PERDER LA RAZÓN

Significado de la frase PERDER LA RAZÓNPerder la capacidad de razonar correctamente, con buen juicio y sensatez.

Ejemplo de uso[Argumento de película:]  Un hombre de negocios pierde la razón y secuestra a tres de sus trabajadores.  La Razón,23-12-2000.

Otros ejemplos de uso de la frase:

  1. [Argumento de película:]  Félix, el famoso productor de cine, ha perdido la razón tras el fracaso de <<Viento nocturno>>; el estudio quiere montarla de nuevo, y Félix decide que la única forma de hacerla una obra magistral es montándola como película porno. ABC,18-12-1998.
  2. [Fragmento del argumento de la película danesa (de Carl Theodor Dreyer) <<Ordet>>:]  El dueño y patriarca [en la casa donde se desarrolla casi toda la película] es un viejo granjero,.. Morten Borgen, viudo, tiene tres hijos: el mayor está casado con una mujer bella y dulce,..el intermedio, Johannes, había estudiado para ser pastor, había leído a [el teólogo danés] Kierkegaard y ha perdido, no ciertamente la fe, pero sí la razón. Se cree Cristo, vaga por la casa y los alrededores, con mirada perdida, repitiendo discursos religiosos que desazonan a su familia.  Julián Marías. Blanco y Negro,30-4-1995.
  3. [Mi amigo extranjero] Acababa de leer las últimas declaraciones de..[el separatista líder político vasco* Javier] Arzalluz, y su mentalidad germánica era incapaz de comprender los sutiles razonamientos de alguien que, según mi amigo, hace ya mucho tiempo que perdió la razónLuis García Jambrina. ABC,21-8-2000.     [* De la región española de Vasconia (también llamadas, tradicionalmente, las provincias vascongadas), y en la actualidad habitualmente llamada País Vasco].
  4. El batacazo de los valores que se llaman de la nueva economía está colocando el índice general de la Bolsa en la senda del descenso, situando los mercados bursátiles en pérdidas.[..] Y en este río revuelto de pícaros, han proliferado..empresas de servicios en Internet, que han culminado el disparate. Hasta tal punto se puede llegar a perder la razón, que recientemente un potente grupo editorial ha pagado más de 260 millones por un informe de una docena de folios, para enterarse de cuál debe ser su posicionamiento en Internet. Si el fundador del grupo levantara la cabeza, correría a gorrazos a los actuales directivos por tan enorme disparate.  Miguel Ángel Jiménez. La Razón,17-11-2000.

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