PONERSE LOS PELOS DE PUNTA

La frase PONERSE LOS PELOS DE PUNTA tiene dos significados:

  1. Horrorizar sobremanera; ser cosa extraordinariamente horrorosa (que causa grandísimo horror).
  2. Quedarse uno extraordinariamente impresionado.

PONERSE LOS PELOS DE PUNTA   1

Horrorizar sobremanera; ser cosa extraordinariamente horrorosa (que causa grandísimo horror).

Ejemplos de uso:

  1. Se ponen los pelos de punta de ver lo que está pasando en la política [= horroriza sobremanera ver lo que está pasando en la política; es cosa extraordinariamente horrorosa ver lo que está pasando en la política]. Menos mal que hay elecciones democráticas cada cuatro años y podemos cambiar el horror por otro horror que igual cae la breva ésa que nunca cae, pero que puede caer igual que cae el gordo de la lotería, pues menos mal que esa breva puede caer al producirse la llamada alternancia en el poder y resultar que llegan unos que son menos horrorosos que los anteriores, que mira que es fácil, ¿eh?, porque está puesto en bandeja, pero nada, que no toca el gordo, cachis en la mar. Habrá que meter más políticos, medio país ahí de político, a ver si así aumentan las probabilidades. Y meter más elecciones. Cada año en vez de cada cuatro, a ver si así se multiplican las probabilidades teóricamente aumentadas de la anterior manera. Joder, es que se ponen los pelos de punta. Y algo habrá que hacer, ¿no? Cualquier cosa menos este horror que le pone a uno los pelos de punta. ¡Joder, es que se le ponen a uno los pelos de punta! ¡Qué cosa, por Dios! ¡Es que si no se ve, no se cree! Bueno, sí, sí que se cree. Esto está ya requetesabido a estas alturas, no hace falta ya ver nada, se cree ya de forma automática lo que te cuenten: te viene uno como tú con el cuento de que han pillado a uno bajando un 0,00001 por ciento no sé qué impuesto irrelevante, y vas y te lo crees, y en vez de decir que con mentiras a ti, no, porque a ti no te engañan, lo que haces es exclamar: <<¡jo, qué fuerte, estaba el tío bajando los impuestos con todo el morro, ahí a traición, a espaldas a todos sus colegas!>>. Es lo bueno de la democracia; bueno, ejem, de la mal llamada democracia: que cuando te creías que lo habías visto todo, pues llega ella y te demuestra que no. Y además cómo te lo demuestra, que ésa es otra: <<¿conque democracia querías, eh? ¡Pues toma democracia, para que te enteres de lo que vale un peine!>>. Y claro, se ponen los pelos de punta.
  2. El texto anterior puede simplificarse, por ejemplo, con el siguiente: <<Esta democracia es verdaderamente imperfecta. Un horror, en realidad. Qué espectáculo más horroroso ofrece, por Dios. ¡Se ponen los pelos de punta!>>.
  3. PONÉRSELE LOS PELOS DE PUNTA [A alguien]:  La vieja Física nos explicaba que el átomo, como había intuido Demócrito, era indivisible. Luego, se nos pusieron los pelos de punta al saber[= nos horrorizó sobremanera saber; fue cosa extraordinariamente horrorosa para nosotros saber (fue cosa que nosotros encontramos extraordinariamente horrorosa saber, que a nosotros nos causó grandísimo horror saber)] que la división engendraba una energía devastadora.  Luis Ignacio Parada. ABC,6-6-1998.
  4. –[..] Porque Dios sabe lo que va a venir aquí. Tú, figúrate. Se van a desbordar las masas.[..] A ti, vamos a ver; ¿no se te ponen los pelos de punta al pensar…? –Sí, señor; sí, señor, que se me ponen.  Benito Pérez Galdós. El doctor Centeno (novela de 1883).
  5. [En el periódico La Razón del 29-8-2005 Luis María Anson escribe lo siguiente sobre la supuesta maniobra electoralista del partido gobernante en España (PSOE (Partido Socialista)) para hacerse con los jugosos votos de los inmigrantes, principalmente africanos: “Según he denunciado reiteradamente.., la <<disparatada>> política de legalizar inmigrantes..no era tan disparatada: primero, se les legaliza; después, que voten”. Palabras de Cristina López Schlichting sobre esta cuestión, en programa radiofónico de análisis político:] Vámonos un poquito a la publicidad, que yo me calme [tras comentar un hecho (político) tan indignante] y después les voy a poner..un corte que les va a poner a ustedes muy nerviosos./ [Reproducción del citado corte:] <<Nosotros, los policías, como están las cosas, no nos hacemos responsables de lo que pueda ocurrir a medio plazo en materia de inmigración, porque si se realiza un proceso de regularización extraordinario y si se llevan a cabo todas estas reformas que tienen pensado llevar a cabo, nosotros no podemos garantizar la seguridad pública, porque se pueden producir reacciones sociales de resultados imprevisibles>>./ [Cristina López Schlichting:] Pues era* el portavoz de la Confederación Española de Policía, de uno de los principales sindicatos policiales nacionales, don Rodrigo Gavilán. Y, claro, se le ponen a una los pelos de punta, porque se ha anunciado, el señor [socialista Jesús] Caldera ha sacado del magín, los nuevos cambios de la Ley de Inmigración, que por supuesto incluyen la regularización de un millón de inmigrantes ilegales y ninguna solución para el futuro, porque claro, serán un millón ahora, un millón dentro de un año, un millón al otro…, porque, como lo que no se propone es un mecanismo racional por el cual un trabajador solicita un puesto de trabajo desde su lugar de origen (como se hacía en España cuando emigrábamos a Alemania) y no se establece un mecanismo de devolución eficaz de aquellos que son ilegales, pues claro, así hasta el infinito.  Cristina López Schlichting. Radio COPE,14-9-2004 [<<La tarde con Cristina>>].     [* Estas palabras las había dicho por la mañana, en entrevista de Federico Jiménez Losantos].

PONERSE LOS PELOS DE PUNTA   2

Quedarse uno extraordinariamente impresionado.

Ejemplo de uso:

Mondoñedo es un municipio de una de las cuatro provincias de Galicia (la de Lugo) que, aunque tiene sólo (en el 2017) 3.800 habitantes, puede presumir de una hermosa catedral. Pero no sólo de eso. También, por ejemplo, de haber visto nacer, en 1842, al compositor Pascual Vega Iglesias, autor de la emblemática pieza musical (emblemática especialmente para los gallegos pero también para todos los españoles) titulada <<Alborada gallega>> (también conocida como <<Alborada de Veiga>>). La música, en la que predomina el sonido de las gaitas, es sublime. Esta majestuosidad celestial es la que impulsa a Juan Ignacio Abril a dejar el breve comentario de <<¡Los pelos de punta [se ponen]!>> bajo este vídeo, acertadamente ilustrado con una imagen campesina típicamente gallega, puesto en Youtube:

ESPAÑA.  Pascual Vega Iglesias:  «Alborada gallega».

Otros ejemplos de uso de la frase:

  1. PONÉRSELE LOS PELOS DE PUNTA [A alguien]:  El peculiar sistema <<educativo>> de los tres centros de menores clausurados el pasado viernes por la Comunidad [la región autónoma de Madrid], gestionados  por la asociación Diagrama, parece sacado del manual de una cárcel turca. [..] El testimonio de uno de los chavales internados en Guadarrama fue corroborado por el fiscal de Menores, que tras una visita por sorpresa al centro comprobó que el joven se había quedado corto en su relato./ <<Era un campo de concentración intolerable>>. Sentado en una de las salas de la parroquia de San Juan Borromeo, en [el madrileño barrio de] Entrevías, al sacerdote Enrique Castro todavía se le ponen los pelos de punta [= el sacerdote Enrique Castro todavía se queda extraordinariamente impresionado (en un sentido negativo)] al relatar las vejaciones sufridas por los 36 menores que vivían en los tres centros de acogida gestionados por la asociación Diagrama, clausurados ayer por la Consejería de Servicios Sociales del Gobierno regional. Un infierno destapado gracias al testimonio de Juan María, un chaval de 14 años internado en el centro de Guadarrama que fue acogido por Castro.  E. Fuentes. La Razón,4-3-2001.
  2. Medio país parece partidario de que el Príncipe se case por amor y sólo por amor, es decir que renuncie a la boda con eso que se ha dado en llamar, con fórmula horrenda, una <<profesional>> del oficio de Reina. Ase me ponen los pelos de punta [= yo me quedo extraordinariamente impresionado (en un sentido negativo)] cada vez que oigo decir que nuestra Reina Sofía es una magnífica <<profesional>> del oficio de Reina. La verdad es que podrían haber elegido otra palabra para afirmar que Sofía es una Reina impecable.., aunque lo que quieren decir, se entiende.  Jaime Campmany. ABC,13-2-1997.
  3. [La cantante Paloma San Basilio, en entrevista de Sebastián Moreno:]  Antes sólo una minoría iba a la ópera, pero ¿por qué no se le pueden poner los pelos de punta a cualquiera [= por qué no puede cualquiera quedarse extraordinariamente impresionado (en un sentido positivo)] oyendo Tosca en el teatro [romano] de Mérida o en el estadio donde Plácido cantó conmigo?  Tiempo,13-7-1992.

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