LIBRE ALBEDRÍO

Significado de la frase LIBRE ALBEDRÍOPotestad para decidir por uno mismo y libremente.

  • Esta facultad hay que entenderla como inherente a las personas; o dicho de otro modo: el libre albedrío es la libertad con que se nace para conducirse, obrar o actuar según uno considere oportuno o según uno elija y sin sometimiento a limitadora voluntad ajena, sea la elección hecha por uno buena o mala y con independencia del juicio ajeno que pueda merecer o de cualesquiera presiones doctrinarias en sentido contrario, al ser tal libertad (dada al hombre, según la Biblia, por Dios) parte consustancial al ser humano, es decir, intrínseca a su naturaleza.
  • No hay que confundir la libertad para obrar (libre albedrío) con el derecho a hacer uso de esa libertad (libre albedrío condicionado por las consecuencias del mismo). Al menos no en sociedad. O no en una sociedad en la que existan normas de conducta a observar. Así, en vigencia del libre albedrío, se tendrá ciertamente libertad para obrar de una forma considerada socialmente digna de ser prohibida, pero no por ello libertad sin más, y sin la posibilidad de ser castigado por el ejercicio de dicha libertad. O lo que es lo mismo: el hecho de que una persona tenga libre albedrío significa simplemente eso, y no necesariamente que pueda ejercerlo sin más, es decir, no significa que no puedan castigarle por ejercerlo, ya que los demás, por la misma razón de que también ellos tienen libre albedrío, pueden, en virtud del mismo, decidir poner coto al libre albedrío ajeno.

Ejemplos de uso:

  1. [En esta película,] Álex.., prestigioso ingeniero cibernético, recibe el encargo más difícil de su vida: crear un androide niño con capacidad emocional y dotado de libre albedrío.  Ismael Marinero. El Mundo,28-10-2011 [Metrópoli].
  2. [Situación: Época feudal. Dos caballeros pretendientes de la misma dama han intentado dirimir su rivalidad con el uso de las espadas. Pero un hecho fantástico ha impedido que el combate se pueda desarrollar. Al evidenciarse la imposibilidad del combate, se produce un cambio drástico en el ánimo de los enemigos:]  –Lope, yo sé que amas a doña Inés; ignoro si tanto como yo, pero la amas. Puesto que un duelo entre nosotros es imposible, resolvámonos a encomendar nuestra suerte en sus manos. Vamos en su busca; que ella decida con libre albedrío cuál ha de ser el dichoso, cuál el infeliz. Su decisión será respetada por ambos, y el que no merezca sus favores, mañana saldrá en el rey de Toledo, e irá a buscar el consuelo del olvido en la agitación de la guerra./ –Puesto que tú lo quieres, sea –contestó Lope.  Gustavo Adolfo Bécquer. Leyendas* (libro de 1864).     [* Leyenda El Cristo de la calavera].
  3. Eso es determinismo puro. Yo creo en el libre albedríoJosé Luis Martín Vigil. Muerte a los curas (novela de 1978).
  4. El siglo XX ha sido el de las dictaduras de todos los colores y, sin embargo, ninguna de ellas ha eliminado el libre albedrío de quienes se han empeñado en hacerles frente. Desde Solzhenitsin en la Unión Soviética hasta Václav Havel en Checoslovaquia, pasando por Walesa en Polonia o Edith Stein en Alemania, el siglo pasado ha sido también el de las personas que han demostrado la debilidad del poder.  Cristina López Schlichting. La Razón,22-4-2012.
  5. El autor [de este libro] no niega el libre albedrío, y por lo tanto la responsabilidad individual, pero se esfuerza con honradez, apoyándose en la antropología, la morfología, la genética y demás elementos condicionantes, en trazarle a dicha responsabilidad los justos límites.  José María Gironella. Gritos de la tierra (libro de 1970).
  6. Para darse cuenta de todo esto, basta con haber leído a Dostoyevski, un escritor muy preocupado por el tema <<del hombre y la libertad>>. Para él, el libre albedrío confiere una libertad plena al ser humano que no todos estamos dispuestos a aceptar porque nos espanta la responsabilidad que conlleva.  Ángela Vallvey. La Razón,13-6-2010.
  7. [Con referencia al escritor japonés Haruki Murakami:]  Su tema es siempre la frontera entre la ficción y la realidad. No es solo que aborde cuestiones universales tales como la necesidad del amor o los límites del libre albedrío, como pudieron hacerlo Dostoievski o Tolstói.., sino que Murakami se pregunta qué es lo que precisamente debe narrarse en nuestra época y de qué forma.  Pablo d’Ors. ABC,8-10-2011 [Cultural].
  8. En todo momento [el filósofo español Pedro Laín Entralgo [1908-2001] sostuvo que al hombre hay que empezar a conocerle por su conducta, sobre la base de que el hombre es un ser que, en el ejercicio del libre albedrío, crea símbolos y es inconcluso.  El País,28-2-1995.
  9. En cambio, los partidarios de la segunda [posible estrategia defensiva ante posibles psicópatas, cuya mentalidad está individualmente más arraigada de lo que parece, creen que esa imposibilidad [de predecir lo que hará un ser humano] es debida al libre albedrío, y optan por el castigo vengativo sólo por el placer que produce el sufrimiento como espectáculo, lo que, bien mirado, constituye otra psicopatía.  Ignacio Ruiz Quintano. ABC,24-11-1999.
  10. [Comienzo de crónica de enviado especial en El Cairo:]  Las pantallas egipcias inauguraron anoche el primer debate presidencia de su historia.. <<Todo el mundo quiere al bueno de Shafik!>>, grita [en una cafetería] Mahmud Samir.[..] El reportero Ibrahim justifica el libre albedrío que triunfa en la cafetería: <<..Mientras escuchamos a los candidatos no podemos resistirnos a aplaudir o alzar la voz>>.  Francisco Carrión. El Mundo,11-5-2012.
  11. [Situación: Siglo XVI. Una dama es desdeñada por el hombre de quien se ha enamorado. Aconsejada por una morisca, decide darle un “hechizo” en un membrillo con el que forzarle a amarla. Palabras al respecto:]  como si hubiese en el mundo yerbas, encantos ni palabras suficientes a [para] forzar el libre albedrío   Miguel de Cervantes. El licenciado Vidriera (novela de 1613).
  12. ¿Cómo escribir novelas..ignorando la psicología evolutiva y la angustiosa relativización del libre albedrío?  Arcadi Espada. El Mundo,12-5-2012.
  13. Ella era confiada, tal vez excesivamente abandonada al libre albedrío de sus enemigos ocultos y, tarde o temprano, tenía que llegar la pequeña catástrofe   Rafael Rivera. Levante,18-12-1994.
  14. El Concepto de la independencia judicial responde a la necesidad de que los jueces administren justicia al margen de la política.[..] Si los políticos dictasen sentencias, lo harían desde el más profundo sectarismo o, en el mejor de los casos, según el voluble criterio de la opinión pública. Por eso la democracia separa los poderes y trata de evitar las interferencias./ En España, sin embargo, la política se considera legitimada para corregir los pronunciamientos de la justicia, a través de un Consejo del Poder Judicial intensamente politizado. Ocurre que a veces dicho organismo ejerce por su cuenta el libre albedrío, y entonces se desata un conflicto de poder que suele desembocar en acusaciones de corporativismo. Así ha ocurrido con el caso del juez Tirado, cuya escasa sanción doblemente validada parece insuficiente a un Gobierno acostumbrado a la obediencia.  Ignacio Camacho. ABC,27-12-2008.
  15. Pedro Etxenike, a la pregunta de si hay libertad hoy en su Comunidad [o región autónoma española (la de Vasconia)], responde literalmente: <<Yo creo que sí>>, y a continuación matiza ligeramente esta impresión positiva: <<Es verdad que desde el momento en que a uno le pueden matar por sus ideas, la libertad no es total, claro>>. Al ilustre investigador no se le escapa que en el momento en que por pensar de una determinada manera tienes una probabilidad significativa de que te peguen un tiro en la nuca, tu libre albedrío queda algo mermado.  Aleix Vidal-Quadras. La Razón,10-1-2003.
  16. ¿Culpables? En la medida en que no utilizan su libre albedrío, sí. La época les suministra los necesarios puntos de referencia para ..descubrir lo que pudiera ser su vocación personal.  José María Gironella. Gritos de la tierra (libro de 1970).
  17. Si para referirse a un atracador detenido in fraganti, a un asesino confeso, como el de la baraja, o a cualquier otro tipo de maleante declarado, los fervorosos devotos de lo <<políticamente correcto>> no les apean el <<presunto>> ni por equivocación, por el contrario, a los dos diputados de marras se les acusó de ni se sabe cuántas supuestas maldades sin mayores remilgos jurídicos, sin que nadie pareciera acordarse del tantas veces invocado derecho a la presunción de inocencia. Y resulta que las dos personas vilipendiadas no pueden, sin más, ser consideradas como delincuentes: están sentadas en su escaño, que les pertenece de pleno derecho, según la legislación vigente, y no en el banquillo. No están sometidas a mandato imperativo y se les reconoce, por alguna sentencia anterior en caso análogo, su libre albedrío (¡qué menos!), es decir, su libertad personal para decidir sus propias actuaciones.  Gregorio Salvador. ABC,2-8-2003.

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