DECIRLE EL CORAZÓN

Significado de la frase DECIRLE EL CORAZÓN [A alguien]:  Tener [esa persona] la intuición irracional.

  • Por ejemplo: Fiarse una persona de lo que le dice el corazón = Fiarse una persona de la intuición que tenga sin necesidad de argumentos racionales.
  • DECIRLE [A alguien] EL CORAZÓN QUE + indicativo = Tener la intuición irracional de que + indicativo.
  • DECÍRSELO [A alguien] EL CORAZÓN = Tener la intuición irracional [de ello: de que + indicativo (que queda sobreentendido)].
  • Se puede decir también en orden inverso: EL CORAZÓN + DECIRLE [A alguien].
  • También se dice, aunque raramente, con <<su>> en lugar de <<el>>: DECIRLE SU CORAZÓN [A alguien] (entre los ejemplos que siguen, el único caso es el del primero).

Ejemplos de uso:

  1. Fíate de tus ojos y de lo que te dice tu corazón.[..] Y la gente, que diga lo que quiera.  TVE-1,2-10-2008 [serie <<Amar en tiempos revueltos>>].
  2. El corazón me dice que Clarita está en peligro.  TVE-1,30-10-2002 [telenovela <<Secreto de amor>>].
  3. Fue campeón en el arte de vivir y campeón en el mundo del motociclismo: Barry Sheene. Le entrevisté hace años para TVE. Me sedujo en el acto su hedonismo sano y religioso. <<La vida es riesgo>>. Y con riesgo devoto la vivió. Amor a las mujeres, amor a la velocidad, amor al tabaco: su trinidad. <<Me dice el corazón que moriré relativamente joven, pero no me importa: por eso vivo deprisa>>. Premonitorio. Ha muerto de cáncer a los 52 años.  Miguel Ors. La Razón,17-3-2003.
  4. [Situación: Amo en situación de extrema penuria insta un criado suyo a que vaya a ver si le presta o da alguien dinero]. Hijito, por Dios. Haz un esfuerzo. Échate a la calle. Hoy tendrás suerte, me lo dice el corazónBenito Pérez Galdós. El doctor Centeno (novela de 1883).
  5. ¿Quién contara las angustias del zapatero por lo fiado, las solicitudes del ama por el salario, las voces del huésped de la casa por el arrendamiento? Uno decía: –“¡Siempre me lo dijo el corazón!”; otro: –“¡Bien me decían a mí que éste era un trampista!”. Al fin yo salí tan bienquisto del pueblo, que.. Francisco de Quevedo. La vida del Buscón (novela de 1626).

La orquesta peruana El Super Combo sacó en 1976 un disco sencillo titulado <<El adiós>>, en el que canta el gran sonero peruano Willie Cadenas y donde la lectura previa al comienzo de la canción propiamente dicha corre a cargo de Tony de Cuba, cantante cubano radicado en Perú (en el coro está el sonero peruano Benny del Solar, que comparte la portada del álbum de 1978 <<Con sus cantantes>> con Willie Cadenas (el de la izquierda en la imagen que sigue, que no es la portada del disco que nos ocupa, sino la del citado Long Play de 1978, donde no está la canción “El adiós”)). He aquí el vídeo con este tema de música salsa subido a Youtube por Salsamasnada y al que se da enlace aquí porque en el poético preámbulo, recitado por el mencionado Tony de Cuba, se usa la frase objeto de esta entrada:

PERÚEl Super Combo:  “El adiós”.

(Vocalistas: Willie Cadenas y Benny del Solar).

LETRA DE LA CANCIÓN

Te digo adiós y acaso te quiero todavía. Quizás no he de olvidarte, pero te digo adiós. No sé si me quisiste, no sé si te quería; o tal vez nos quisimos demasiado los dos. Este cariño triste, apasionado y loco me lo sembré en el alma para quererte a ti. No sé si te amé mucho o si te amé muy poco, pero sí sé que nunca volveré a amar así. Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo. Y el corazón me dice que no, que no te olvidaré. Pero al quedarme solo, y sabiendo que te pierdo, quizás empiezo a amarte como jamás te amé. Te digo adiós y acaso con esta despedida mi más hermoso sueño muere; muere dentro de mí. Pero te digo adiós para toda la vida, aunque toda la vida siga pensando en ti.

Cuando ella me dijo adiós nadie se compadeció. Tan sólo mi corazón en tinieblas se quedó. Pues ella era para mí como la tibia luz del sol, que sale por la mañana a brindarme su calor.

Nadie sufrió como yo cuando ella me dijo adiós.

Yo la quería, yo la adoraba, pero la ingrata me traicionaba.

Nadie sufrió como yo cuando ella me dijo adiós.

Eeeeh… Era mi vida, mi único amor, que se burlaba sin compasión.

Nadie sufrió como yo cuando ella me dijo adiós.

Le di ternura, le di bondad; y la mulata, cosa buena, se fue a vacilar.

Nadie sufrió como yo cuando ella me dijo adiós.

¡Óyelo!:

 

(¡Adiós, adiós, ensueño de mi vida!)

 

Nadie sufrió como yo cuando ella me dijo adiós.

Nadie, nadie, nadie sufrió como yo, mira, cuando ella, cuando me dijo adiós.

Nadie sufrió como yo cuando ella me dijo adiós.

Adiós, muchacho, compañero de mi vida. Barrio querido de aquellos tiempos.

Nadie sufrió como yo cuando ella me dijo adiós.

Era mi vida, mi único amor. Que se burlaba sin compasión.

Nadie sufrió como yo cuando ella me dijo adiós.

¡Ánda!

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