ARRUMBAR EN EL DESVÁN DE LOS CACHIVACHES

La expresión ARRUMBAR EN EL DESVÁN DE LOS CACHIVACHES es una de las varias variantes sintetizadas en este título: ARRUMBAR EN (o RECLUIR EN o RELEGAR AL o MANDAR AL) DESVÁN (o LOS DESVANES o EL TRASTERO) DE LOS CACHIVACHES (o DE LOS ARMATOSTES, etcétera). Su significado es: Ignorar completamente, de forma desdeñosa y humillante [A alguien o algo], borrando su recuerdo (no recordándolo en absoluto).

  • Sobre la última parte de la frase puede decirse algo que refuerce su condición decrépita. Por ejemplo: los cachivaches viejos, los cachivaches inservibles, etc.

Las variantes ejemplificadas a continuación son estas:

ARRUMBAR EN EL DESVÁN DE los cachivaches

MANDAR AL DESVÁN DE los cachivaches

MANDAR AL DESVÁN DE los cachivaches inservibles

ARROJAR AL DESVÁN DE los trastos viejos

RECLUIR EN EL PURGATORIO O DESVÁN DONDE se hacinan los armatostes que a nadie interesan

DESTERRAR AL TRASTERO DE las cosas inservibles

Ejemplos de uso:

  1. ARRUMBAR EN EL DESVÁN DE LOS CACHIVACHES:  [El PSOE cesó al ministro de Exteriores Fernando Morán y] le arrumbó en el desván de los cachivaches, le ha desdeñado durante años   Jaime Campmany. ABC,2-6-1994.
  2. MANDAR AL DESVÁN DE LOS CACHIVACHES:  Hala, Barea, [te mandan] al desván de los cachivaches. Nuestros señores los políticos se cansan pronto de escuchar la verdad. La verdad es un bumerang que siempre se vuelve contra quien la dice.[..] A Miguel Ángel Rodríguez lo han mandado a Nueva York por decir algunas verdades, y a [el economista (incómodo para el poder)] José Barea, por lo mismo, lo han mandado a la cátedra. Allí, las verdades se quedan neutralizadas, convertidas en ciencia teórica.[..] A veces, decir la verdad es una especie de suicidio profesional. No quiero yo decir que don José Barea dijera siempre la verdad, como si fuera infalible.., pero decía su verdad después de buscar sinceramente, diligentemente, la verdad objetiva. Pues, nada, masculillo.[..] la verdad, además de ser una impertinencia [para el gobierno español], se convertía [en su caso] en una revelación de secreto.  Jaime Campmany. ABC,3-8-1998.
  3. Cita [en el periódico ABC de ayer Ignacio] Sánchez Cámara una luminosa frase de [el escritor argentino Jorge Luis] Borges, no sé si literal, pero desde luego exacta. <<La democracia cultural, no la política, constituye un abuso de la estadística>>. Y cita también el autor aquella orteguiana denuncia de la <<rebelión de las masas>> [sic] contra toda excelencia. Julián Marías ha ido un poco más allá que [el filósofo José] Ortega [y Gasset en su libro de 1930 <<La rebelión de las masas>>]. Porque ya no se trata de una rebelión, sino de una persecución de la excelencia, de un propósito feroz de acabar con lo excelente. Y ese fenómeno se hace evidente [en España] en el aula, en el espectáculo y en la prensa, sobre todo en los medios audiovisuales./ En el aula, los gobiernos felipistas [= del socialista Felipe González] mandaron las Humanidades al desván de los cachivaches inservibles. Y ahora, los representantes políticos mayoritarios de una Cataluña culta se oponen a su recuperación. Quieren amasar las Humanidades a su gusto o a su convenciencia política [antiespañola].[..] [Y en cuanto a la televisión y el teatro] La violencia y el terror, y el sexo se ha apoderado del plató y del escenario.  Jaime Campmany. ABC,18-6-2000.
  4. ARROJAR AL DESVÁN DE LOS TRASTOS VIEJOS:  [Resumen del texto precedente: Adolfo Suárez, tras dimitir de su cargo de presidente del gobierno español, no tardó mucho en desaparecer de la escena política y ser injustamente olvidado, sobre todo por la clase política]. Su nombre y su imagen dejaron de ser familiares en los medios de comunicación.[..] Ni siquiera le dejaron conservar una autoridad moral. Suárez nunca fue un Nixon ni un Carter, no fue uno de tantos hombres públicos europeos y americanos que cuando dejan el cargo continúan teniendo un gran ascendiente entre la clase política y entre la ciudadanía. A Suárez me lo arrumbaron, lo arrojaron al desván de los trastos viejosManuel Lloris. Las Provincias,23-9-1994.
  5. RECLUIR EN EL DESVÁN DONDE SE HACINAN LOS ARMATOSTES  (Frase que no se ajusta al modelo estándar, pero de idéntico significado):  Entre las consignas que los comisarios del Mátrix Progre* repiten con obstinación de papagayos se cuenta aquélla que sostiene con impertérrito desdén por la verdad que la cultura española fue durante la época [del régimen autoritario] franquista un <<páramo>> de mediocridad y aislamiento; lo que, aplicado al negociado cinematográfico, obliga a admitir que en España, durante [los] cuarenta años [que duró el régimen de Franco (hasta 1975)], sólo se completaron películas de exaltación patriotera y comedietas plebeyas. Y como una mentira repetida mil veces termina convirtiéndose en verdad aceptada por los necios, el cine de la dictadura franquista ha sido recluido..en el purgatorio o desván donde se hacinan los armatostes que a nadie interesan.  Juan Manuel de Prada. ABC,23-1-2010 [ABCD las Artes y las Letras].     [* El mátrix progre es la sociedad actual diseñada por el progresismo y en la que las personas no son por lo general conscientes de ser marionetas manejadas, como es el caso de los personajes de la película Mátrix].
  6. DESTERRAR AL TRASTERO DE LAS COSAS INSERVIBLES:  En lo esencial, la crítica del cinismo relativista e inmoral de los sucedáneos <<científicos>>, <<materialistas>>, <<sociales>>, <<deconstructivistas>>, etc., obedece parcialmente al mismo proceso de desertización espiritual: condenado Dios al destierro; desterradas al trastero de las cosas inservibles las viejas nociones de lo bueno, lo bello y lo justo, las policías de Estado pretenden reglamentar y ser garantes de nuestra amenazada vida moral; y los publicistas de los medios de comunicación e incomunicación de masas se erigen en árbitros del relativismo moral dominante.  Juan Pedro Quiñonero. ABC,25-8-2007 [ABCD las Artes y las Letras].

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