BECERRO DE ORO

La expresión BECERRO DE ORO tiene dos significados:

  1. [El] Dinero entendido como lo más importante de la vida o, en cualquier caso, considerado como algo de una importancia que va en detrimento de otras cosas tanto o más importantes.
  2. Idolatrado elemento dinerario o de alguna forma asociado a las finanzas o relacionado con el dinero.

BECERRO DE ORO   1

[El] Dinero entendido como lo más importante de la vida o, en cualquier caso, considerado como algo de una importancia que va en detrimento de otras cosas tanto o más importantes.

  • La idea implícita es la de divinización del dinero, de elevación del dinero a rango divino o a la condición de dios.
  • Es una frase de procedencia bíblica. Figura en la Biblia en el “Libro primero de los Reyes”, donde se lee lo siguiente: <<Pensó Jeroboam: “..Si este pueblo sube a ofrecer sacrificios en el templo de Yavé en Jerusalén, el corazón de esta gente se volverá a su señor, a Roboam, rey de Judá, y me darán a mí muerte, para tornar a Roboam, rey de Judá.” Y, después de haber deliberado, construyó dos becerros de oro y dijo al pueblo: “¡Basta ya de subir a Jerusalén! Aquí tienes a tu Dios, oh Israel..”. Y puso el uno en Betel y el otro lo instaló en Dan. Esta acción fue incentivo de pecado..>> (1Re 12, 26-33).
  • Es frecuentemente usada en combinación con las palabras <<adorar>> y <<adoración>>: ADORAR EL BECERRO DE ORO y ADORACIÓN DEL (o AL) BECERRO DE ORO.

Ejemplos de uso:

  1. [Comienzo de artículo titulado <<El becerro de oro>>:]  No es verdad que el dinero sea malo*. Lo malo son los dineros mal habidos y mal utilizados. La fortuna bien hecha, el ahorro, son necesarios para nuestra seguridad y bienestar. Las perras, ayudan en la adversidad.[..] Lo difícil, hacer buen uso de ellas.  Jesús Fonseca. La Razón,24-4-2004.     [* Debe ser tenido en cuenta que la expresión <<becerro de oro>> no equivale a la palabra <<dinero>> sin más, como parece entenderse en este texto periodístico, y que al hablarse del becerro de oro no se habla simplemente del dinero, ni tampoco de cómo se consigue o del uso que se hace del mismo. La frase alude a otra cosa: a una actitud moral, a apetencia desmedida del mismo y perjudicial para otras cosas igual de importantes o, frecuentemente, más importantes que el dinero, o al menos más importantes que el dinero cuando se tiene el necesario para cubrir las necesidades vitales. Así, no va por tanto implícita en la crítica al becerro de oro la crítica a la apetencia de dinero, pues los críticos del primero, además de no vivir del aire, no pueden ser tan lerdos como para no entender que el dinero, al menos en ausencia de un sistema de trueque u otro alternativo que permita una fluida transacción de bienes y servicios, es necesario. Lo dicho queda puesto especialmente de relieve, entre los ejemplos que siguen, en el de Miguel Delibes que sigue inmediatamente a éste, sobre todo en su frase final: <<Es lo único que cuenta>>. Es decir, lo malo no es el dinero, sino que sea lo único que cuente, que se lo entronice y eleve a rango no ya de dios, sino de maléfico dios, por ser excluyente la adoración que se le rinde. Según lo cual, muy bien el personaje entrevistado en la siguiente cita podría tener una opinión crítica del becerro en cuestión: [Fragmento de entrevista de Enric Pastor al actor José Antonio Nieto Sánchez, <<Pepón Nieto>>, a quien tal vez no se le pueda considerar un modelo de belleza:] -[Enric Pastor] ¿Ser guapo tiene alguna ventaja? -[José Antonio Nieto] Tiene todas las ventajas del mundo. Pero tener dinero, muchas más. (El Mundo,8-3-1998 [La Revista]).  
  2. [En entrevista de Ángeles Caso al escritor Miguel Delibes:]  -[Ángeles Caso] Sin embargo, una de las características de nuestro tiempo ha sido la pérdida de Dios. -[Miguel Delibes] Sí, y yo creo que eso ha tenido consecuencias muy duras, ha arrastrado consigo la pérdida de otros valores. Porque realmente, cuando vemos cómo se vive hoy… Yo concretamente en España no veo más que el becerro de oro. Aquí, el que no tiene dinero lo busca con [la lotería] el cuponazo, con [el concurso televisivo] El precio justo, con las quinielas, con [la lotería] la primitiva, con los casinos… Parece que se estimula al enriquecimiento por medio del azar o como sea. Es lo único que cuenta.  El Semanal,24-4-1994.
  3. [En entrevista de Juan A. Pellicer al escritor Fernando Sánchez Dragó:]  -[Juan A.Pellicer] ¿La crisis [actual] es intelectual, moral, social, económica, cultural… un poco de todo? -[Fernando Sánchez Dragó] Estamos en el post-apocalipsis. El fin del mundo ha llegado sin que la gente se dé cuenta de ello. Al menos el fin de mi mundo. El desarrollismo, el puritanismo, el Becerro de Oro, la corrección política, la religión democrática y la tecnología se lo han cargado.  Letras del Parnaso, abril 2014.
  4. [Fragmento de artículo, titulado <<Dinero, mucho dinero>>, en el que se trata el tema de la supuesta* entronización del dinero por parte de la gente en la sociedad actual (o al menos en las sociedades occidentales actuales):]  Si no hay ideologías es porque entorpecen el camino hacia el becerro de oro   Antonio Gala. El País Semanal,26-6-1994.     [* Así, por ejemplo, se lee en el periódico ABC del 17-4-1998: “El arzobispo de Valladolid [monseñor Delicado Baeza] denuncia en una carta pastoral que <<el dios dinero reina en la sociedad y la descendencia de Caín parece inextinguible>>”].
  5. [La nuestra es] una sociedad que se prosterna* ante el becerro de oro; una sociedad hedonista   Las Provincias,22-9-1992.     [* Prosternarse: Postrarse, arrodillarse ante alguien o algo, humillándose o en señal de respeto, para venerarle o para rogarle algo].
  6. Que no todos los becerros son de oro; aunque a decir verdad no me sorprendería en lo más mínimo que el becerro de oro estuviera también encenagado en esta cuestión hasta los ijares. No he dicho que lo esté, sino que no me sorprendería que lo estuviera. Por desgracia, no sería la primera vez, ni la que hace un millón, que clérigos tengan ídolos, entre ellos el becerro de oro.  Manuel Lloris. Las Provincias,15-11-1993.
  7. Por doquier se habla de economía, se rinde tributo a los mandarines y gerifaltes de la economía, el becerro de oro ha irrumpido de la forma más brutal que podía hacerlo. Hace tiempo que Occidente perdió la Santa Inocencia de la que hablaba [el escrior Albert] Camus.[..] La economía, el dinero, lo han invadido todo, se han metido hasta en los vasos capilares e intersticios, se han adueñado de nuestro ser como las bacterias de la peste en la obra de Albert Camus.  Juan Bravo Castillo. La Tribuna de Albacete,23-1-2011.
  8. [Con referencia a la ciudad norteamericana de Las Vegas (estado de Nevada), situada en un desierto y capital mundial del juego:]  El hombre ha conseguido levantar, en medio de una naturaleza hostil, uno de los más increíbles monumentos al becerro de oroCarlos Maribona. Blanco y Negro,19-2-1995.
  9. Fidel Castro..ha vaticinado el final del capitalismo. Ha hablado casi con voz de la Biblia, como si bajara del [monte] Sinaí [donde Moisés recibiera de manos de Dios los Diez Mandamientos] para anunciar la destrucción del Becerro de OroJaime Campmany. ABC,5-1-1999.

ADORAR AL BECERRO DE ORO:

  1. El Poderoso caballero es Don Dinero, que Francisco de Quevedo escribió en 1603 para Pedro Espinosa, se ha quedado en una finta ante el mundo actual, que adora, genuflexo, al becerro de oro.  Luis María Anson. El Mundo,1-6-2012 [El Cultural].
  2. [El escritor Fernando Sánchez Dragó, en entrevista de Antonio Tiedra:]  Mi familia y mis amigos me conocen bien y saben que detesto el consumismo y sólo me interesa lanzar un mensaje de espiritualidad.[..] Pensará de mí que soy petulante, loco y megalómano, pero creo que puedo aportar mi granito de arena luchando contra esta sociedad podrida que adora al becerro de oro.  Tiempo,30-11-1992.
  3. Algunos [de los famosos de medio pelo habituales en la telebasura] se pican porque les están moliendo como un ajo en un mortero [los periodistas preparados a tal efecto en los platós], pero son como borregos que adoran el becerro de oro. Su sangre para sobrevivir es de glóbulos económicos.[..] Estos famosillos..primero venden las asaduras sentimentales por un puñado de monedas, y después, cuando alguien les sorprende y lo cuenta sin pagar la <<exclusiva>>, llevan a  os Tribunales al periodista por intromisión en su intimidad. No de voces el que se ofende del eco, decía Quevedo. Claro que para muchos de los referenciados Quevedo sólo es una glorieta de Madrid y Goya una calle; fácilmente pueden confundir a Antonio Machín con Antonio Machado.  Matías Antolín. La Razón,30-8-2004.
  4. [En la nueva novela de Miguel Delibes el protagonista es Lorenzo, que ya lo fue en otras dos novelas del escritor. Palabras sobre esta novela:]  Se trata de un periodo de un año y medio en la vida de Lorenzo, quien ha dado un giro radical a su vida: dispone de más tiempo para él y para sus cosas, pero lo utiliza para adorar al becerro de oro en sus variadas formas: loterías, sorteos, concursos de televisión… En definitiva, para cultivar vicios y pasiones de una sociedad materialista.  Félix Iglesias. ABC,11-2-1995.
  5. [Comienzo de artículo titulado <<Algo más que números>>:]  La cuestión es que un día caes en la cuenta de que, por supuesto, ahorrar es importante y está muy bien que saquemos de aquí y de allí para lograr el ansiado déficit cero. Pero también ves con claridad que los números no lo son todo en la vida. Los números sólo son números, cifras frías y vacías.. Está bien lo de los números, porque los números, al fin y al cabo, son fundamentales para elaborar y repartir el presupuesto. Pero los números no son sagrados. No hay que adorar a las cifras como a un becerro de oro. No hay que obsesionarse con los guarismos.  José Antonio Vera. La Razón,7-6-2003.

ADORACIÓN DEL (o AL) BECERRO DE ORO:

  1. quizá convenga disipar, al menos, una de las más falaces acusaciones que suelen esgrimirse contra la economía de mercado. Según críticos tan bien intencionados como poco perspicaces, el capitalismo entrañaría la adoración del becerro de oro, la entronización del egoísmo como valor supremo, la apoteosis del ánimo de lucro y del comercio, el imperio del dinero y, en suma, la organización de toda la vida social según los parámetros del mercado.[..] La libertad no tiene por qué conducir a la adoración del becerro de oro. El capitalismo no entraña la destrucción del humanismo y el triunfo de la codicia.  Ignacio Sánchez Cámara. ABC,3-7-2000.
  2. Los nuevos ricos de ahora ni siquiera se casan con las señoritas pobres de buena familia para comprar pergaminos a cambio de la redención de la pobreza. Europa, esa vieja puta, [con nuestra entrada en la Unión Europea] nos ha metido en la adoración del Becerro de OroJaime Campmany. ABC,20-11-1999.
  3. [Los socialistas españoles] Han sembrado en el país y en la sociedad la cultura del pelotazo, el hábito de la mordida, la adoración al becerro de oro, el desdén al trabajo, la persecución de la excelencia.  Jaime Campmany. ABC,23-7-1995.

BECERRO DE ORO   2

Idolatrado elemento dinerario o de alguna forma asociado a las finanzas o relacionado con el dinero.

Ejemplos de uso:

  1. El fútbol, ciertamente, ya no es lo que era, y hablar hoy en día de <<amor a los colores>> es una solemne majadería. ¿Amor a los colores? ¿A qué colores? El Athletic de Bilbao, el otro día, vestía de azul y blanco, y me dije <<Atiza, me he equivocado de telecanal. Ese equipo es el Español>>. Pues no: era, maquillado por la mercadotecnia del dinero, el Athletic de Bilbao.. Y el Barça, tan azulgrana él [pues azulgranas son los colores del club], también el otro día, por las barras y el color de las camisetas, parecía un equipo italiano./ El fútbol, definitivamente, es prisionero de esa hambrienta y abstracta <<manada>> de becerros de oro que son la Liga, la Copa de cada país, la Supercopa, la Intetoto, la Copa de Europa, la Copa del Mundo, la Copa de América, los Juegos Olímpicos, los partidos amistosos (aburridos e inanes sacaperras), los <<bolos>> en China y Japón   Miguel Ors. La Razón,13-9-2004.
  2. El desprecio del consumo y de la capacidad adquisitiva como factores de activación económica es paralelo al enaltecimiento del becerro de oro del beneficio acumulativo   Lorenzo Contreras. ABC,4-10-1994.
  3. No es poca la crisis moral de las élites occidentales. Ya no es noticia, pero conviene recordarlo de vez en cuando*, que el mundo está rotando –ese es el gran cambio– hacia Oriente. La filosofía, la gramática, la retórica, la literatura, las bellas artes y el pensamiento han dejado de ser respetados por el mundo occidental, sometido al becerro de oro del consumo por multitud de vendedores de humo. Revistas de sumo interés y prestigio, periódicos, digitales y de papel, recogen una de las verdades que pasan inadvertidas incluso a las minorías que siguen sintiendo inquietudes y curiosidad intelectual en Occidente: los pensadores y los intelectuales que influyen actualmente en el planeta ya no son occidentales; son árabes, japoneses, chinos, coreanos, turcos.  J. J. Armas Marcelo. ABC,30-11-2008.     [* <<de cuando en vez>> en el texto original].

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