COMERSE ROSCAS o COLINES

Significado de COMERSE ROSCAS o COLINES:  La expresión COMERSE [cierta cantidad de] ROSCAS (o COLINES) tiene dos significados:

  1. Tener éxito con el sexo opuesto, en un sentido amoroso y/o sexual [en el grado expresado numéricamente o en el grado sugerido].
  2. Alcanzar buenos resultados; tener éxito [en la cosa o el ámbito de acción de que se trate y en el grado expresado numéricamente o en el grado sugerido].

COMERSE [cierta cantidad de] ROSCAS (o COLINES)   1

Tener éxito con el sexo opuesto, en un sentido amoroso y/o sexual [en el grado expresado numéricamente o en el grado sugerido].

Ejemplos de uso:

  1. [Respuesta en consultorio sexológico a hombre que dice estar considerado por su esposa como un <<adicto al sexo>>:]  El problema estriba en que la mujer, bien por cuestiones educacionales o fisiológicas, suele tener más bajo su grado de apetencia sexual que su compañero, y ahí es donde se puede comenzar a generar el conflicto: uno que pide sexo a diario y otra que todos los días lo niega para concederlo una o dos veces por semana, según se ponga de tirante la cosa./ De tal manera que uno aparece como un tanto obsesionado con el sexo, por aquello de proponerlo todos los días cuando, de hecho, sólo se come dos roscas a la semana.  Olga Bertomeu. ¡Qué me dices!,2-9-2000.
  2. –¿Cómo se dice, comerse roscas o colines? –¿Comerse roscas o comerse colines? De las dos formas, ¿no? –Eso es lo que me parece a mí. Pero quería asegurarme. Por ejemplo: me voy a comer todas las roscas que pueda, si es que puedo comerme alguna. –Eso. Si es que te puedes comer alguna. Je, je.
  3. [El veteranísimo actor Fernando Guillén, en entrevista de Cristina Tárrega:]  [Yo, de joven] no me comía un colín.[..] Yo no me empecé a comer colines hasta los 40.  Telemadrid,30-5-2007.

COMERSE [cierta cantidad de] ROSCAS (o COLINES)   2

Alcanzar buenos resultados; tener éxito [en la cosa o el ámbito de acción de que se trate y en el grado expresado numéricamente o en el grado sugerido].

Ejemplos de uso:

  1. [Resumen del texto precedente: Los valencianos se sienten mayoritariamente españoles. Hay políticos de partidos valencianos que aun no son conscientes de esta evidencia]. Pues a ver si, de una vez, se entera el PSPV*, ya que mientras no se entere o no quiera enterarse, aquí se va a comer pocas roscas. El surtido será de roscos [= suspensos electorales con la nota mínima: el cero o <<rosco>>].  Manuel Lloris. Las Provincias,4-6-1998.     [* PSPV: Partido Socialista del País Valenciano (de la región autónoma de Valencia, donde se publica el periódico Las Provincias)].
  2. En este negocio es difícil hoy día comerse un maldito colín.

Al hacer esta foto se le acercó a su autor uno entrado en años y le soltó, sin que pareciera estar de broma, este discurso alucinante: “Muy bien, muy bien. Hazle fotos y publicidad. Que se dejen Ibiza y se vengan aquí, que mola más. Y no lo digo por decir, ¿eh?; que lo sé de buena tinta. Porque, aquí donde me ves, en esta discoteca me estoy comiendo muchas roscas yo. Debería haberla descubierto antes, para comerme ahí roscas. Luego algunos se quejarán de que no se comen una rosca, como si lo viera; por quejarse que no quede. Unos quejicas es lo que son, en mi humilde opinión, porque está comprobado que quien no liga es porque no quiere. Quien quiere, y sin necesidad de ser guapo ni de ser nada, se come las roscas como si llovieran del cielo, porque para eso están las discotecas, para que la gente baile si quiere, se coma roscas si quiere o, si ninguna de estas dos cosas quiere hacerlas, para que sea feliz con la buena música que ponen en las discotecas. Si no existieran, habría que inventarlas, eso está claro. Esta concretamente es lo más. Por lo menos para mi gusto, por lo que ha quedado dicho y huelga repetir, que no sólo de bailes vive el hombre recién llegado del retiro del mundanal ruido, como es mi caso; también son necesarias las roscas. ¡Digo yo, ¿no?! A todo esto, tú no serás un quejica de ésos, ¿no?, de los que se quejan de vicio y se hacen los mártires diciendo que ya no se liga por ahí a la antigua usanza y que esto no es plan y que no sé qué y que no sé cuantos; todo chungo, todo una queja detrás de otra. Porque lo que yo te diga, amigo: aquí, en este sitio, vamos, es que te las tienes que quitar de encima: entras, te sientas en la barra y nada más sentarte se te acerca una y te dice, por ejemplo: “hola, cariño, ¿estás sólo?” Como te lo cuento. A ver si vienes tú también, que nunca te he visto por aquí. Y nos tomamos una copa juntos entre colín y colín, para variar, que no sólo de colines, de comerse roscas, vive el hombre. Déjate caer por aquí alguna noche. Ya verás. ¡Qué tiempos aquellos!”.

EXPRESIÓN RELACIONADA:

NO COMERSE UNA ROSCA

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