MUCHO tal cosa ES LO QUE HAY

Significado de MUCHO tal cosa ES LO QUE HAY (MUCHO + nombre + ES LO QUE HAY):  Estructura usada para dar retintín al significado de <<hay una gran abundancia de [la cosa expresada por el nombre]. Equivale aproximadamente a decir con sorna <<lo que aquí sucede es que hay una cantidad excesiva de [lo expresado por el sustantivo que sigue]>>, que a su vez significa más o menos <<sucede una desgracia (o un hecho muy lamentable) y es que hay una cantidad demasiado grande de [lo expresado por el nombre que sigue]>>.

  • También se puede decir, aunque se hace con menor frecuencia, en el orden siguiente: LO QUE HAY ES MUCHO + n.
  • Si el nombre es de género femenino se usa, obviamente, MUCHA.

Amapolas en un solar entre dos edificios. Para ilustrar la expresion mucho tal cosa es lo que hay.
Amapolas en un solar entre dos edificios en el pueblo manchego de La Roda, esperando a que alguien pasara por allí y les hiciera una foto para ilustrar la expresion mucho tal cosa es lo que hay.
Amapolas en el campo del pueblo manchego de La Roda – Para ilustrar la expresión mucho tal cosa es lo que hay.
Amapolas a la salida del pueblo de La Roda de Albacete, en la carretera que conduce a los pueblos de Santa Marta y Munera. También, qué casualidad, estaban esperando a que alguien pasara por allí con una cámara a la busca y captura de amapolas que inmortalizar prestando a la humanidad el gran servicio de ilustrar el significado de la expresión mucho tal cosa es lo que hay.

Ejemplos de uso de la frase:

  1. Mucho idiota es lo que hay.
  2. Mucho caradura, mucho pillo y mucho sinvergüenza es lo que hay. –Lo mejor de cada casa nunca ha sido tan bueno como ahora. –Sí señor. Top quality. Jo, y para esto han tenido que pasar tantos siglos, para estar en la novela picaresca. –Corregida y aumentada. –Sí, corregida y aumentada. Aquellos pícaros de las novelas eran unos santos, pobres diablos al fin y al cabo. Lo de ahora es como para atarse los machos. –O como para machacárselos. –Oye, que los machos no son los huevos. Es una frase hecha. Y si lo fueran, pues todavía peor. Tampoco nos vamos a poner a macharnos los huevos porque esté el patio tan chungo. –Era una forma de hablar. –Ah, bueno. Lo que podemos hacer santiguarnos, echarnos las manos a la cabeza, clamar al cielo… En fin, todas esas cosas más normalitas y de toda la vida. –Y rasgarnos las vestiduras. –Y rasgarnos las vestiduras. Pero los huevines, tranquilos. –Tienes razón. Los huevos son sagrados.
  3. Mucha gente con ganas de enredar es lo que hay.
  4. [Resumen del texto precedente: A veces en las revistas del corazón sale una famosa haciendo..una imitación de Santa Teresa de Calcuta]. Tan conmovedoras suelen ser las afotos [forma vulgar de <<foto>>], que cada vez que me tropiezo uno de esos reportajes solidarios se me atragantan de ternura los crispis con el colacao. Sobre todo cuando leo las declaraciones, en plan <<esta experiencia me ha hecho ver cosas que antes no veía>> [..] poca diferencia formal existe entre tales reportajes y otros que salen a veces, cuando para promocionar un destino turístico, una agencia de viajes o una colección de moda, cualquier chocholoco de..exclusiva pagada, presentador de la tele, daifa de torero, modelo varón cachas, zurrapa de [el reality-show] Gran Hermano o ídolo de [el programa televisivo para convertir en famosos a nuevos cantantes] Operación Triunfo, sale en portada allá por Bali, las Bermudas..haciéndose fotos de luna de miel, disfrazado de jeque árabe ante las pirámides o brindando con exóticos cócteles tropicales en playas paradisiacas.. Pero no debemos pensar mal. Mucha solidaridad..es lo que hay.  Arturo Pérez-Reverte. El Semanal,25-8-2002.
  5. A los pocos meses de estar en [el presidencial palacete de] La Moncloa [= en el gobierno de España], José Luis Rodríguez Zapatero le contó a Juanjo Millás: “Yo cada noche le digo a mi esposa: ‘No te puedes imaginar la cantidad de cientos de miles de españoles que podrían gobernar”. Leyendo aquella frase, muchos entendimos que ZP [= Zapatero] quería decir: “Mucha tontería es lo que hay. Gobernar está chupado”.  Antonio Martínez. El País,18-3-2007 [Domingo].
  6. ¡Mucha amapola es lo que hay! ¡No mucho tal cosa es lo que hay, ojo, sino mucha amapola! ¡Ya está bien de tanta amapola por todas partes! ¡Por doquiera uno va venga amapolas y amapolas! ¡Con lo rojas como la sangre que son! ¡No hay cosa que de peor humor me ponga que ver una amapola! Y si encima hay más de una, pues ya ni te cuento. Que es lo que suele pasar, por no decir que lo que pasa siempre, porque muy raro sería toparse con una sola, siempre van en manada, apabullando al pacífico ciudadano que va por ahí sin desobedecer a la autoridad ni meterse con nadie y con la única aspiración de que nadie le toque las narices demasiado, y menos una amapola, o mejor dicho: un montón de amapolas, porque salen a montones, a montones salen cada vez que llega la primavera que la sangre altera, y la mía más que la de nadie. Pasa uno por un solar y ¡todo invadido por las dichosas florecillas rojas! Llega uno al campo a ver si por fin puede descansar de la naturaleza viendo por allí algún tractor y, ¡zas!, cuando por fin ve uno, ahí están poniéndose en medio las de marras, para perturbar la visión. Y todo por culpa de la primavera. Dichosa primavera. ¡Mucha primavera es lo que hay también! A ver si se pasa pronto y llega el verano; aunque también el dichoso veranito se las trae, porque <<¡mucho veraneante suelto por ahí es lo que hay también!>>.

LO QUE HAY ES MUCHO + n:

  1. Lo que hay es mucha gente con ganas de enredar y de liar y de complicar las cosas. Demasiada gente. Todo podría ser más fácil de lo que es. Pero hay quienes se empeñan en que no sea así. Y lo mejor de todo es que encima cobran por ello. Luego le dicen a uno que siempre anda quejándose de que mucho tal cosa es lo que hay o mucha tal otra cosa es lo que hay. ¡Hombre, no! ¡Si quieres me quitas también el derecho al pataleo que todo cristiano tiene! ¡Vamos, digo yo, ¿no?! ¿O es que no va a tener uno tampoco derecho al pataleo? Tanto derecho a chorradas y luego para las cosas importantes, como desfogarse pataleando, ¿no le van a dejar a uno? Si es que es lo que yo digo: ¡mucho inquisidor es lo que hay aquí! ¡Y mucha inquisidora! Que aquí no libro yo ni a Dios. Ni Dios se libra aquí. ¡Venga, que te invito a otra caña, por aguantarme el mitin con esa santa paciencia que tienes conmigo! ¡No sé qué haría yo sin un amigo tan dispuesto a escucharle a uno sus penas como tú! Tendría que inventarlo, ¿no? Es lo que yo digo: ¡Mucho sordo y mucha sorda es lo que hay aquí, únicamente dispuestos a hablar de lo suyo pero siempre indispuestos a escuchar el rollo de los demás!

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