Significado y ejemplos de la expresión FÍATE Y NO CORRAS
(o FÍATE DE LA VIRGEN Y NO CORRAS)
Ambas frase significan lo siguiente: No hay que fiarse de alguien que, aunque pueda parecer fiable, en realidad podría no ser de fiar; es decir, no es conveniente depositar la confianza en quien no se puede depositarla, porque no está del todo claro que sea fiable. También puede aplicarse la frase a una situación, de la que se aconseja, mediante su uso, desconfiar.
- También puede usarse, pero no es lo habitual, el trato de usted: <<fíese [de la Virgen] y no corra>>.
Ejemplos de uso de la frase <<fíate [de la Virgen] y no corras>>:
FÍATE Y NO CORRAS
Confiar en que algo sucederá es en ocasiones muy o demasiado arriesgado. Imaginemos que una persona se tropieza con un peligro que podría seguramente evitar si se alejara de él (corriendo, por ejemplo). Esa persona podría subestimar el peligro pensando que no le pasará a ella nada; y, en consecuencia, decidir no hacer nada para librarse de él escapando de él. A esa persona, otra menos optimista respecto a dicha situación podría aconsejarle correr, alejarse. Pues hay una forma muy fácil de darse ese consejo: simplemente diciéndole <<¡fíate y no corras!>>. Dicha actitud puede también tenerla uno respecto a sí mismo, dándose uno a sí mismo el consejo en cuestión; por ejemplo así: <<dice que no pasa nada, pero fíate y no corras>>.
[Dicho en una tertulia, dirigiéndose el hablante al contertulio Luis Herrero:] Te das cuenta, ¿no, Luis? Fíate y no corras. Federico Jiménez Losantos*. Radio COPE,26-2-2004. [* Este periodista volvió a usar la frase, dirigiéndose a Alberto Recarte en Radio COPE, el 1-6-2004].
Yo no me pienso quedar en mitad de la vía para comprobar si el que te pille el tren hace pupa o no. Prefiero quitarme de en medio. ¿Que todo se resolverá, como se asegura? Puede ser. Pero fíate y no corras.
FÍATE DE LA VIRGEN Y NO CORRAS
Marga Estrada me recuerda que el dicho “fíate de la Virgen y no corras” es una ironía, pues quiere decir lo contrario de lo que parece. En efecto, estamos ante una antífrasis, esto es, un juego retórico que consiste en decir algo con su contrario. En el caso indicado se anima al aconsejado a no fiarse de la hipotética intercesión divina y a esforzarse por su cuenta para que no resulte atrapado. Amando de Miguel. Libertad Digital,12-7-2007.