DEJAR EN PAZ o VIVIR EN PAZ

La frase DEJAR EN PAZ (o DEJAR VIVIR EN PAZ) tiene dos significados:

  1. No irritar ni molestar, particularmente diciendo algo que disgusta y en general de cualquier manera posible.
  2. Dejar de ocuparse [de alguien o algo], sobre todo hablando y en especial de forma improcedente o inoportuna.

DEJAR EN PAZ (o DEJAR VIVIR EN PAZ)   1

No irritar ni molestar, particularmente diciendo algo que disgusta y en general de cualquier manera posible.

Ejemplos de uso:

DEJAR EN PAZ:

  1. [José <<el Francés>> (cantaor de moda), en entrevista de Maurilio de Miguel:La gente no me deja en paz.. Incluso conocidos a los que he subido a mi coche, estando de fiesta, me han terminado robando algún que otro compact [= CD (disco compacto)], obligándome a mirar para otro lado..para no pillarles y dejarles cortaos [= cortados]). A raíz de ello, me ando con ciertos cuidados.  MAN, noviembre 2000.
  2. La Plaza del Tossal [en Valencia]..se ha convertido en una especie de carrousel de pedigüeños, desfaenados y demás que no dejan en paz a las personas que se sientan en alguna terraza con ánimo de tomarse algo. cuando no piden tabaco..piden unas moneditas para comerse un bocadillo. Un desfile permanente que agobia y hace que la gente se vaya.  Las Provincias,9-11-1994.
  3. Una mujer madrileña vive desde hace cuatro años un doble calvario: tras haber sido secuestrada y maltratada por unos delincuentes, ha asistido, impotente, a una sucesión de hechos derivados de aquel suceso..sin que se vislumbre el final del túnel en que se ha convertido su vida. Harta de su situación, sólo quiere que la dejen en paz y olvidar todo, aunque se ve obligada a seguir adelante.  C. Serrano y P. S. de Cos. ABC,12-11-1995.
  4. [Resumen del texto precedente: Las últimas encuestas sobre el rey de España arrojan conclusiones contradictorias]. Vamos, que la gente no sabe lo que quiere, salvo que la dejen en paz.  Federico Jiménez Losantos. El Mundo,23-4-2012.
  5. Don Elesbaán..preferiría no ahondar en los arcanos..de los ciclos*./ –¡Quite, quite! A mí, que me dejen en paz, que eso de los ciclos es algo que ni me va ni me viene.  Camilo José Cela. Nuevas escenas matritenses (libro de 1965).     [* Por ejemplo, el del nitrógeno, que pasa de la atmósfera a los seres vivos y de los seres vivos a la atmósfera].
  6. [Resumen del texto precedente: Cuando iba a comenzar la manifestación* yo me encontraba jugando una partida de dominó en una calle de Ruzafa]. pasaron dos polis motorizados y una lechera [= furgoneta policial] con la sirena ululando. Tampoco se interrumpió la partida. Y es que ese pequeño grupo de personas representábamos el espíritu del barrio. Ruzafa es el último territorio absolutamente independiente de la ciudad con alma..tranquila. Que nos dejen en paz, unos y otros, que se marchen a sus barrios para sus movidones [= feas grandes movidas].. El verdadero Ruzafa vive y deja vivir   Ramón Palomar. Las Provincias,3-7-1997.     [* Ramón Palomar vive en el barrio valenciano de Ruzafa, en el cual ha habido una manifestación].
  7. ¿Me quieres dejar en paz?  Telecinco,10-8-2007 [Serie <<Yo soy Bea>>].
  8. [Situación: Época feudal. Teobaldo es un cruel y sacrílego señor]. Un día que salió de caza..un venerable sacerdote..lo conjuró, en nombre del Cielo, y llevando una hostia consagrada en sus manos, a que abandonase aquel lugar y fuese a pie y con un bordón de romero a pedir al Papa la absolución de sus culpas./ –¡Déjame en paz, viejo loco! –exclamó Teobaldo al oírlo–; ¡déjame en paz, o ya que no he encontrado una sola pieza durante el día, te suelto mis perros y te cazo como a un jabalí para distraerme!  Gustavo Adolfo Bécquer. Rimas y Leyendas* (libro de 1864).     [* Leyenda Creed en Dios].
  9. [Situación: Tiempo antiguo. La joven Dorotea desdeña a una vieja que se le acerca a pedirle limosna. Se trata en realidad de una bruja, que quiere ofrecer a la joven remedio a su mal humor a cambio de que preste ciertos servicios al diablo, según trata de explicarle:]  –Hermosa niña,.. Yo sirvo a un señor que no se limita a recompensar a los que hacen bien a los suyos en la otra vida, sino que les da en ésta cuanto ambicionan.[..]/ –¡Bah, bah!, dejadme [= déjeme usted] en paz, que no estoy yo de humor para escuchar tantos disparates –dijo Dorotea, que juzgó como loca o chocheando a la haraposa vieja, que le hablaba de una manera para ella tan incomprensible.  Gustavo Adolfo Bécquer. Cartas desde mi celda (libro de 1871).
  10. podemos toparnos..con algún perro suelto que no albergue buenas intenciones. ¿Qué hacer en estas ocasiones? Menos correr, cualquier cosa, porque el animal irá a cazarnos y nos morderá con toda seguridad. Lo más prudente es quedarse quietos y tranquilos, en la medida de lo posible, para que el animal no huela el miedo y esperar a que nos deje en paz. Después hay que alejarse despacio..  Aurora Siguero. El País Semanal,13-9-1992.
  11. según él [el pastor] afirma,..los ciervos que discurren por estos montes se han dado de ojo para no dejarlo en paz, siendo lo más gracioso del caso que en más de una ocasión los ha sorprendido concertando entre sí las burlas que han de hacerle, y después que estas burlas se han llevado a término ha oído las ruidosas carcajadas con que las celebran.  Gustavo Adolfo Bécquer. Rimas y Leyendas* (libro de 1864).     [* Leyenda La cruz].
  12. Al final habrá que dar la razón al chico de I.P.: hay que dejar a las familias en paz, por más que estos dos términos parezcan contradictorios. Cuando los <<realities>>, ese azote protagonizado por zotes, llegaron a la pequeña pantalla, la ansiedad provocada por la vida después del encierro se resolvía por la vía endogámica: los aspirantes a mosca de la tele se aferraban a su metro cuadrado de plató recurriendo a interacciones (al despelleje) con otros de su especie.  Fernando Pérez. ABC,19-8-2004.
  13. Las luces,..la necesidad azucarada de las mismas cancioncillas infumables de cada año; los escaparates atiborrados..; todos los inequívocos signos de las más vomitivas semanas del año.[..] Nada tengo que oponer a que los cristianos celebren el nacimiento del hijo de una virgen que además es dios y encima hombre, mortal y eterno. Cosas más fantásticas se han producido en religión. En nada me molesta que su pudibundez los inhiba tanto que precisen de mediadores trascendentes para hacer un trivial regalo a sus retoños. Es problema suyo. ¿Es demasiado pedir que nos dejen en paz al resto de los mortales?  Gabriel Albiac. El Mundo, 15-12-1996.

DEJAR VIVIR EN PAZ:

  1. Me dice usted que es funcionaria y que no le dejan vivir en paz un par de mediocres del lugar donde usted trabaja.  Manuel Ángel Conejero. Las Provincias,26-4-1996.

DEJAR EN PAZ (o DEJAR VIVIR EN PAZ)   2

Dejar de ocuparse [de alguien o algo], sobre todo hablando y en especial de forma improcedente o inoportuna.

Ejemplos de uso:

DEJAR EN PAZ:

  1. [El atleta español Roberto Parra nació en Socuéllamos, pueblo de la provincia –limítrofe con la provincia de Toledo– de Ciudad Real. Parra, de 19 años, ganó recientemente, con gran facilidad, la final de 800 metros en los Campeonatos de Europa de Atletismo. Su popularidad le crea problemas en Socuéllamos, donde, según se colige de sus palabras siguientes (en un reportaje de Jenaro Iritia), la gente le agobia:]  Me estoy escondiendo en Toledo porque cada vez que voy al pueblo no me dejan en paz.  Tiempo,25-3-1996.
  2. Un día Ramiro llamó a su cuñada y le dijo: –He sorprendido tu secreto, Gertrudis. –¿Qué secreto? –Las relaciones que llevaban con Ricardo, mi primo. –Pues bien, sí, es cierto; se empeñó, me hostigó, no me dejaba en paz, y acabó por darme lástima.  Miguel de Unamuno. La tía Tula (novela de 1921).
  3. [Situación: Época feudal]. [El noble Teobaldo, hijo primogénito de una condesa,] Ahorcaba a sus pecheros,..perseguía a las doncellas, daba de palos a los monjes, y, en sus blasfemias y juramentos, ni dejaba santo en paz ni [había] cosa sagrada que no maldijese.  Gustavo Adolfo Bécquer. Rimas y Leyendas* (libro de 1864).     [* Leyenda Creed en Dios].
  4. ¡Váyase y déjeme en pazRamón J. Sender. El bandido adolescente (novela de 1980).
  5. Una antigua marquesa que iba a participar en un acto benéfico en favor de los niños pobres cortó una conversación, para ir a ese acto, de esta forma: <<Ahora déjeme en paz, que los pobres me esperan y estoy todavía sin vestir>> (las palabras entrecomilladas son del escritor Francisco Umbral en una de sus obras).
  6. [Situación: Habla don Valeriano al cura. Le da su opinión de que a Paco realmente se le debería encontrar y matar, por ser uno de los lugareños a quienes más se ha acusado de intentar perturbar el estatus quo; además, otros lugareños menos involucrados que él en el afán de cambio, han sido matados./ Estas son sus palabras y la contestación del cura:–Yo no quiero el mal de nadie, como quien dice, pero, ¿no es Paco uno de los que más se han señalado? Es lo que yo digo, señor cura: por menos han caído otros./ Mosén Millán decía: –Déjelo en paz. ¿Para qué derramar más sangre?/ Y le gustaba, sin embargo, dar a entender que sabía dónde estaba escondido. De ese modo mostraba al alcalde [a don Valeriano] que era capaz de nobleza y lealtad [al no delatar a Paco (que es amigo suyo)].  Ramón J. Sender. Réquiem por un campesino español (novela de 1960).
  7. En cuanto aprendes inglés empiezan las complicaciones. Por mucho que lo intentes, siempre llegas a esta conclusión, inevitablemente llegas a ella. Esto se puede aplicar a todo el mundo, a los que lo hablan por nacimiento, pero sobre todo a los latinos, españoles incluidos. Se manifiesta haciéndonos sensibles a implicaciones y complejidades en las que jamás habíamos reparado, nos hace soportar el acoso de la filosofía que, sin un quehacer específico, se entromete en todo, y en el caso de los latinos les hace perder una de sus características raciales: el tomarse las cosas como vienen, dejándolas en paz, sin indagar las causas, motivos o fines, sin entrometerse indiscretamente en cuestiones que no son de su incumbencia, y les vuelven no sólo inseguros sino también conscientes de asuntos que no les habían importado hasta ese momento.  Felipe Alfau. ABC,2-2-1991 [Cultural].
  8. El grupo cogió rumbo a Fez y de allí a Tánger, donde Silvia estuvo alrededor de dos meses (20 dirhams diarios de sucia pensión, comida escasa y mala, la policía siempre al acecho para sacarles dinero a cambio de dejarles en paz) a la espera del momento de probar suerte en una patera.  Magazine,1-10-2000.
  9. Hay unos dos millones de víctimas de su régimen [del de Fidel Castro] en el exilio, y aunque viven mejor que en la isla, añoran su tierra natal. Castro, que les expropió lo que tenían, incluida la esperanza, tampoco les deja en paz después de muertos y ha montado una empresa de repatriación de cadáveres que opera en régimen mixto con las funerarias de Miami.  Federico Jiménez Losantos. ABC,10-5-1996.
  10. [En entrevista de Alberto Fernández-Salido y Carlos Serrano Barrie a Alejandro Echevarría (presidente de Telecinco):]  -[Alberto Fernández] ¿Le ha pedido la prensa alguna vez al poder que le deje en paz, que se olvide de ella? -[Alejandro Echevarría]..es como intentar que tenga un diálogo un nigeriano con un comanche. Es inútil, es un diálogo imposible porque no entienden la profesión periodística y lo único que quieren es controlarla, intentar manipularla, etc.  La Razón,19-10-2003.
  11. En El Cairo también acudió la policía e interrogó a Matilde. Ella se negó a contestar sin la presencia de su abogado. Eso dijo. La dejaron en paz al darse cuenta de que el avión iba a salir para el Sahara.  Ramón J. Sender. Novelas ejemplares de Cibola (obra de 1961).
  12. [Resumen del texto precedente: Esta entrevista que sigue se la hago a la actriz Victoria Abril en un chiringuito de playa donde la tratan como a una parroquiana más]. Cuando [tras saludar a varios de los presentes] al fin se sienta..señala el ventanuco del cuarto de baño, que da a la calle. <<De ahí tuvo que sacar el dueño a uno que estaba haciéndome fotos, gritándole que me dejara en paz, que sólo era una madre con sus hijos, bañándose en la playa. El otro le espetó que era su trabajo..>>  Paka Díaz. El Semanal, 25-11-2001.
  13. [El movimiento hippy] Fue un fenómeno muy interesante, sobre todo para los sociólogos. Los hippies estaban entre Robinson Crusoe y San Francisco de Asís. Detestaban la sociedad de consumo, amaban la naturaleza y se vestían en el mismo sastre que Tarzán. Sólo aspiraban a que los dejasen en paz, despreciaban a los ejecutivos apresurados que intentan que el nudo de sus corbatas se asemeje lo más posible a una pastilla Juanola y se propusieron algo sin duda hermoso: vivir a su aire. Lástima que en su mayoría necesitaran todos los meses el giro [el envío de dinero por giro postal] de papá.] Por desgracia, no se puede subsistir sin dinero.  Manuel Alcántara. Las Provincias,28-3-2002.
  14. –No hay Dios que os entienda. –¡Deja en paz a Dios! [..] Perdona.[..]Además, no me gusta que la gente use el nombre de Dios alegremente.  Cristóbal Zaragoza. Y Dios en la última playa (novela de 1981).
  15. [Texto con diálogo inicial entre una mujer y un vendedor de botijos apodado Chato:]  –Pero, bueno, vamos a ver; usted, ¿vende botijos o no vende botijos? –Sí, señora,.. Lo que pasa es que éstos no se los recomiendo porque no son muy seguros, para mí que salió mal la hornada./ Las señoras..no ponen cara de quedar muy convencidas pero, por si acaso, suelen dejar en paz a Chato..y marcharse sin el botijo.  Camilo José Cela. Nuevas escenas matritenses (libro de 1965).
  16. [Situación: Principios del siglo XIX. Varios soldados, en cierta guerra, han tenido que alojarse en una iglesia. Es de noche y han iniciado una fiesta con bebida junto a un sepulcro sobre el que hay una estatua de mujer hermosísima. Un capitán en el grupo está enfermizamente impresionado por esa estatua, a la que parece amar. En cierto punto, ya borracho, se refiere a ésta en términos que inquietan y alarman a sus camaradas. Lo que al principio provocara zumba en éstos, ante el extraño y excesivamente irrespetuoso sesgo que toma su actitud, termina por provocar superstición:]  –Una mujer blanca..que parece incitarme con su fantástica hermosura..y me provoca entreabriendo sus labios y ofreciéndome un tesoro de amor..Un beso… sólo un beso tuyo podrá calmar el ardor que me consume./ –¡Capitán! –exclamaron algunos de los oficiales al verlo dirigirse hacia la estatua como fuera de sí, extraviada la vista y con pasos inseguros–. ¿Qué locura vais [= va usted] ha hacer? ¡Basta de broma y dejad [= deje usted] en paz a los muertos!  Gustavo Adolfo Bécquer. Rimas y Leyendas* (libro de 1864).     [* Leyenda El beso].
  17. [Situación: Billy the Kid (Billy el Niño) trabaja en 1877 como miembro de la mesnada del ganadero Tunstall, el cual le encarga cazar un toro cimarrón para sus rebaños. Encuentra uno, pero unos indios obstaculizan su trabajo]. Uno de los indios le pidió, por favor, que dejara en paz al toro cimarrón, porque estaba marcado ya por su tribu./ –¿Cómo es eso? –preguntó Billy./ [Los indios] Le explicaron que aquel toro no debía ser cazado vivo ni muerto. Uno de los cow-boys dijo: –Los pendejos creen que ese toro es su padre.  Ramón J. Sender. El bandido adolescente (novela de 1980).
  18. Este súbito protagonismo de [el político] Antonio Asunción..no deja de contrastar con la estampida de su ex presunta compañera de inmolación, Carmen Alborch. A horas de hoy parece evidente que la ex ministra nunca tuvo la menor intención de regresar a Valencia. No lo juraría, pero tengo la impresión de que a doña Carmen le van bien los aires de Madrid y sus convicciones políticas no son tan fuertes como para sacrificar la vida personal. Eso o está harta del trato recibido; baste recordar el episodio de su candidatura a la alcaldía de Valencia.[..] Pero dejemos a Alborch en paz, puesto que ella no está en la lista. Sobre Antonio Asunción [el nuevo líder del Partido Socialista del País Valenciano] recae la responsabilidad de poner orden en el caos del PSPV.[..] Tarea difícil..  Manuel Lloris. Las Provincias,14-4-1999.

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