DECIR DE ESTA AGUA NO BEBERÉ

Significado de la expresión DECIR DE ESTA AGUA NO BEBERÉDecir “yo no haré eso”.

  • Es demasiado arriesgado (algo con gran riesgo de errar) aventurarse en vaticinios a largo plazo sobre lo que uno hará o no hará, y es fácil equivocarse en esa clase de predicciones. A incurrir en ello se lo compara, haciendo un símil, con asegurar, con decir que no se beberá de determinada clase de agua, que uno no beberá esa clase de agua (DECIR DE ESTA AGUA NO BEBERÉ). También, y del mismo modo, se expresa la opinión de que no debe uno aventurarse en tales vaticinios mediante una serie de máximas semejantes entre sí y en las que se desaconseja decir que no se beberá de determinada clase de agua (que uno no beberá de esa agua). (Dichas máximas son, principalmente, las construcciones negativas de los encabezamientos que siguen en el apartado de los ejemplos de uso (todos los encabezamientos a excepción del primero)).
  • Así, por ejemplo, cuando Jaime Campmany escribe en el ABC del 2 de noviembre de 1989 <<Ningún cristiano [= ningún hijo de vecino (nadie)] debería decir de este agua no beberé>>, lo que quiere decir es que en su opinión nadie debería atreverse a creer saber a ciencia cierta que en determinado momento futuro hará o dejará de hacer tal o cual cosa. Otro ejemplo: le pregunta, en la revista Diez Minutos del 6 de enero de 2016, Aurelio Manzano a la colaboradora y presentadora de televisión María Patiño si abandonaría su carrera profesional por amor. Contesta la joven que <<depende>>. Porque ella hace mucho tiempo que tiene claro que <<nunca se puede decir de este agua no beberé>> [= no puede nunca uno asegurar que tal o cual cosa no la hará jamás, porque luego puede resultar que sí que la hace, porque cambia de opinión o por la razón que sea]. Lo que María Patiño ha querido expresar, o eso cabe entender, es que ella hace mucho tiempo que sabe que la vida es imprevisible, y uno, como la vida, también. Y su respuesta equivale a decir (o eso parece): <<sí, podría suceder que abandonara algún día mi carrera algún día por amor>> (es decir, que no lo puede decir ahora con seguridad, pero quién sabe, podría algún día llegar a estar dispuesta a dar prioridad a su vida amorosa sobre su vida profesional, y a sacrificar la segunda en favor de la primera).
  • La palabra <<agua>> es femenina, y aunque no se dice <<la agua>> sino <<el agua>>, sí debe, al menos teóricamente, decirse <<esta agua>>, y no <<este agua>>. Sin embargo, en la práctica, se dice de ambas maneras, con <<esta>> y con <<este>> (en realidad se dice con mayor frecuencia de la forma teóricamente incorrecta, como puede comprobarse en los ejemplos de uso que siguen (algunos de quienes usan el adjetivo demostrativo “equivocado” son, como por ejemplo Jaime Campmany o Eduardo Mendoza, grandes conocedores del idioma. Otro gran conocedor de la lengua es Manuel Lloris, que dice <<esta agua>>, pero este es un hombre que tiene (tenía) como libro de cabecera El Quijote, donde Cervantes usa este refrán con el adjetivo <<esta>>, y el señor Lloris no se desvía un milímetro de como lo haya dicho el manco de Lepanto)). ¿Por cuál de los dos géneros inclinarse entonces? Eso depende de lo que se entienda por correcto. Si se entiende por correcto lo que todo el mundo dice, o lo que la mayoría de la gente dice, como es lo lógico, entonces <<este>> hay que considerarlo correcto también y puede decirse con cualquiera de las dos palabras indistintamente, con <<esta>> o con <<este>>. A quien esto escribe ambas formas le suenan bien, como le suena bien <<ningún agua>> en lugar de <<ninguna agua>>, ambas formas consideradas correctas sin duda por el mismo motivo de que se dice mucho <<ningún>> delante de palabras que empiezan por <<a>> tónica aunque lo teóricamente correcto sea, o fuera en su momento, <<ninguna>>.

Ejemplos de uso:

(las palabras entre corchetes en los dos últimos encabezamientos son opcionales)

DECIR DE ESTA AGUA NO BEBERÉ

  1. [En entrevista de Carmen Hornillos a la ex cantante Marujita Díaz:]  -[Carmen Hornillos] Para terminar, Maruja, ya tienes el vestido de novia preparado para quien pueda venir. -[Marujita Díaz] No creo que me vuelva a casar [ha estado casada dos veces]. Aunque me da miedo decir de este agua no beberé”. ¡Qué me dices!,10-3-2001.
  2. Es mejor curarse en salud y no decir, aunque se crea estar seguro de ello, de este agua no beberé.
  3. [En entrevista de Nativel Preciado al político Ramón Tamames:]  -[Nativel Preciado] ¿Es cierto que se va a presentar candidato independiente a la Alcaldía de Madrid? -[Ramón Tamames] Nunca he dicho de este agua no beberé.  Tiempo,20-5-1985.
  4. [El escritor Eduardo Mendoza, en entrevista de Rafael J. Álvarez:]  Que nunca digan de este agua no beberé.  El Mundo,13-11-2010.

NO (o NUNCA) HAY QUE DECIR DE ESTA AGUA NO BEBERÉ

  1. [En entrevista de Jesús Amilibia a Ana Rosa Quintana (exitosísima presentadora televisiva):]  -[Jesús Amilibia] Ya no le hace falta un marido rico. -[Ana Rosa Quintana] No me ha hecho falta nunca.. -[Jesús Amilibia] Ni le hace falta un cubano [como los que algunas famosas españolas tienen de pareja]. -[Ana Rosa Quintana] Hombre, un cubano nunca viene mal, ja, ja, ja. No hay que decir de este agua no beberé.[..] Estoy abierta a todo. A todo lo positivo y placentero, claro.  La Razón,29-5-2001.

NI ESTE CURA NO ES MI PADRE

  1. [En entrevista de Jesús Amilibia a Ernesto Sáenz de Buruaga (director de informativos de Antena 3 TV):]  -[Jesús Amilibia] ¿Qué le podría llevar a presentar [el concurso de Telecinco] <<Gran Hermano>>? -[Ernesto Sáenz] Una buena oferta. Nunca hay que decir de este agua no beberé. -[Jesús Amilibia] Ni este cura no es mi padre*.  La Razón,5-7-2001.     [* La frase también se dice a veces, y como segunda parte de la misma en cualquiera de sus variantes, con esta infrecuente añadidura de intención humorística].

NO (o NUNCA) SE PUEDE DECIR (o PUEDES DECIR) DE ESTA AGUA NO BEBERÉ

  1. [El comentarista deportivo Javier Moracho, dirigiéndose a su compañero de comentarios Antonio Alix:]  Mira, Antonio, que no se puede decir de esta agua no beberé [y lo que a uno le parece mal ahora, si un día le beneficia, puede parecerle bien].  Eurosport [TV],2-9-2011.
  2. [En entrevista de Gumer Fuentes al escritor Luis Racionero:]  -[Gumer Fuentes] ¿Después de esta última separación [y tras casarse dos veces] volvería a reincidir en el matrimonio? -[Luis Racionero] Creo que nunca se puede decir de esta agua no beberé.  Hola,24-11-1994.
  3. [En entrevista de Rafa Marí a la doctora Elena Ochoa:]  -[Rafa Mari] Usted, con su manera de ser, ¿habría contado las cosas que contó [sobre su vida íntima] Lady Di [la princesa de Gales Diana Spencer] en la famosa entrevista [de televisión]? -[Elena Ochoa] Nunca se puede decir de esta agua no beberé. Permítame que me comporte como gallega que soy* y no le responda a esa pregunta.  Las Provincias,5-12-1995.     [* El tópico dice que los gallegos son ambiguos].
  4. [En entrevista de Carmen Hornillos a la joven cantaora María José Santiago:]  -[Carmen Hornillos] ¿Has recibido alguna proposición indecente? [= ¿Has sido objeto de algún avance de tipo sexual al que supuestamente podrías acceder a cambio de que se te concediera un papel en una película?] -[Mª José Santiago] Sí. Y hoy por hoy no la aceptaría, aunque mañana no sé. Nunca se puede decir de este agua no beberé.  Interviú,9-5-1994.
  5. No fumo, no he fumado en mi vida, y aunque nunca se puede decir de este agua no beberé, estoy segura de que ese hábito, concretamente ése, no lo tendré. No fumo por una sencilla razón: me molesta el sabor y el olor del tabaco.  Rosa Villacastín. El Semanal,12-6-1994. 
  6. [En entrevista de Ángeles Martín a la presentadora de televisión Nieves Herrero:]  -[Ángeles Martín] ¿Hacia dónde apuntan sus planes después de la última gala [= después de la última emisión de su programa]? -[Nieves Herrero] A dejar el talk-show por una temporada. Nunca puedes decir de este agua no beberé, pero ahora quiero hacer algo diferente a lo que he hecho hasta ahora, por lo menos durante un tiempo.  Época,3-5-1993.

NUNCA DIGAS (o NO DIGAS NUNCA) DE ESTA AGUA NO BEBERÉ

  1. ¿Que tú no serías capaz de matar a nadie, ni para defender tu vida? Nunca digas de esta agua no beberé. Je, je.
  2. Menos mal que doña Carmen no terminará ante las cámaras de [el cineasta Pedro] Almodóvar*. Aunque no digas nunca de esta agua no beberé [= Aunque eso es algo que, como tantas otras cosas, no se puede decir con total seguridad].  Manuel Lloris. Las Provincias,7-11-1993.     [* Es evidente que el autor del texto comparte la opinión de algunos de que el laureado director, y en sintonía con los tiempos que corren, no hace sino paparruchadas con ínfulas de cine de calidad pero repletas de mal gusto y de personajillos absurdos y estúpidos sin la menor profundidad y absolutamente carentes de interés humano].

NADIE DIGA [NUNCA] DE ESTA AGUA NO BEBERÉ

  1. No me veo trabajando de agricultor. No me imagino tratando de sacarle partido a las plantas, casi ni sé qué es una planta, o sea, que con decir eso está dicho todo. De todas formas nadie diga de esta agua no beberé, porque como la vida da tantas vueltas y a lo largo de ella puede uno cambiar tanto, pues quién sabe. Pero no creo. Me parece que no me ha llamado Dios a mí por ese camino, el de la flora y la fauna y tal. Yo soy más de ciudad. Más de asfalto y de vida antinatural, de dormir de día y de toser si respiro aire puro y todo eso así en ese plan bohemio. En fin, espero que no tenga que verme abocado a tener que cultivar nada, yo qué sé, zanahorias en macetas en el balcón o rollos patateros así, si es que pueden crecer en las macetas, que ni lo sé ni me importa: pero bueno, quien dice eso dice cualquier otra cosa, tomates o lo que sea. Ahí en el rollo ese de los huertos urbanos y esas historias en plan “vivimos en Manhattan y mira qué modernos somos y qué bien nos lo montamos: cultivamos de todo en la azotea, hasta berenjenas. Es muy fácil, sólo se necesita una palita y una regadera”. Un huerto en mi balcón; lo que me faltaba por ver; pero vaya usted a saber. En fin, ya veremos, yo creo que no, pero igual al final es que sí. ¿Cómo era eso? Ah, sí: el hombre propone y Dios dispone. Pues eso.
  2. Nadie diga nunca de esta agua no beberé. Decir con plena seguridad que tú nunca harás tal o cual cosa. O que sí la harás. ¿Cómo vas a decirlo, si puede uno cambiar de forma de pensar incluso de un día para otro, debido por ejemplo a un repentino cambio de circunstancias? Dices, por ejemplo: “La agricultura para los agricultores. Jamás me dignaré yo a saber lo que es un almendro. Qué tontería, saber eso. ¿De qué me sirve a mí saberlo?”. Y va y te toca la lotería y en vez de con dinero cogen y te pagan con almendros porque dicen que está muy mal la cosa de los monises, así que almendros. Ni siquiera te pagan tu premio gordo de la lotería con almendras, sino con almendros. Cuando por fin te toca, mira lo que te pasa, cómo te ibas a esperar tú eso. Pero así son las cosas de la vida, y a veces precisamente por no querer una cosa va y te la encuentras. Eso de “¿decías que no querías caldo? Pues toma dos tazas”. Y tú que te ufanabas de no saber ni por dónde para el campo, si por el extrarradio o por las afueras de la ciudad, te ves de golpe con varios miles de almendros. Y te llevan a enseñártelos y te los enseñan y te dicen: “son todos suyos; que los disfrute”. Y los miras y preguntas: “¿Todos míos? ¿Y qué hago yo ahora con tanto almendro, que ni sé lo que es? Esto es lo que da las almendras, ¿no?”.

NADIE PUEDE DECIR [NUNCA] DE ESTA AGUA NO BEBERÉ

  1. No sé a qué dedicarme y me dicen: “a la agricultura, que está muy abandonada y hace falta gente currando ahí”. Pero no. No me veo trabajando de agricultor. Es que ni sé de qué árbol es la flor del almendro, que ya es no saber. O sea, es que ni lo más básico sé, vamos. Me ponen delante un olivo y lo confundo con una palmera, suponiendo que hubiera aprendido primero a distinguir las palmeras de las jirafas. Yo qué sé, es que es como los pollos: no sé si nacen, si los fabrican, si los traen de América… Ni pajolera idea. Y así, pues no puede uno meterse a realizar labores agrícolas a menos que quiera hacer el ridículo y que se lo pueda permitir, que se pueda permitir dedicarse a hacer el ridículo quiero decir. Es que lo que no puede ser, no puede ser. Hay cosas para las que uno es nulo, ¿no? Pues yo lo soy para esto. No sólo para esto, pero bueno, también para esto. De todas formas, nadie puede decir de esta agua no beberé, porque luego a lo mejor vas y te bebes la fuente entera, eso es así y cualquiera lo sabe, que puedes acabar cambiando tanto que hasta ni te reconozcas en el que fuiste. Como soy muy jovencito todavía, un pipiolo como quien dice, pues vaya usted a saber cómo pensaré y qué sabré y qué no sabré dentro de, pongamos, veinte años, si no espicha uno antes. Mira que si un buen día me diera por dejar de ser tan ignorante del mundo agrícola y por aprender. Quién sabe. En fin, que sea lo que Dios quiera, y si tengo que currar de labrador o si me da por ahí, pues como nunca he dicho que yo eso jamás lo haría, nunca he dicho de esta agua no beberé, pues lo hago y aquí paz y después gloria.
  2. Nadie puede decir nunca de esta agua no beberé. Por ejemplo: no se puede decir: “paso total yo de fotos; que las hagan los demás, que a mí me dan igual; total, para lo que hay que ver…”. Estás convencido de que para lo que hay que ver ya ves bastante sin necesidad de fotos, así que hasta te podrías permitir decir: “yo, si alguna vez me pierdo, que no me busquen fotografiando entre japoneses la Gioconda”. Hasta te podrías permitir ufanarte de tu falta de gusto por la fotografía, ¿no? Pues no. Porque luego, por hacer una hipótesis –un poco rara pero es la primera que se me ocurre–, van y te piden mil fotos para el carné de identidad, y si preguntas al llevarlas para qué quieren tantas, y más con lo feo que eres, te dicen que para ponerte a trabajos forzados, por bromas que no vienen a cuento, de fotografiar almendros en flor sin parar, día y noche, como castigo hasta que las flores se hagan almendras o como sea eso, y que después, cuando hayas terminado con eso, las mil fotos del DNI las vuelvas a llevar bien, porque las han contado y falta una. Llevas novecientas noventa y nueve solamente, y por faltar una ya no sirven, porque tienen que ser todas iguales. Y luego ya hasta sueñas que estás contando fotos y que te equivocas y que las tienes que volver a contar. Tú que no querías ver fotos, porque vaya aburrimiento. Quién sabe. La vida da muchas vueltas y nunca se puede saber ni medio bien lo que nos deparará el porvenir, ¿no? Pues ya está: no puedes decir de esta agua no beberé, porque, por hablar, van y te nombran bebedor honorífico del reino y en vez de pasarte el día bebiendo vino, como te pensabas que sería, una cosa molona de andar de sarao en sarao diciendo viva el Real Madrid mientras empinas el codo para trasegarte las bodegas del reino, va y resulta que es agua lo que te ponen para que bebas sin parar a la mayor gloria del personal. O sea, es que no puede estar más clara la cosa. Más clara que el agua, y nunca mejor dicho.
Flor del almendro en una imagen en la que la flor se ve en primer plano, en una foto usada para ilustrar la expresión decir de esta agua no beberé.
Decir de esta agua no beberé la verdad es que no se puede decir. Porque puede suceder perfectamente que dé Dios almendras a quien no tiene dientes y a ti, que los tenías ya preparados para comértelas todas, te deje con un palmo de narices y con cara de idiota o, como mucho, y para que te consueles, te dé unas florecillas del almendro, que te las podrías comer si quisieras, nadie te lo impediría, eso es verdad, pero que no es lo que supuestamente iba a ser, o sea, que decías que tú nunca te quitarías de rey del mambo.

EXPRESIÓN RELACIONADA:

NI HARTO DE VINO