DE MI ALMA

La frase DE MI ALMA tiene tres significados:

  1. Que tanto quiero; por quien tanto afecto siento.
  2. Versión suavizada de <<que tanto quiero; por quien tanto afecto siento>>.
  3. Con matiz humorístico, se usa para expresar irónicamente burla, motivada por el hecho sobreentendido, hacia la persona a la que se aplica (la persona mencionada inmediatamente antes). Equivale aproximadamente al calificativo <<ridículo>>.

DE MI ALMA   1

Siguiendo a la mención de una persona, se usa esta frase para expresar gran cariño, cariño sentido profundamente por quien habla, hacia esa persona a cuya mención sigue. Significa aproximadamente <<que tanto quiero>> o <<por quien tanto afecto siento>>.

  • Por ejemplo: Hijo de mi alma = Hijo que tanto quiero (o hijo, por quien tanto afecto siento).

Ejemplos de uso real de la frase:

  1. [Exclamación proferida por una madre al abrazar a su hijo:]  ¡Ay, hijo de mi alma! Leandro Fernández de Moratín. El médico a palos (comedia (traducida del francés) de 1825).
  2. [Comienzo de una carta escrita en el siglo XVI por un enamorado a su amada:]   Señora de mi alma: yo soy un caballero, natural de Burgos   Cervantes. La ilustre fregona (novela de 1613).
  3. [Exclamación proferida por una mujer dirigiéndose a su esposo muerto (Ramón):]  ¡Ramón de mi alma!, ¡si pudieras oír a tu hijo decir esto!  José Luis Martín Vigil. Muerte a los curas (novela de 1978).
  4. [En entrevista de Jesús Amilibia a Juan Luis Cano (periodista radiofónico):]  -[Jesús Amilibia] Y si le dieran la oportunidad de entrevistar a Dios, ¿qué le preguntaría?  -[Juan Luis Cano] Pero, ¿por qué nos has dejado de tu mano? ¿Cómo es posible que toda la dignidad esté en un trozo tan pequeño del mundo y otros malvivan? ¿Cómo permites que gane el Real Madrid 4-0 al Atleti* de mi alma?  La Razón,21-6-2003.     [* Forma coloquial de llamar al Atlético de Madrid].DE MI ALMA   2

DE MI ALMA   2

Se usa a veces de forma rutinaria y como comodín, un tanto vaciado del significado 1, del que sólo hay meros indicios, pudiendo entenderse la frase como un <<que tanto quiero>> aguado, light o bastante reducido de intensidad (por ejemplo, como <<por quien tanto afecto siento>>).

Ejemplos de uso real de la frase:

  1. [En entrevista de Jesús Amilibia a Carmen Sevilla (madura actriz que ha vuelto a ser contratada por una cadena televisiva para presentar un programa):]  -[Jesús Amilibia] Y ahora me dirá que está nerviosa como una debutante. -[Carmen Sevilla] Claro, porque eso es algo que no se pasa con los años. Ay, qué nervios, Amilibia de mi alma.  La Razón,18-4-2001.
  2. [Resumen del texto precedente: Un colegio sevillano organizó un concurso cuyo premio el ayuntamiento luego no pagó]. A principios de mayo de 2008 –casi año y medio después– ninguno de los niños ganadores del concurso había cobrado un euro, ni había indicios de que lo cobrara nunca. Hasta el punto de que una de las madres, harta de reclamar en las oficinas del distrito y de que nadie le hiciera caso, telefoneó al programa de radio de Jesús [Vigorra], contando el monipodio en plan te voy a contar una cosa, Vigorra de mi alma, escucha. A mi niño le dijeron que había ganado un premio de doscientos cuarenta euros, y hasta hoy no los ha visto.. Y aquí estamos. Esperando.  Arturo Pérez-Reverte. XL Semanal,22-6-2008.

DE MI ALMA   3

Con matiz humorístico, se usa para expresar irónicamente burla, motivada por el hecho sobreentendido, hacia la persona a la que se aplica (la persona mencionada inmediatamente antes). Equivale aproximadamente al calificativo <<ridículo>>.

  • Por ejemplo: Fernando de mi alma, ¿qué haces aquí = (aproximadamente) Fernando, personaje ridículo por estar aquí, ¿por qué estás aquí?

Ejemplos de uso real de la frase:

  1. Fernando de mi alma –dice sonriendo*–, ¿de veras crees que la parte del pueblo que está con los banqueros, los generales y los obispos es lo que pudiéramos llamar pueblo sano?  José Luis Martín Vigil. Muerte a los curas (novela de 1978).     [* Sonriendo irónicamente, hay que suponer].
  2. [Resumen del texto precedente: El líder del Partido Socialista (PSOE), Joaquín Almunia, no se puede decir que se haya lucido precisamente como insultador al llamar al ministro de Economía <<mentiroso y tramposo>>]. <<Mentiroso>>. ¡Anda, coño, pues claro que a usted ha de parecerle mentiroso [el ministro Rodrigo] Rato! Porque, ¿dónde ha visto usted, don Joaquín de mi alma, que la verdad de un político en el Gobierno le parezca verdad a un político de la oposición, o la viceversa?  Jaime Campmany. ABC,11-11-1999.

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