ENTRAR AL TRAPO

Significado y ejemplos de la expresion ENTRAR AL TRAPO

ENTRAR AL TRAPO significa responder de forma espontánea y sin refrenarse a un estímulo, especialmente a una provocación, para ello lanzado por otra persona; reaccionar de la forma en que es supuestamente más fácil reaccionar, si no hay un autocontrol para evitarlo, ante algo que lo favorece, en especial ante una incitación o una provocación o ante algún hecho que en cierto modo se siente como tal.

  • También, aunque raramente, se usa <<capote>> en vez de <<trapo>> y <<embestir> en vez de <<entrar>>.

Ejemplos de uso

ENTRAR AL TRAPO

[Palabras en una crítica cinematográfica:]  La protagonista parece una chica espabilada y buena estudiante, pero.. Unas amigas..le tienden una trampa en una agencia de acompañantes y nuestra amiga entra al trapo sin titubear. Después de aceptar un trabajo que huele peor que una lata de judías caducada, se lleva la sorpresa cuando descubre que los clientes esperan algo más que conversación y pasar el rato jugando al parchís.  Federico Marín Bellón. ABC,25-11-1998.

[La actriz Aitana Sánchez-Gijón, en entrevista de Marisa Perales:]  A mí..me sorprende cuando leo cosas que cuentan sin ningún pudor. Personalmente me da mucho pudor contar mi vida privada y además me parece que es meterme en un terreno muy peligroso porque una vez que entras al trapo es muy difícil echar marcha atrás.  Tiempo,25-5-1992.

[En entrevista de Eduardo Sotillos a José Manuel Sánchez Ron (autor de un libro sobre la historia de la ciencia en España):]  -[ES] ¿[El español investigador en Estados Unidos] Severo Ochoa era un científico español o americano?.. -[JM] ¡No, no, no! ¡Yo entro al trapo directamente! [= No tengo inconveniente en contestar a esa pregunta].  TVE-2, 25-11-1999 [programa <<Los libros>>].

[El futbolista Pep] Guardiola, que ayer no compareció ante la Prensa, barruntaba la tormenta [mediática contra su rendimiento en la Eurocopa] y ya al finalizar el encuentro ante Eslovenia auguraba una crítica ácida: <<Si hay críticas por mi actuación en los dos encuentros no voy a entrar a responderlas. Esta temporada, en Barcelona, he sufrido varias situaciones similares, estoy ya acostumbrado y mi experiencia me dice que no debo entrar al trapo porque de lo contrario cada día existiría una batalla>>.  Julián Ávila. ABC,20-6-2000.

Los agentes literarios imponen las leyes de la oferta y la demanda y juegan con ellas. Todo depende de entrar al trapo o no.  G.Valverde y M.A.del Arco. Tiempo,19-2-1996.

NO ENTRAR AL TRAPO

Ser persona de perfil bajo ayuda mucho a no entrar al trapo.

[La presentadora de televisión] Isabel Gemio cada domingo el peliagudo reto de entretener a su audiencia durante casi cuatro horas de programa.. En su última entrega,..la presentadora pasó de un minidebate sobre la prostitución a..sorprendernos con una entrevista a [el bailaor] Joaquín Cortés.. Isabel..apretó.. en un vano intento de que éste subiera el tono de sus declaraciones, pero Cortés es un hombre discreto y no entró al trapo.  Copperfield. La Razón,10-4-2001.

[Crítica al filme titulado <<El momento de la verdad>>, rodado en 1965 por Francesco Rosi y protagonizado por el torero Miguel Mateo   <<Miguelín>>:]  Desde la óptica de un director italiano, el mundo de los toros es despojado de toda su épica para ser mostrado como una mera forma de rehuir las <<cornás>> [= cornadas] que da el hambre. El mayor inconveniente de dicho planteamiento es que los no aficionados a la Fiesta no entrarán al trapo, mientras que los taurinos pueden llevarse una decepción.  Federico Marín Bellón. ABC,19-10-2000.

En la segunda parte del [citado] programa de corazón [de TVE], [hubo una] magnífica entrevista y gran éxito de [la presentadora Cristina] García Ramos. La periodista canaria fue respetuosa pero incisiva con la Duquesa de Alba [Cayetana de Alba]. Se las ingenió para hablar de todo con Cayetana. Otras cosa es que la aristócrata a veces no quiso entrar al trapo.  Chapete. La Razón,8-6-2003.

[En una semifinal de los 1.500 m. del Mundial de Atletismo de Sevilla logra el español Reyes Estévez su clasificación para la final, al entrar en la meta el segundo, tras el marroquí El  Guerrouj. En los últimos 400 metros, Gerruk pega un brusco acelerón y se separa rápidamente varios metros del resto. El español Estévez va tras él, pero aumentando progresivamente el ritmo y sin tratar de   neutralizar lo antes posible la distancia de ventaja que le ha sacado El Guerrouj. Al final de la prueba, un periodista de TVE le hace una breve entrevista al español. He aquí parte de la misma:]  -[Periodista] [Al llegar a los últimos 400 metros,] Ha cambiado [de ritmo] Guerrouj, pero tú has ido en progresión, no has ido a su estela. -[Estévez] No, porque yo he mirado para atrás y ya veía que por tiempos entraba fácil [en la final] y no he querido entrar al trapo.  TVE-2,22-8-1999.

ENTRARLE AL TRAPO [A alguien]

(Responder de forma espontánea y sin refrenarse a un estímulo, especialmente a una provocación, para ello lanzado por la persona referida).

No me entró al trapo. Se dio cuenta de que le quería tirar de la lengua sobre un asunto del que no le convenía hablar.

ENTRAR A [cierto] TRAPO

(Responder de forma espontánea y sin refrenarse al estímulo, especialmente a la provocación, referida).

ENTRAR AL TRAPO DE

La actriz Virginia Mataix no ha tenido reparos en entrar al trapo de la polémica sobre si la mujer es capaz de separar el sentimiento del amor del puramente sexual. Vamos a dejarnos de historias –comenta–. Cuando a la mujer le apetece el sentimentalismo, lo busca, y cuando desea un encuentro sexual, va a por ello sin más.  Marisa Perales. Tiempo,9-5-1994.

[Dicho en el preámbulo a una entrevista al polémico escritor español Fernando Arrabal:]  Mira como un entomólogo, responde como un alumno con desgana y, mala suerte, esta vez no entra al trapo de la polémica.  María Antonia Sánchez-Vallejo. El Semanal,19-5-1996.

Me ha llamado la atención que columnistas de prestigio hayan entrado al trapo de la polémica [generada por los últimos errores graves en la predicción del tiempo] sin tener suficientes conocimientos del asunto. ¿Que se han asesorado? ¿Y quiénes son sus asesores?  Manuel Lloris. Las Provincias,17-4-1998.

D. M. informa en la revista Diez Minutos del 20 de enero de 2016 sobre unas críticas que le han hecho a una mujer llamada Makoke los hijos de su pareja Kiko Matamoros (un muy famoso colaborador de un programa de Telecinco): Laura y Diego Matamoros, de los que se dice que <<sienten gran animadversión por Makoke>>. Al pie de una foto de esta última se lee: <<Makoke no ha entrado al trapo de los ataques de Laura y Diego Matamoros de momento>>.

ENTRAR A TODOS LOS TRAPOS

Tengo el defecto de que entro a todos los trapos. Si me critican o lo que sea, y no digamos ya si me insultan, entro como un resorte al trapo.

NO ENTRAR A NINGUN TRAPO

..no entra a ningún trapo que no esté en su guión.  Karmentxu Marín. El País,27-7-2003.

ENTRAR AL CAPOTE

ENTRAR A [cierto] CAPOTE (en el siguiente ejemplo se dice <<entrar en>> en vez de <<entrar a>>):  [El presidente del Real Madrid] Lorenzo Sanz intenta no entrar al trapo de las acusaciones. Mantiene su silencio, pero en privado asegura que todo es una campaña mediática largamente planeada contra su equipo [directivo].[..] el presidente del Madrid insiste en que no va a entrar en el capote que le tiende la oposición porque entonces <<estaría haciendo una campaña electoral de tres años, y no estoy dispuesto a ello. Lo que tenga que decir lo diré cuando lo considere necesario, y no cuando quieran ellos>>.  M.Frías/J.M.Cuéllar. ABC,3-12-1999.

EMBESTIR AL TRAPO  

EMBESTIR A [cierto] TRAPO:  [Resumen de palabras precedentes: El seleccionador español de fútbol, Luis Aragonés, representa mejor que nadie al típico y tópico español cabreado].  No hay bronca que le disguste, ni trapo al que no embista, ni exabrupto que desprecie; es el retrato, tan intemporal y tan nuestro, del cascarrabias hispano, ese hombre crispado, sin correa ni cintura, en perpetua alerta quisquillosa, filosóficamente incapaz de permitirse a sí mismo un instante de frivolidad, de alegría o de relajo. Un ser a disgusto, arisco y destemplado, irritable y montaraz, que vive bajo un eterno nublado de suspicacia y recelo.  Ignacio Camacho. ABC,2-2-2008.

Dibujo de un toro bravo embistiendo un capote en cartel de la plaza de Las Ventas de Madrid, una imagen usada para ilustrar la expresión entrar al trapo.
Entrar al trapo o entrar al capote o embestir al trapo o embestir al capote.