ESTAR A AÑOS LUZ

Significado de la expresión ESTAR A AÑOS LUZ

ESTAR A AÑOS LUZ significa, ponderativamente, ser extraordinariamente diferente.

  • <<Estar a años luz>> es una forma enfática de decir <<no poder ser más diferente>>. Aunque pueda parecer que esta segunda frase ya expresa el límite máximo posible de diferencia, eso es así sólo en su aspecto, pero no en su significado real. Ese límite máximo posible la expresión que lo expresa es <<estar a años luz>>.

Por ejemplo:

<<Mi hermano y yo no nos parecemos en nada. Estamos [mutuamente] a años luz>> es forma enfática de <<Mi hermano y yo no nos parecemos en nada. No podemos ser más diferentes>>.

Ejemplo de uso de ambas frases, <<no poder ser más diferentes>> y <<estar a años luz>>

La cantante española Lolita Sevilla en una imagen suya usada para ilustrar la expresión “estar a años luz”.
Estar a años luz de la música española puede estarse, pero si no se está, mucho mejor: se vivirá, sin la menor duda, más feliz y contento.

Ángeles Moreno Gómez, de nombre artístico Lolita Sevilla, nació en Sevilla en 1935 y desarrolló carrera como cantante y actriz. Como cantante se dedicó a géneros genuinamente españoles como la copla y el pasodoble. Varias de sus interpretaciones están recogidas en un disco que se puede escuchar en el canal de Youtube “VintageMusicFm”. Lleva el título de “Colección España #26 (álbum completo)”. Un comentario bajo el mismo dice así (no especifica a cuál de las catorce canciones se refiere):

<<The best Spanish song ever heard during my lifetime despite I cannot understand her singing lyrics. But I can be inspired her beautiful voice electrifying my heart. These songs are containing Spanish nature including some elements of Arabic rhythms too. The effect creates very special senses the cultural history in music between the Spain and the Arabs. Marvelous>>.

¿Que esta música incluye ritmos árabes? ¡¿En los pasadobles ritmos árabes?! ¿Y la historia cultural de la música entre España y los árabes? ¿En la copla historia cultural compartida? Ni en la copla ni en ningún otro género español, de los muchos que hay. Es lo que se dice estar a años luz la una de la otra. Sí señor, ni más ni menos: estar a años luz.

Por eso muy bien se podría responder a ese comentario con este otro, en cuyo principio y final se usa la equivalencia inglesa de las frases españolas <<no poder ser más diferentes>> y <<estar a años luz>>, que en este texto parece lo correcto traducir primero por la primera de estas dos frases y después por la segunda:

<<Arab music and Spanish music are worlds apart. No fusion or resemblances at all. I don’t mean to be rude, but no Spanish music gender has any Arabic influence at all. Not a bit of it. There are sometimes some Spanish rhythms pretending to sound Arabic, or rather playing at sounding Arabic, but they are fully Spanish and you cant’t find anything similar to them in the Arab world. Anywhere. Firstly Spaniards never needeed to copy from other cultures when they make music, not even a little bit. Or so it was to this day, when young people are taught in disgraceful TV shows how to be good at mainstream pop music sung in English, out of sheer social engineering against Spanish roots and heritage. And secondly it just so happens that a real Spaniard shows only a genuine Spanish soul, not a politically correct culturally mixed soul. It might be nice to be able to think, for the sake of modern policies, that Spaniards are a cultural mixture –especially if that mixture is with muslims, isn’t it?–, but I regret to say that Spaniards are Spanish Christians and that there is no such beautiful mixture. Or so they were, Spanish and Christians, when this music was composed, an undistant time seemingly worlds apart from present time>>.

(La música árabe y la española no pueden ser más diferentes. Ni mezcla ni parecidos por ningún lado. En absoluto. A veces se puede uno encontrar ritmos españoles que parecen querer sonar árabes, o más bien que juegan a sonar árabes, pero son completamente españoles y no se puede encontrar nada parecido a ellos en el mundo árabe. En ningún lado. En primer lugar, los españoles nunca han tenido que copiar de otras culturas al hacer música, ni siquiera un poquito. O así ha sido hasta hoy, en que a los jóvenes se les enseña en lamentables concursos televisivos a ser buenos imitadores en inglés del pop de masas, en una ingeniería social pura y dura contra las raíces y la herencia españolas. Y en segundo lugar, simplemente sucede que un español auténtico sólo muestra alma española genuina, no alma culturalmente mezclada en aras de la corrección política. Sería bonito poder pensar, en sintonía con las políticas modernas, que los españoles son una mezcla cultural –sobre todo si esa mezcla es con los musulmanes, ¿no es cierto?–, pero siento tener que decir que los españoles son cristianos españoles y que no existe esa mezcla tan bonita. O eso es lo que eran, españoles y cristianos, cuando se compuso esta música, una época no lejana que parece estar a años luz de la actual).

Otro ejemplo de <<no poder ser más diferentes>> y <<estar a años luz>>

La cantante española Amina en una imagen suya usada para ilustrar la expresión “estar a años luz”.
Estar a años luz del flamenco puede estarse, pero si no se está, mucho mejor: se vivirá más feliz y contento.

La muy poco conocida pero gran cantante gitana Amina tiene varias canciones en las que juega con el elemento árabe. Valga un par de ejemplos. La titulada “Venganza”, descrita como un “romance árabe”, que es una rumba flamenca, ni siquiera gitana, sino flamenca, de ritmo lento y toque exótico. No puede ser más española esta composición. Lo mismo que la del otro ejemplo, que es la canción titulada “Ritmo árabe” y que de ritmo árabe no tiene nada, pues es del mismo género y características que la anterior. No pueden ser ambas composiciones más diferentes de lo ajeno a la cultura española. Ni siquiera la rumba gitana es música gitana como cosa entendida diferente de lo español, ya que los gitanos españoles si tocan la rumba, sea gitana o flamenca, y lo mismo se puede decir del flamenco en general, es porque están en España. Sus ancestros de la India no tocaban nada ni remotamente parecido, según cabe colegir del hecho de que la música actual del norte de la India, como la de su vecino Pakistán, no puede ser más diferente de la española, se puede incluso decir que es cosa diametralmente opuesta. Simplemente los gitanos de España han absorbido el ser español, que han incorporado al suyo propio, del que no parecen haber renunciado, y que podría ser que les hubiera dado, en determinadas cuestiones, de duende por ejemplo, un plus. En el fondo de todo esto siempre subyace lo mismo: quitarle a España cualquier mérito posible y en todos los terrenos posibles. Es decir, la estrategia política de la leyenda negra antiespañola, que no es que nunca haya muerto sino que sigue tan viva como siempre, si no más que nunca, y de la que hay ejemplos por doquier. Modestia aparte, la música española –que incluye obviamente la americana al ser culturalmente la misma aunque fuera en su día perpetrada una desunión política del mundo español– no tiene parangón. Dicho sea con todo respeto a las demás, especialmente a la italiana y a la rusa, nada le llega a la suela del zapato (el mundo anglo tiene calidad imbatible en el género metal, pero eso es otro rollo). Por eso no sólo se la oculta en favor de bazofia inglesa y de mescolanzas sin alma ni carácter, sino que el riego de ponzoña antiespañola llega en lo musical a extremos como el de que haya artículos de prensa en inglés en los que se dicen cosas como que si el flamenco pervive es gracias a gente del África negra o que la misma palabra flamenco es norteafricana o, en su defecto, originada en territorio flamenco, o sea en Flandes (de este último malintencionado disparate se puede dar aquí la fuente: en “thefreelibrary” búsquese, en el apartado “periodicals”, el artículo titulado “Spanish flamenco: origin, loan translation, and in- and out-group evolution”). O sea, que mientras la palabra flamenco se atribuye a los moros o a los belgas (hay división de opiniones, je, je), su vigencia se debe a los buenos oficios de gentes del África profunda. Toma castaña. A lo mejor es que resulta que es una música congoleña, y por eso por allí saben manejar mejor lo de la supervivencia de la música española, o que creíamos, equivocadamente, que era española. Cualquier día de estos descubrirán que, efectivamente, así es: un robo más de los muchísimos perpetrados por los españoles (ya se sabe: fueron a América y les robaron el oro a los indios, previo su genocidio, faltaría más; y cuando terminaron de asesinar a niños por allí se fueron al África a robarles la música, y si no exterminaron a la gente fue porque cogieron una cogorza y se echaron a dormir la mona, que así de elemental se las gastan los negrolegendarios). Puede que incluso se atrevan a añadir algo con este significado (¡o escrito literalmente así!): <<Y los españoles creyéndose que era suya esta clase de música; es que no se enteran>>. Puede que, como van tan lanzados, dentro de poco digan también que, por muy cuento chino que pueda parecerle a alguno, el pasodoble lo trajeron a España de la China. Que es de donde, como no podía ser de otra manera, los españoles se copiaron no sólo <<Paquito el chocolatero>>, sino el <<Cántame un pasodoble español>>, muy bien interpretado por cierto por la también sevillana (de Coria del Río) Pastora Soler, meritoria superviviente del naufragio de la torpedeada música española y que de momento, y mientras no se demuestre lo contrario, es española. Bravo por ella pues, por española, por sevillana, por cantante y por estar a años luz de las basuras musicales al uso. Viva la madre que la parió.

TO BE WORLDS APART in Spanish

La expresión inglesa <<to be worlds apart>> se traduce al español de dos formas, dependiendo de cuál sea la intención (enfática o no): 1. (sin énfasis): no poder ser más diferentes. 2. (con énfasis) estar a años luz.

Ejemplo:

You and I are worlds apart = 1. No podemos ser más diferentes / 2. (forma enfática de la anterior) Estamos a años luz.