitos y también, faltaría más, amiguites, amiguitis y amiguitus; que no se diga que los socialistas discriminamos a la gente por razón de sexo. Eso se lo dejamos a los patanes de la derecha, que de discriminación y robo saben un rato. Para esto último sí que son listos los mendas, sí, yo no sé qué pasa que hasta el más tonto se vuelve listísimo en cuanto le ponen la caja de los caudales al alcance de la mano, está visto que no saben la diferencia entre ser demócrata y ser ladrón, qué gentuza más ladrona y más inútil, se merecen que saquemos una ley de memoria histórica del latrocinio que les obligue a tener las dos manos siempre ocupadas, a ver si así, por mucho que protesten diciendo que eso de sacar esa ley es antidemocrático, dejan de una vez de meter las dichosas manitas en la caja. Se las podríamos ocupar las manos, por ejemplo, y así a bote pronto no parece una mala idea, en escribir una y otra vez la expresión no dolerle prendas en la frase <<no nos duelen prendas reconocer, en debida aplicación de la expresión «no dolerle prendas», que en cuanto nos retiren el castigo de escribir por toda la eternidad esto tan merecido y justo volveremos a usar las dos manos con todos sus dedos para robar, y el cerebro, con todas sus neuronas, para ser en todo lo demás aún más tontos de lo que somos, si es que eso no es metafísicamente imposible, que nos tememos que sí que lo es, porque, como se dice vulgarmente, si somos más tontos nacemos ovejas>>.