AY QUE + indicativo (o nombre)

La construcción AY QUE + verbo en indicativo tiene dos significados:

  1. Fórmula mediante la que se expresa lamento por el hecho expresado por el verbo en indicativo.
  2. Fórmula mediante la que, con matiz jocoso, se expresa miedo del riesgo de que ocurra la cosa mala o indeseada dicha a continuación (la expresada por el verbo en indicativo).

La construcción fraseológica AY QUÉ + n (o adj) es forma enfática, y con matiz de felicidad (que puede ser irónico), de QUÉ + n (o adj).

  • (n = nombre; adj = adjetivo calificativo).
  • Por ejemplo: Qué bonito = Es muy bonito. Ay, qué bonito = Es verdaderamente muy bonito.

Ejemplos de uso de ambas construcciones:

AY, QUE + indicativo   1

Fórmula mediante la que se expresa lamento por el hecho expresado por el verbo en indicativo.

  1. Acababa de ver en el telediario al vicepresidente [del gobierno español] Álvarez Cascos explicando, medio ahogado en su propia satisfacción, que el poder adquisitivo de los pensionistas ha mejorado, de noviembre del año pasado a noviembre de este año, nada menos que ¡tres décimas!..Ya  pueden estar alborozados con este Gobierno los pensionistas.. Eso, claro, los pensionistas tipo cigarras, que los tipo hormiguitas ahora se encuentran con tres décimas como tres cohechos de Jaime Montaner, sólo que absolutamente legales.. Es el caso de mamá./ –Susi, ya me decía yo todos los meses: ay, que me sobran tres décimas.[..] Menos mal que Álvarez Cascos ha puesto las cosas en su sitio y ahora ya puedo gastarme tranquilamente las tres décimas en viajar, ir a subastas, comprar una ganadería de reses bravas..  Eduardo Mendicutti. El Mundo,15-12-1996.
  2. El grupo argentino Los Cinco Latinos, cuya cantante es Estela Raval, tiene una canción titulada <<La sombra de tu sonrisa>>, pieza de los años sesenta en la que una persona enamorada se lamenta así de la ausencia del objeto de su amor: <<Ay, que ya no estás aquí>>.

AY, QUE + indicativo   2

Fórmula mediante la que, con matiz jocoso, se expresa miedo del riesgo de que ocurra la cosa mala o indeseada dicha a continuación (la expresada por el verbo en indicativo).

  1. [En entrevista de Jesús Amilibia al ex torero Juan Antonio Ruiz <<Espartaco>>:] -[Jesús Amilibia] Es fácil ser bueno, lo difícil es ser justo, dijo Víctor Hugo. -[Espartaco] De acuerdo. Procuro ser justo, pero no siempre lo consigo. -[Jesús Amilibia] Ay, que no va a ir al cielo…  La Razón,28-11-2004.
  2. ¿Que [en una cadena televisiva] hace falta recabar más audiencia? Se elige a un presentador mariquita, un optimizador de cualquier noticia, de cualquier anuncio, dando verdaderos alaridos de júbilo, que sacudan al espectador adormecido, aprovechando chistosamente hasta el vuelo rasante de una mosca: -<<¡Ay, que me pica!>>. Son como graciosos <<diablos mariquitas>> que hacen <<irrisión entusiasta>> y fiesta enfatizante de todo, lo cual divierte y entretiene a multitud de televidentes.  Francisco Nieva. La Razón,31-12-2000.
  3. Hay una forma de ofenderse que se llama sentir herida la sensibilidad, y hay un temor a esa ofensa que puede verbalizarse con estas ridículas palabras: <<¡ay, socorro, que hieren mi sensibilidad!>>.
  4. Hay una clase de gente que cuando finalmente piensa: “¡ay, que viene el lobo feroz y me va a comer!” ya es demasiado tarde.
  5. [Los grandes almacenes españoles] El Corte Inglés está ahí desde que nací como un templo ineludible al cual nos arrastraban las madres.[..] La de veces que los críos incrustábamos la punta de la zapatilla en esa ranura [bajo la cual desaparecían las escaleras mecánicas].. Hasta que te pillaba la madre y se te acababa la fiesta, claro. “¿Es que quieres quedarte sin pie, ¡eh!, no sabes que la otra tarde a un niño tuvieron que sacarle de ahí dentro, ¡eh!? Ay, que me vas a matar a disgustos…”.  Ramón Palomar. Las Provincias,10-6-1995.
  6. [Diálogo entre marido y mujer (el marido se dirige a ella hipócritamente, y la mujer le responde sarcásticamente:]  -[Marido] No, no, si voy a ir. Pero lo que pasa es que contigo a mi lado me siento, cómo diría, más seguro.) -[Mujer] ¡Ay, que me enterneces! ¡Menudo peje!  Aquilino Duque. La luz de Estoril (novela de 1989).
  7. Ay, que me entra la risa.  Virginia Areños. Radio COPE,10-6-2008 [publicidad de El Corte Inglés hecha en el programa <<La mañana>>].

QUÉ + nombre

  • (n = nombre; adj = adjetivo calificativo).
  • Por ejemplo: Qué bonito = Es muy bonito. Ay, qué bonito = Es verdaderamente muy bonito.

Ejemplos de uso:

  1. [Comienzo de artículo, titulado <<Política de parvulario>>, a propósito de un vídeo propagandístico del gobernante Partido Socialista español (un vídeo titulado <<con Z de [el presidente] Zapatero>> y en el que se repasan los supuestos logros de su gestión):]  Grandes palabras. Hueras. Como nueces podridas. Y analfabeta amputación del alma, que es el sutil depósito de la lengua./ <<Modernidaz>>*, <<seguridaz>>, <<equidaz…>>, dice la voz del vídeo. He tenido que hacer media docena de comprobaciones antes de aceptar que no era un fraude. No tengo en gran cosa la dotación neuronal del Presidente. Aun así, se me hacía impensable que un gobernante pudiera exhibir deliberadamente tal ridículo.  <<Todo puede decirse con una sonrisa>>, dice.[..] <<Lealtaz>>, <<solidaridaz>>, <<humildaz>>…, sigue.[..] ¡Ay qué risa, Señor! ¡Y qué estupendamente divertido.. aquel fino manifiesto que inspiró el sabio abuelito. <<Pensamiento político en tres puntos: amor al bien, ansia infinita de paz, mejora social de los humildes>>. Traducido a la jovial neolengua de ahora, <<hamor por el vien, hansia hinfinita de pad, megora sozial de loz umirdez…>> Que ya está bien de pedantes, ¡qué caramba!  Gabriel Albiac. La Razón,19-10-2007.     [* En todas las palabras se cambia la <<d>> final por <<z>>, para que así sea la zeta del presi Zapatero. Un derroche de ingenio que algunos encuentran absolutamente horripilante y como para, en un derroche de piedad, mandar a quien proceda a la mierda].
  2. El cantante panameño Johnny Palm (o, incluyendo su apodo, Johnny “Motete” Palm) tiene un tema de gran música asalvajada, del género guaracha (o al menos a él adscrito en un rótulo del vinilo), titulado <<Lo espiritual>> y ofrecido por el canal de Youtube Panama45s. Lo que se dice en este tema es difícil de entender, aunque a continuación se intenta transcribir, pero lo que sí se entiende claramente es la frase, dicha al final, de <<Ay, qué bonito y qué riquito>>. LETRA DE LA CANCIÓN: «El espanto que yo tenía nunca fue realidad. El espanto que yo tenía nunca fue realidad. / Porque espiritual yo experimenté, y lo puse en práctica y lo probé. Tienes ojos y no ves. / Oído y no poder oír. Tienes ojos y no ves. Oído y no poder oír. / Espiritual lo quieren y no lo pueden ver. / Ay, pero límpiate la conciencia, María. Para ver mi culo, puedes poder. / Espiritual lo quieren y no lo pueden ver.[..] Ay, qué bonito y qué riquito. Pero dile: <<mírame ver>>».
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