A SABER tal cosa

La frase A SABER tal cosa (A SABER [..]) tiene dos significados:

  1. Expresa la opinión personal de una inevitable incertidumbre respecto a lo que se dice a continuación.
  2. Expresa sospecha personal sobre lo que se dice a continuación, y la suposición de que se debe de tratar de algo de índole negativa (en otras palabras: expresa sospecha y una valoración personal a priori negativa).

  • Evidentemente, tal cosa (en A SABER tal cosa) significa libre complemento, cualquier cosa que se quiera decir tras <<a saber>>. Así, a saber tal cosa podría ser por ejemplo esto: a saber qué querrá. O a saber qué planes tiene. Etcétera. En los títulos que siguen en letras grandes mayúsculas <<tal cosa>> se sustituye por [..].

A SABER + [..]   1

Expresa la opinión de una inevitable incertidumbre respecto a lo que se dice a continuación.

Ejemplo de uso:

  1. nacida también al amparo de los vindicativos y relajados años 70, [la película] <<Ai no borei>> (no se asunten: <<El imperio de los sentidos>>, 1978), [mostraba] la sofocante y terminal relación de una pareja a la que Nagisa Oshima plantaba el inesperado <<The End>> (a saber cómo será en japonés) con una castración ampulosa   Carmen L. Lobo. La Razón,10-11-2000 [Pasaporte].

A SABER + [..]   2

Expresa sospecha personal sobre lo que se dice a continuación, y la suposición de que se debe de tratar de algo de índole negativa (en otras palabras: expresa sospecha y una valoración personal a priori negativa).

Ejemplo de uso:

  1. Los llaman..analfabetos funcionales, pero son analfabetos clandestinos que se infiltran, se asientan y exigen y disponen y juzgan.[..] En los bancos universitarios pueden ocupar hasta un treinta por ciento, si hemos de creer a la indignada profesora sevillana [antes citada], que yo sí la creo. ¡A saber el porcentaje de escaños parlamentarios [lo más seguro es que sea muy alto]! No parece parvo, porque ya los hay que disponen de sillón giratorio. Y pueden hallarse en el lugar menos pensado, a lo mejor hasta evaluando a los que sí saben leer y escribir.  Gregorio Salvador. ABC,5-8-2001.
  2. Los eslóganes, en tipos suficientemente grandes para que la velocidad de los tranvías aerodinámicos [en los que van escritos] no impida su lectura, van todos ellos en eusquera y castellano. Y entonces, a saber por qué [¿quizá porque huele a lavado de cerebro realizado por el poder?], piensas en Orwell y en su [novela sobre un poder totalitario] 1984. Sin duda, semejante asociación mental no es justa y hay probablemente en el fondo algo de resentimiento.  Jon Juaristi. ABC,7-10-2012.
  3. Tenemos otro problema, Rebollo: el dinero que ganaba Pertús con la coca..era negro y bien negro. ¡A saber dónde andará [sin duda será muy difícil, o imposible, encontrarlo]!  Pedro Casals. El señor de la coca (novela de 1988).
  4. [Comentario en programa de crítica política:]  A saber cuántos delitos habrán perpetrado [seguramente muchos].  Federico Jiménez Losantos. El Mundo,21-6-2007.
  5. [En carta de un lector:Aprecié más de cerca que se trataba de dos motocicletas de la marca Montesa, modelo H-6 (que se sepa, hace más de diez años que no se fabrica este modelo, a saber cuántos años [seguramente muchos] las tiene la Guardia Civil); muy deterioradas, con alambres sujetando distintos puntos de las mismas, grasa por todas partes   Las Provincias,26-9-1994.
  6. [Comentario hecho tras la lectura, por parte de Ana Alastruei, de la noticia de que un socialista español ha asegurado cierta cosa en una entrevista que le ha concedido a la agencia de noticias Efe:Esto sí que es una traición al sentido común y una utilización artera, lamentable, miserable, de la agencia Efe, que pagamos todos los españoles, pero no para que nos engañe. Esta es otra de las piezas de este fin de semana, que, no sé, imagino que [el presidente de la agencia Efe] Alex Grijelmo estará preparando ya su dimisión, porque con esto, no se puede ir a casa ni a comer. Los niños te pueden decir: <<¡Pero papá: ¿qué estás haciendo en la agencia Efe?!>>. <<¡No, yo estoy arreglando la ortografía, hijos!>>. <<¡Huy, pues dicen unas cosas muy feas de ti en la radio!>>. <<¡A saber qué radio oirás, hijo! [seguramente alguna mala o poco recomendable]>>. [Irónico:] Ya se sabe que los niños oyen cualquier cosa [la COPE, por ejemplo].  Federico Jiménez Losantos. Radio COPE,25-10-2004.

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